El segundo gobierno de Piñera nos ha legado un año muy convulsionado en cuanto a materia educativa se trata. Universidades cerraron y dejaron a miles de estudiantes a la deriva sin entregar antecedentes ni información a profesores, estudiantes y funcionarios. Entre ellas está la Universidad del Pacífico que dejó a muchos endeudados, sin trabajo y
con un CAE que ya les cayó encima.
Jueves 28 de febrero de 2019
Las propuestas educativas de Piñera como Aula segura o Admisión justa parecen un juego irónico del gobierno frente a la precariedad que atraviesa la educación pública y la indiferencia e irresponsabilidad de la administración de privados en planteles educativos que han cerrado a lo largo del segundo periodo de Piñera como la Universidad Iberoamericana y ahora, el escandaloso cierre de la Universidad del Pacífico.
Desde marzo del año pasado venía haciéndose visible la falta de recursos que tenía la institución, junto a esto, la pérdida de la acreditación aceleró el proceso de cierre de la universidad, al mismo tiempo que no entregó ninguna herramienta a las y los estudiantes, funcionarios y profesores para superar la profunda crisis que atravesaban.
La administración privada de esta institución no entregó información a los estudiantes sobre el futuro cierre que se avecinaba hasta finales del año pasado, cuando los alumnos y alumnas, profesores y funcionarios se enteraron que no estaban las condiciones para retomar la matrícula este 2019. Tampoco ha respondido, ni el gobierno, ni el MINEDUC, sobre los cobros que ya comenzaron contra los estudiantes a causa del CAE quienes ni siquiera podrán disfrutar de sus títulos en muchos casos o no encontrarán trabajo a causa del cierre de su institución y de la nula acreditación, ni por los trabajos de miles de funcionarios/as y docentes. La situación de la educación en Chile se comienza a demostrar cada vez más catastrófica.
Las soluciones que ha dado el Estado y el MINEDUC han sido completamente insuficientes, solo han actuado como visores del cierre sin proponer ninguna medida real que solucione el terrible momento que atraviesan miles de familias a causa de la pésima y ladrona administración de los dueños del plantel.
La educación de mercado ha propiciado que cientos de universidades funcionen como empresas que fríamente se declaran en quiebra y dejan a miles a la deriva. Esta situación no podrá revertirse a menos que los planteles que se compruebe que lucren, o aquellos que triestamentalmente lo decidan, así como los que se declaren en quiebra pasen directamente al Estado administrado por los estamentos, con financiamiento basal para responder a las necesidades reales de cada institución. La respuesta a los miles de afectados en la U. del Pacífico no vendrá del gobierno sin luchar, los viajes a congresos en el extranjero, los viáticos y las giras para presentar Aula segura y Admisión justa parecen ser su prioridad en materia educativa.

Tamara Medina Linco
Estudiante de Castellano en el ex Pedagógico y militante de Vencer