El primer ministro griego, Alexis Tipras se dirigió este viernes al Parlamento para informar sobre el estado de las negociaciones con la Troika. El jueves anunció que agrupará todos los pagos al FMI a fin de mes.
Sábado 6 de junio de 2015
Foto: EFE/EPA-YANNIS KOLESIDIS
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, dijo que seguirá negociando con las instituciones de la Troika (BCE, CE, FMI), pese a las diferencias que hasta ahora han impedido un acuerdo, y pidió para ello el apoyo de la oposición.
Durante un debate extraordinario en el Parlamento, que se realizó a petición del primer ministro para informar sobre las propuestas de acuerdo presentadas por la Troika y su Gobierno, Tsipras aseguró que ninguna de las partes quiere llegar a una “ruptura”.
"La decisión de ayer de transferir los pagos al Fondo Monetario Internacional (FMI) al final del mes demuestra que nadie quiere la ruptura", afirmó Tsipras durante su discurso ante la Cámara.
Grecia recibió ayer el visto bueno del FMI para agrupar todos sus pagos correspondientes a este mes -que ascienden a 1.600 millones de euros- en un solo tramo con fecha 30 de junio, pues el viernes vencía el primero de ellos, de unos 300 millones de euros.
En los últimos días, dada la proximidad de estos pagos y la cada vez más cercana fecha del fin de la prórroga, Tsipras ha intensificado los contactos al más alto nivel político. Tuvo conferencias telefónicas con Hollande y Merkel y se reunió en persona con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.
El mandatario griego aseguró que la propuesta que le entregó hace unos días el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en nombre de las tres instituciones, la Comisión, el Banco Central Europeo y el FMI, fue una "sorpresa desagradable".
Insistió en que su Ejecutivo quiere una "solución integral" que también resuelva la cuestión de la deuda y aseguró que la propuesta de su Gobierno constituye una "base realista" para llegar a un acuerdo.
"No necesitamos simplemente un acuerdo, necesitamos una solución integral para Grecia y para Europa que ponga fin a los debates sobre el Grexit" (salida de Grecia del euro), dijo Tsipras.
Aludió expresamente al plan de las instituciones sobre la reforma del sistema de recaudación del IVA, que conlleva un aumento de la factura de la electricidad en diez puntos porcentuales, o a la eliminación de las ayudas sociales para los jubilados con los ingresos más bajos.
"No podía imaginar que los políticos pensarían que se podía eliminar el EKAS (subsidio a los jubilados) o incrementar en diez puntos el IVA sobre la electricidad... No podía imaginar que no tendrían en cuenta todo lo que negociamos en tres meses", declaró.
Tsipras calificó de "ilógicas" estas propuestas y dijo confiar en que "todo esto ha sido una mala jugada dentro de la negociación".
No implementar recortes de salarios y pensiones, así como la restauración de los convenios colectivos, fueron algunas de las “líneas” rojas que Atenas señaló como infranqueables desde el inicio de las conversaciones.
Pero el gobierno griego ya ha realizado grandes concesiones, de lo que eran “líneas rojas” hasta hace muy poco. Desde la firma de la prórroga del rescate el 20 de febrero, aceptó subir el IVA, continuar con el proceso de privatizaciones y recortar prejubilaciones. Además de postergar puntos clave de su programa como el aumento del salario mínimo o la ley para terminar con los desahucios.
Las negociaciones se encuentran en una encrucijada estos días, con el 30 de junio como fecha límite, al expirar el rescate. La Troika amenaza con dejar a Grecia sin financiación, lo que podría provocar una salida desordenada de Grecia del Euro, el temido “Grexit”.
El líder de Syriza acudió al Parlamento para buscar apoyo sobre los próximos pasos que debe emprender su Gobierno.
"Hoy quiero escuchar los puntos de vista de la oposición y quisiera saber si nos pedís adoptar la propuesta de las instituciones o estáis en contra... Ahora que sabéis lo que incluye el acuerdo os pido decir si estáis a favor o en contra", subrayó.
El ex primer ministro y líder de la oposición, el conservador Andonis Samarás, afirmó que la propuesta de los socios "es mucho peor que el e-mail de Jardúvelis", en alusión a las demandas que la troika de acreedores realizó a su antiguo ministro de Finanzas, pero instó al Gobierno a negociar "sobre la base" de estas exigencias.
Respecto a la posibilidad de que se celebren elecciones anticipadas en caso de no llegar a un pacto, como han sugerido hoy varios miembros del Gobierno, Samarás aseguró que su partido, Nueva Democracia, no las teme, pero el país "no puede soportarlas".
"Sin un acuerdo las elecciones anticipadas se transformarían en un referéndum a favor o en contra del euro", destacó.
El grupo parlamentario del partido nacionalista Griegos Independientes, socio menor de la coalición gubernamental, aprobó por unanimidad una resolución en la que pidió al Ejecutivo no moverse ni un ápice en sus posiciones durante la negociación.
Tsipras aseguró que las negociaciones "han entrado en su fase final" y se mostró confiado en que concluirán con éxito.
"Estamos más cerca que nunca" de un acuerdo, recalcó Tsipras, que no se refirió a cómo continuarán los contactos, ni si tiene previsto un próximo encuentro con Juncker o algún representante de las instituciones acreedoras.