El Gobierno griego llevará hoy al Parlamento el segundo paquete de reformas acordadas con la Troika, que ha generado disidencias en el seno de su propio partido, Syriza. Se facilitará la subasta de viviendas embargadas por los bancos.
Miércoles 22 de julio de 2015
Fotografía: EFE // EPA ORESTIS PANAGIOTOU
El proyecto de ley, que incluye la reforma del código civil y la incorporación a la legislación griega de la directiva europea sobre saneamiento de bancos, fue presentado el martes en la Cámara y está previsto que se vote en el pleno de esta noche.
La ley incluye varias medidas que benefician claramente a los bancos, en contra de los intereses de las familias desalojadas de sus viviendas, o de los trabajadores de empresas que se declaren en quiebra, que deberán esperar a que los bancos cobren sus deudas antes que sus salarios.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, llamó a la unidad de los diputados de Syriza y criticó que los que se han posicionado en contra del acuerdo no hayan presentado "ninguna propuesta alternativa".
También subrayó que "el Syriza ’de partido’ debe coincidir con el ’social’ para cumplir las expectativas de decenas de miles de personas que han puesto sus esperanzas" en ellos.
Los cambios en el código civil que se votarán hoy persiguen acelerar los procesos judiciales y reducir sus costes.
La medida más polémica, que ha provocado la reacción de abogados y jueces, es la eliminación de los testigos en los juicios civiles, de modo que los jueces deberán examinar los casos solo en base a los documentos que presenten las partes implicadas.
Otro punto es la introducción de medidas que facilitan las subastas de viviendas cuando el banco las embarga por impago de la hipoteca.
Esta es una medida claramente antipopular, ya que durante la crisis se han efectuado miles de desahucios a familias con sus integrantes en paro, y los bancos serán los únicos beneficados.
El precio del que partirá la subasta será el valor en el mercado del inmueble en el momento del embargo y no su valor objetivo, que lo fija el Ministerio de Finanzas para calcular los impuestos correspondientes a cada propiedad.
A juicio de las asociaciones de abogados, este cambio facilitará las subastas porque los precios en el mercado inmobiliario se han reducido sensiblemente en los últimos años debido a la crisis.
Fuentes gubernamentales afirmaron hoy que el nuevo código civil entrará en vigor a partir del uno de enero de 2016 y señalaron que para entonces "habrá sido aprobada una ley para suspender las subastas de primera vivienda" dentro de la ley sobre los préstamos morosos.
Según fuentes jurídicas, el nuevo reglamento establece también que en caso de quiebra de una empresa se otorgue prioridad al pago de las deudas con los bancos frente a las contraídas con el personal, Hacienda, la Seguridad Social y los proveedores.
Otra medida que claramente beneficia a los bancos, dejando a los trabajadores de esas empresas sin tener derechos para reclamar sus salarios adeudados.
Por otro lado, la directiva europea sobre el saneamiento de los bancos prevé que si un banco necesita fondos para su recapitalización, primero debe dirigirse a los accionistas para hacerse con capital.
Si la aportación de éstos no es suficiente, se recurre a los poseedores de bonos de la entidad y en último término, se procede a la quita de los depósitos, de ahí que la directiva garantice los depósitos bancarios de hasta 100.000 euros en tal caso.
Grecia está bajo un control de capitales desde el pasado 29 de junio, y si bien los bancos abrieron después de tres semanas de cierre, las restricciones se mantienen de forma amplia.
Para el Gobierno es crucial obtener al menos 120 votos de los 162 diputados que tiene la coalición gubernamental, formada por Syriza y el partido nacionalista de derecha Griegos Independientes.
La portavoz del Gobierno, Olga Yerovasili, afirmó hoy que tras la aprobación de las primeras reformas y las previstas para este miércoles, se iniciarán "inmediatamente" las negociaciones con las instituciones "que debe concluir antes del 20 de agosto".
El Ejecutivo se ha fijado el 20 de agosto como fecha límite porque ese día debe devolver 3.200 millones por los bonos del Banco Central Europeo (BCE) y pagar otros 194 millones en intereses.
Fuentes: Agencias