A tres meses de las elecciones del 21D en Catalunya la Generalitat sigue sin President. Se espera un jueves tenso en el Parlament ante el anuncio de una "investidura express". Mientras, el Estado español mantiene su ataque judicial y político contra el “procés”.
Ivan Vela @Ivan_Borvba
Miércoles 21 de marzo de 2018

Foto:EFE
Con la solemnidad que busca siempre ante los medios, Roger Torrent ha comparecido la mañana del miércoles para anunciar nuevas consultas a los grupos parlamentarios tras la renuncia de Jordi Sànchez a su candidatura propuesta por Puigdemont para convertirse en el próximo presidente de la Generalitat.
Desde su despacho de audiencias del Parlament, Torrent ha agradecido el acto de “generosidad” de Sànchez, a la vez que ha criticado nuevamente que por culpa de “las intromisiones ilegítimas y antidemocráticas del Estado” el parlamente de Catalunya no pueda elegir al presidente que sus diputados elijan.
Las declaraciones del presidente del Parlament y su decisión de iniciar mañana mismo una nueva ronda de consultas, se producen tras recibir por carta la renuncia del ex presidente de la ANC a su candidatura. Sànchez, en prisión preventiva acusado de delitos de rebelión y sedición, no recibió –como era previsible- el permiso del juez Pablo Llarena para asistir a los debates de investidura en el Parlament.
Torrent ha subrayado que Jordi Sànchez “tiene todo el derecho a ser escogido si lo decide una mayoría de diputados de Catalunya”. De hecho ha confirmado que puesto que este derecho a ser elegible no se ve vulnerado por su prisión preventiva, la Mesa del Parlament estudia iniciar acciones legales contra esta injustificada decisión del Tribunal Supremo. “Necesitamos un Parlament que trabaje para alcanzar el horizonte que tenemos como país”, ha señalado el republicano.
Pero más allá de estas palabras, lo cierto es que el propio Sànchez por consejo de sus abogados, se plantea incluso renunciar a su acta de diputado, lo que por supuesto lo inhabilitaría para ser candidato a la presidencia de la Generalitat.
El president del #Parlament, @rogertorrent, anuncia que Jordi Sànchez ha renunciat a la candidatura a ser investit president de la Generalitat i anuncia que demà farà la tercera ronda de consultes per proposar un candidat o candidata. pic.twitter.com/pg5Wyhd1eU
— Parlament Catalunya (@parlamentcat) 21 de marzo de 2018
Una encrucijada mucho más allá del candidato
Antes de la comparecencia de Roger Torrent se vio a representantes de ERC, JxCat y la CUP reunidos en el Parlament para tratar el “nuevo” escenario. JxCat propuso a Jordi Turull como relevo de Sànchez a la candidatura.
Aunque el Juez Llarena decidirá este viernes si deja en libertad a seis de los encausados por el “procés” entre los que se encuentran citados al magistrado Rovira y el propio Turull.
En un intento de anticiparse a esta posible decisión del juez, JxCat, ERC acordaron este mismo miércoles celebrar mañana (por el jueves 22) la investidura con el nombre de Turull sobre la mesa. Así lo anunció Torrent en una rueda de prensa el miércoles a las 22.45 horas.
Podeu recuperar la compareixença institucional del president del #Parlament, @rogertorrent, proposant @jorditurull com a candidat a ser investit president de la Generalitat https://t.co/bRfJpZREyH pic.twitter.com/ztVqYYIytA
— Parlament Catalunya (@parlamentcat) 21 de marzo de 2018
Por su parte la CUP, de momento anunció en una rueda de prensa del miércoles a las 23.45 horas que su militancia tiene que debatir si apoyan o no la investidura con sus cuatro votos -clave para que la investidura se lleve a cabo-, para lo cual anunciaron una reunión el jueves a las 15.00 horas, es decir dos horas antes de la anunciada investidura a Turull. Todo sigue en suspenso y mañana se espera un día de nervios en el Parlament.
La izquierda independentista parecía que por ahora pretendía abstenerse, más allá del candidato, porque sigue considerando a la propuesta de JxCat y ERC poco ambiciosa y enmarcada en una estrategia “autonomista”. Y aquí no se equivoca la formación anticapitalista al señalar este aspecto de JxCat y ERC. El problema es que esta definición de la estrategia de ambas formaciones, ni es nuevo ni es sorprendente.
El “autonomismo” es el gen inequívoco de la estrategia de ambas formaciones (CiU antes que JxCat) y tras la aventura del “procés” vuelve a su caudal natural. La naturaleza es tal que incluso tras las jornadas del 1O, el 3O el 8N, las movilizaciones, los CDR’s... todo resulta ser para ellos simbólico. Tan simbólicas como sus cacareadas estructuras de Estado que luego no se encontraron en ningún lado.
Acierta la CUP en señalar ese gen de JxCat y ERC, pero falla en no sacar un balance de las acciones previas que le mantiene, a tres meses del 21D, completamente inmersa en unas discusiones de salón que han acabado por desactivar por completo (por el momento) las calles y facilitar que el desánimo en las filas independentistas empiece a extenderse al no ver una resolución clara.
La encrucijada es bien compleja, pues se resume en encontrar un candidato que guste a Moncloa, pero que no abandone 100% el discurso del 1O y mande a los partidos independentistas al olvido, pero que jure lealtad a la Constitución del 78, pero que pelee por más autonomía en medio de un proceso recentralizador reaccionario del Estado,… pero... pero…pero algo francamente imposible.
El Estado español lo tiene claro
Frente a la encrucijada del bando independentista se encuentra el Régimen del 78, que lejos de dudar referente a la cuestión catalana, sigue firme política, policial y judicialmente.
La Guardia Civil continua con sus registros habituales en las sedes del Govern, el poder judicial no muestra un atisbo de voluntad de diálogo, con una interpretación en muchas ocasiones dura e imparcial de sus acusaciones como diferentes organismos internacionales han señalado respecto a los presos políticos.
Además Rajoy después de aplicar soluciones judiciales y policiales para dar respuesta a un reclamo democrático, se permite “el lujo” de defender en las Cortes que el 1 de octubre no hubo “violencia gratuita” en Catalunya a la vez que defiende el ascenso a responsable de la Comandancia de Madrid de la Guardia Civil de Diego Pérez de los Cobos, responsable del operativo del 1O en Catalunya.
Así que mientras el devenir de la voluntad del pueblo catalán expresada en multitud de ocasiones durante más de 3 meses el pasado año se debata exclusivamente entre las paredes del Parlament, y no se pelee por levantar de nuevo un plan de lucha sostenido y a la altura del ataque al que se sometió al movimiento, solo nos vamos a preparar para una nueva versión del día de la marmota. Y las segundas partes siempre son peores.