Se trata de los oleoductos de Keystone XL y Dakota Access, resistidos por ambientalistas y nativos Sioux por el daño que provocan, el método de fracking y la ocupación de tierras ancestrales.
Martes 24 de enero de 2017 17:54
Donald Trump emitió este martes dos órdenes ejecutivas (decretos) para resucitar los polémicos proyectos de los oleoductos Keystone XL y Dakota Access.
En linea con sus promesas de campaña, Trump pasó de los discursos a la acción. Si durante la campaña electoral había afirmado que el cambio climático era un invento de China para perjudicar a la economía de Estados Unidos, y prometido retirarse de todos los acuerdos internacionales sobre la materia, luego avanzó poniendo a la cabeza de la Agencia para la Protección del Medio Ambiente a Scott Pruitt, un negacionista del cambio climático. Sin embargo fue en estos primeros días como presidente que demostró que llevará a la práctica sus promesas a cualquier precio. No habían pasado 24 horas de su asunción que su equipo había eliminado la sección sobre medio ambiente de la página de la Casa Blanca, mientras que en la mañana de este martes los empleados de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) denunciaron que les habían prohibido publicar ningún dato ni comentario oficial en las redes sociales. Pero el "platillo" fuerte llegó más tarde este mismo martes cuando por medio de una orden ejecutiva Trump dio vía libre a la construcción de los controvertidos oleoductos de Keystone XL y Dakota Access.
Trump utilizó como excusa la "generación de empleos" para volver a poner en marcha la construcción de ambos sin importarle las denuncias por contaminación que produce el método de fracking, ni que el oleoducto de Dakota pase por tierras ancestrales de los nativos Sioux. Con ese argumento Trump dijo a periodistas que "vamos a renegociar algunos de los términos" del proyecto Keystone XL. "Y si nos gustan, veremos si podemos construir el oleoducto. Muchos trabajos, 28.000 empleos, grandes trabajos en construcción".
Agregó que el oleoducto Dakota estará "sujeto a términos y condiciones negociados por nosotros".
El oleoducto Keystone XL de Transcanada Corp había sido rechazado en 2015, durante el mandato de Obama, después de una dura lucha de los ambientalistas que hicieron campaña contra el proyecto durante más de siete años.
La decisión de Trump se produjo pese a las protestas de ambientalistas y grupos de nativos en Dakota del Norte contra el oleoducto de Energy Transfer Partners LP, valorado en 3.800 millones de dólares, que transportaría crudo desde la formación petrolera Bakken del estado, a través del Medio Oeste, hasta la Costa del Golfo de México estadounidense. Este oleoducto tenía previsto atravesar el río Misuri y el lago artificial Oahe, fuentes de agua potable para la tribu Standing Rock Sioux
Es por esto que el caso del oleoducto de Dakota del Norte fue uno de los hechos más controvertidos del último año cuando nativos Sioux junto a activistas ambientalistas, organizaciones sociales y políticas llevaron adelante una dura resistencia, que incluyó represiones, detenidos y enfrentamientos, y que terminó siendo frenado a fin del año pasado a espera de nuevas revisiones y de una definición de la justicia.