Después de una pelea de décadas por parte de estudiantes y docentes, la UNR incorpora Consejos Académicos de carácter consultivo para representantes docentes y estudiantes en los colegios preuniversitarios. Los centros de estudiantes, COAD y la izquierda exigieron ciudadanía plena, sin restricciones.
Sábado 14 de diciembre de 2019 20:02
Créditos: La Capital
El pasado viernes la Asamblea Universitaria discutió la reforma del estatuto universitario para la integración de los miembros de las escuelas preuniversitarias a la ciudadanía universitaria. El proyecto ganador fue presentado por consejeros del oficialismo de radicales y peronistas, y acompañado por el Rector Franco Bartolacci.
Sin embargo fue duramente cuestionado por los asambleístas opositores, la conducción del gremio docente COAD, la Federación Universitaria de Rosario y las conducciones del Centros de Estudiantes del Politécnico y el Superior de Comercio.
Este proyecto propone “una ciudadanía de segunda” repetían en sus discursos muchas y muchos de los asambleas. La propuesta del rectorado contempla la creación de Consejos Académicos consultivos en las escuelas medias universitarias. La composición es menor a la que tienen los Consejos Directivos de las Facultades que tienen funciones resolutivas, esto fue reclamado por los asambleístas de la oposición. Y por último los consejeros no podrán integrar el consejo superior de la UNR, uno de los máximos órganos de gobierno, donde se define, entre otras cosas el presupuesto para las facultades y escuelas.
El otro proyecto presentado, la COAD junto a la FUR y los Centros de Estudiantes del Politécnico y el Superior de Comercio, proponía la creación en las escuelas medias, de Consejos Directivos al igual que hay en el resto de las unidades académicas universitarias
Ambas propuestas contemplan la elección directa de autoridades en las Escuelas, con voto ponderado. Además ninguno de los proyecto plantea la participación y representación de docentes y estudiantes de escuelas medias en el Consejo Superior, punto que fue cuestionado por diversos asambleístas.
A continuación reproducimos parte de la intervención del Consejero Directivo del PTS y el Frente de Izquierda, Lautaro Habibi que junto al consejero de la misma agrupación Federico Pascual, acompañaron con un voto critico el proyecto presentado por COAD:
Queremos empezar señalando una cuestión importante frente a este debate. Estamos ante una discusión del estatuto realmente limitada y que se realiza en el mes de diciembre a espaldas de la comunidad educativa. Rechazamos este método antidemocrático que busca cambiar un estatuto que no se toca hace décadas. También nos parece importante señalar que, en el fondo, ninguno de los dos proyectos se propone debatir sobre el régimen antidemocrático de conjunto.
Mucho más aun repudiamos las intenciones del rectorado de querer lavarse la cara y mostrar una gestión renovada ofreciendo, en realidad, una ciudadanía "de segunda" y migajas que inhabilitan por completo a que los jóvenes de los colegios preuniversitarios puedan decidir, puedan votar a dónde van sus escuelas y su educación.
A 50 años del Rosariazo queremos hacerles honor a los estudiantes que se pusieron de pie para cambiarlo todo. No nos conformamos con unas pocas medidas que le ponen parches a este régimen cuestionado por donde se lo mire. Por eso criticamos que hoy no se esté discutiendo un proyecto por la elección directa de las autoridades, que en cada elección, cada persona de la comunidad educativa valga un voto y por la mayoría estudiantil en el co-gobierno.
Pero también somos conscientes que acá se está discutiendo una cuestión que consideramos una medida de emergencia: que los pibes y las pibas de los preuniversitarios y docentes no sigan siendo ninguneados. Y por esta cuestión puntual sólo el proyecto presentado por el Sindicato docente y la oposición le concede ciudadanía real a les estudiantes con voz y voto. Por esto planteado en el artículo 3bis, vamos a apoyar críticamente este proyecto. No vamos a desoir la exigencia de les estudiantes y docentes de años y de décadas de lucha. Además apoyamos el artículo 103 que exige paridad de género porque las mujeres ya lo grabaron en las calles: no se callan más. Que esta institución deje de cercenar los derechos que reclama el movimiento de mujeres en argentina y el mundo.
