Mientras la Argentina se ve atravesada por una enorme crisis y el pueblo trabajador, las mujeres y la juventud soportan un brutal ajuste, que se traduce en cada vez más desocupación, precarización laboral, pobreza e indigencia, las agrupaciones que representan a los partidos tradicionales eligen mirar para otro lado.
Sábado 18 de mayo de 2019 17:10
Foto: uncuyo.edu.ar
El pasado miércoles se realizó la primer asamblea ordinaria del Centro de Estudiantes de Derecho. El temario fue el plan de acción de las secretarías del CED: con vagos análisis de lo que está pasando actualmente en el país, las agrupaciones que obtuvieron una secretaría, Franja Morada, ADe, Octubre Popular y Nuevo Derecho, explicaron que esperaban hacer durante este año.
Mientras la Argentina se ve atravesada por una enorme crisis y el pueblo trabajador, las mujeres y la juventud soportan un brutal ajuste, que se traduce en cada vez más desocupación, precarización laboral, pobreza e indigencia, las agrupaciones que representan a los partidos tradicionales eligen mirar para otro lado.
Así fue como la Secretaría Gremial y Relación Obrero Estudiantil, que actualmente se encuentra bajo conducción de la Franja Morada, explicó en muy pocas palabras que su plan de acción era “garantizar los derechos de trabajadores que quieren cursar”. Desde las agrupaciones del PTS-FIT, Pan y Rosas y La Izquierda al Frente, nos preguntamos cómo pretenden lograr esto siendo el brazo estudiantil de Pizzi, Cornejo y Macri.
El partido político al que pertenece Franja Morada, nos llevó a colocarnos bajo el régimen del FMI, el cual ha impulsado una serie de medidas de ajuste, que Macri acata con total complacencia. Con el gobierno del Fondo Monetario Internacional, durante el último año, los alimentos subieron un 66%, el boleto de transporte público pasó de 11 pesos a 18, durante el último trimestre del 2018, la desocupación alcanzó en Mendoza el 5,9 % y de igual manera, a principios de 2018, el 70 % de los jóvenes entre 18 y 24 años con empleo tenía un trabajo no registrado o en negro. No hay que dejar de mencionar que el ajuste que se debe aplicar para satisfacer al FMI y pagar la deuda recién comienza. En estas condiciones se agrava cada vez más la situación de les estudiantes que deben salir a trabajar y de aquellos que, ya hoy, no pueden costearse los estudios en las universidades públicas.
En este sentido, Victoria Di Natale, candidata a presidenta por el Frente Desde Abajo, del cual somos parte las agrupaciones Pan y Rosas y La Izquierda al Frente, declaró en una entrevista que la Franja Morada, actual conducción de la FUCuyo, usa esta importante herramienta de organización estudiantil para apoyar las políticas de ajuste del gobierno. Por eso, alertó, que ante el vaciamiento de participación de les estudiantes, el Frente Desde Abajo propone una Federación más democrática, ya que muchos no conocen la FUCuyo, lo que es un “logro” de quienes conducen, que se han encargado de que sea así. También manifestó la importancia de que la Federación participe activamente de los reclamos docentes y demás organizaciones de trabajadores, y que organice a les estudiantes para exigir que se deje de pagar la deuda fraudulenta e ilegítima, y que esa plata se destine, entre otras cosas, a la educación pública.
Pero la Franja Morada no es la única agrupación que representa a un espacio político que nos quiere condenar a la miseria. En este lugar se encuentra Octubre Popular, que mientras en las asambleas habla de lo mal que le va al país, su espacio político plantea renegociar la deuda. Lo que se olvidan de explicar es qué implica una renegociación: más ajuste en la salud, en la educación y más reformas como la previsional. Esto se traduce en mayor miseria para el pueblo trabajador, las mujeres y la juventud.
Por eso, desde Pan y Rosas y La izquierda Al Frente, sostenemos que sin romper con el FMI, no existe renegociación posible que evite aplicar las reformas exigidas por Christine Lagarde. La única salida de fondo para que la crisis la paguen los empresarios, terratenientes y banqueros es romper con el FMI, acompañando esto de una serie de medidas concretas, como estatizar la banca y el comercio exterior.