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Red Internacional
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ESTADOS UNIDOS-OBAMACARE. Trump presiona a sus legisladores para votar la reforma del sistema de salud

Este jueves 23 será la votación de uno de los puntos centrales de la nueva administración: la eliminación del sistema sanitario ideado por Obama. Varios republicanos ya anunciaron que votarán en contra y peligra el nuevo proyecto de Trump.

Miércoles 22 de marzo de 2017

¿Peligra el reemplazo del ObamaCare?

El presidente de EE.UU., Donald Trump, y su equipo presionaron este martes a los republicanos que están pensando votar en contra del proyecto de ley sanitaria que el mandatario presentó para reemplazar el ObamaCare, el sistema ideado por el expresidente.

Para ello, Sean Spicer, portavoz de la Casa Blanca, advirtió sobre los “riesgos” de no votar la reforma, entre ellos, el castigo de los votantes en las elecciones legislativas del próximo año.

"Habrá un precio que pagar (...), con sus propios votantes", afirmó Spicer sobre los republicanos que no apoyan la propuesta de ley.
La votación del proyecto de ley será este jueves en el pleno de la Cámara de Representantes, justo el día del séptimo aniversario de la promulgación de Obamacare.

El martes Trump fue en persona hasta el Capitolio para mantener una reunión con legisladores republicanos de la cámara baja y, antes de ese encuentro. En el transcurso de esa reunión a puerta cerrada, Trump pidió a los congresistas unidad para eliminar y reemplazar Obamacare, Al salir, afirmó ante los periodistas "Tuvimos una gran reunión y creo que vamos a tener un voto ganador".
Más allá de este optimismo ante la prensa, es evidente que no hay tal seguridad en que el proyecto de reforma sanitaria sea votado positivamente, y expresión de ello es que el propio presidente tenga que concurrir al Congreso a convencer cara a cara a sus propios legisladores.

Del total de 241 republicanos de la Cámara de Representantes, al menos 216 deben votar a favor para que el proyecto de ley se apruebe este jueves.

Mark Meadows, Legislador republicano por Carolina del Norte y líder del grupo ultraconservador Freedom Caucus, pese a haber tenido una reunión con Trump el martes por la tarde, ratificó ante los periodistas su oposición al proyecto y planteó que 21 miembros del Freedom Caucus siguen rechazándolo.

Los dirigentes republicanos de la Cámara de Representantes introdujeron en la noche del lunes algunas enmiendas a la propuesta de ley sanitaria para tratar de convencer a sus congresistas rebeldes. Por un lado, las enmiendas dan a los estados más competencias para administrar la reforma en detrimento del Gobierno y, por el otro, también ofrecen ayudas a las personas mayores para adquirir un seguro, dado que serán uno de los grupos más afectados si se deroga la ley sanitaria de Obama. Incuso, Spicer no descartó en su rueda de prensa de hoy que la propuesta sufra más cambios antes de la votación del jueves.

Por parte de los demócratas, el senador independiente de Vermont y exprecandidato presidencial, Bernie Sanders, atacó los recortes tributarios que recibirán las corporaciones y recordó que, según la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, en inglés), 24 millones de personas adicionales perderán cobertura médica para 2026 con la medida republicana.

La bancada republicana está negociando desde hace dos semanas el contenido de la ley para someterla primero a votación en el pleno de la Cámara de Representantes y que después pase a manos del Senado, donde la mayoría de los conservadores es más estrecha y encontrará más dificultades.

Si la reforma propuesta por Trump efectivamente fuera votada, sin contar las últimas modificaciones introducidas, dejaría sin seguro a 14 millones de personas en sólo un año, cifra que ascendería a 24 millones en una década.

Apenas asumido Trump, el 23 de enero, los senadores republicanos Susan Collins y Bill Cassidy presentaron la Patient Freedom Act (Ley de Libertad del Paciente) de 2017, la ley que intentan reemplace el Obamacare.
Era una de sus promesas de campaña, ya que Trump considera que el Obamacare es un "desastre".

Sin embargo, difícilmente Trump haya previsto que iba a tener tantos conflictos en su propia bancada para llevar adelante uno de los puntos centrales de su programa de campaña. Hasta el momento, los republicanos han acompañado en su mayor parte las medidas tomadas por el magnate. Veremos si el jueves Trump tiene que soportar un duro revés en su caballito de batalla.