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Sociedad. Tucumán: zonas inundadas y colapsadas tras fuertes lluvias

Una jornada de tormentas mostró la desidia en obras públicas que afectó a cientos de familias.

Viernes 26 de enero de 2018 00:56

Fotografia: Diego Aráoz/La Gaceta

Hace mucho tiempo, las lluvias eran sinónimos de alivio ante el calor del verano tucumano. Ahora cientos de familias son expuestas a perderlo todo tras unas horas de lluvia. Como parte de lo que se repite también están las falsas explicaciones y respuestas por parte de los funcionarios, tanto del gobierno provincial como de la Nación. “No esperabamos tanta lluvia”, “Estamos trabajando”, “Ahora reuniremos los equipos para evaluar la situación y organizar la ayuda a la gente”, son algunas de las tantas frases que se escuchan por estos días.

Desde el miércoles, las imágenes viralizadas en las redes sociales eran elocuentes. Enfermeras y enfermeros luchando contra la fuerza del agua que avanzaba dentro del Hospital de Niños, un techo desplomado en la policlínica de Villa Angelina, daños también en la policlínica de San Cayetano. “Que se caiga un techo es inevitable”, dijo la ministra de Salud, Roxana Chahla, sin sonrojarse ni mucho menos tener consecuencias.

Otras imágenes daban cuenta de los barrios capitalinos y las zonas de la provincia afectadas. En Ranchillos más de 150 personas las que tuvieron que dejar sus casas. Con el agua en el cuello, los vecinos tuvieron que autoorganizarse para resguardarse ante la ausencia de ayuda gubernamental. Para que el agua no desborde aún más tuvieron que romper parte de la ruta 302.

Uno de los barrios capitalinos más afectados fue el Alejandro Heredia, donde 200 vecinos debieron abandonar sus viviendas luego del ingreso del agua hasta la altura de las rodillas. En sus testimonios aseguraron que las inundaciones se produjeron por la falta de un sistema de desagote tras la pavimentación. En Alderetes y Banda del Río Salí también hubo que lamentar pérdidas materiales y daños considerables en las viviendas.

Los vecinos de las diferentes zonas afectadas coinciden en que el gobierno estuvo ausente en los operativos de rescate y evacuación. Fueron los propios damnificados quienes se organizaron para tratar de dar soluciones ante los daños y las enormes pérdidas que sufrieron. También afirman que las obras de infraestructura solo quedaron en promesas.

Todavía quedan varias semanas donde se esperan lluvias. Tanto el gobierno provincial como nacional ya comenzaron con su ritual de deslindarse de sus responsabilidades y volver a prometer los mismos planes de obras.