×
×
Red Internacional
lid bot

CORTE DE LA HAYA. Un conflicto por la riqueza empresarial

La comitiva boliviana entregó su réplica a la CIJ; responden a su demanda marítima, y buscan resolver un conflicto de larga data que enfrenta intereses empresariales.

Daniel Vargas

Daniel Vargas Antofagasta, Chile

Miércoles 22 de marzo de 2017

Este lunes, una comitiva boliviana presentó su réplica ante la Corte Internacional de Justicia por la demanda marítima que se lleva contra Chile para dirimir un conflicto marítimo de larga data.

La acción se realizó unas horas luego de conocerse de la detención de nueve bolivianos en la frontera chileno-boliviana, en un confuso incidente que incluye el robo de camiones, preparando una semana cargada con el debate por la pretensión del gobierno boliviano por acceder a soberanía marítima, que continúa con la celebración de mañana del “día del mar”.

Los políticos de uno y otro país buscan convertir este conflicto en un conflicto nacional por la defensa de la soberanía, un conflicto que solo beneficia a los empresarios de cada nación por sus intereses.

No es novedad que este conflicto sale a flote cada vez que los políticos gozan de baja aprobación, buscando volver a ganar legitimidad al posicionarse ante los votantes con esa demanda, instalando el debate para llamar a defender la soberanía, y todo para subir un par de puntos en encuestas y desviar la atención a los cuestionamientos por financiamiento irregular de la política y a las grandes necesidades de los trabajadores y el pueblo de cada país.

Lo anterior se demuestra en que los principales implicados en la disputa son los intereses de los empresarios, como los de la familia Luksic que en Chile verían afectado su monopolio sobre el ferrocarril, y lo mismo del otro lado de la cordillera.

Pablo Muñoz, presidente del Sindicato de Embarcadores de FCAB, del empresario chileno Luksic, denunció que “los empresarios, tanto de Chile como de Bolivia, no hacen más que determinar en la Haya cómo hacer mejores negocios o mantenerlos. Luksic procura mantener el monopolio del ferrocarril en esta importante zona minera y portuaria, y los empresarios bolivianos buscan abrirse un nuevo negocio. Los trabajadores del ferrocarril y de otras ramas no podemos esperar ningún cambio favorable por la resolución que tenga la Haya, pues ese no es nuestro conflicto”.