Pero sólo lo consideramos una medida de emergencia y proponemos la modificación de los artículos de este proyecto:
Artículo 91b: Elección directa, 1 persona igual a 1 voto. Nos oponemos que la voz de los docentes valga 10 veces más que la de los estudiantes. Cuestionamos que la FUR hoy no esté planteando nada de esto.
Artículo 20: Proponemos mayoría estudiantil en los órganos de co-gobierno, que los estudiantes, a la cabeza históricamente de pelear por otra universidad.
Por otro lado exigimos que se incluya en lo inmediato un artículo en este proyecto que otorgue el derecho a poder elegir y ser elegidos a les estudiantes preuniversitarios en el Consejo Superior, basta de cercenar derechos.
Tenemos, como verán, diferencias con este proyecto pero vamos a apoyarlo puntualmente como primera medida de emergencia, porque hoy los jóvenes de 16 años pueden ir presos, pueden ser precarizados y explotados, pueden votar a presidente, pero no pueden decidir en esta universidad. Bartolacci y su gestión de radicales y peronistas proponen una ciudadania de segunda.
Pero consideramos que debe ser una primera medida elemental de un proceso que se proponga realmente cambiar la universidad de conjunto. Debemos continuar el debate el año que viene, porque Macri dejó un presupuesto de miseria para la educación: es necesario exigir al gobierno nacional de Fernández, el inmediato aumento presupuestario para la universidad pública, ciencia y técnica.
Pero además proponemos abrir un período estatuyente en marzo-abril de 2020 con discusión en los consejos y en la base de todos los claustros con delegados mandatados y revocables estudiantes, docentes, no docentes y graduados, para ir a una discusión del estatuto verdaderamente libre y democrático.
Queremos decidir sobre este presupuesto de forma democrática y de cara a la comunidad, y no que decidan unos pocos y de forma poco transparente como sucede en Humanidades donde en los balances de la gestión de nuestro actual secretario general, Jose Goity, faltan rendir más de 1 millón 200 mil pesos. Ni tampoco se presentaron los balances de los millones que entran por posgrados pagos. Queremos que se terminen los negocios, por eso no sólo exigimos transparencia, sino acabar de fondo con los posgrados pagos y la mercantilización de la LES.
Queremos que nuestros docentes no trabajen ad honorem, precarizados, sin regularidad en los concursos y designaciones. Queremos que ganen un salario de acuerdo a la inflación.
Queremos dejar de ser mano de obra gratuita para monopolios y grandes empresas. Queremos acabar con los convenios con las explotadoras y contaminantes Monsanto, General Motors, Nidera. Frente la crisis que heredamos de Macri, los gobernadores peronistas y radicales y el FMI, queremos que nuestra universidad deje de ser una rueda de auxilio de las patronales. Buscamos por el contrario promover los convenios con las organizaciones de trabajadores, sindicatos, organizaciones sociales, de mujeres, fábricas recuperadas. Si no discutimos esto, señor rector y asambleístas, seguimos manteniendo una universidad de y al servicio de unos pocos.
La juventud de América Latina se levanta, junto a los y las trabajadoras más precarias, el movimiento de mujeres, las comunidades indígenas. Se levantan contra los planes de ajuste, la precarización de la vida y las instituciones antidemocráticas. Tenemos que seguir su ejemplo y poner en cuestión las universidades ciegas, sordas y mudas ante la realidad, vamos un proceso estatuyente libre y democrático para echar por tierra este régimen arcaico de una universidad que produce conocimiento para la ganancia de unos pocos y que le cierra la puerta a les hijes de los trabajadores. Vamos por la democratización de la universidad y ponerla al servicio del pueblo trabajador y los más pobres.