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8 DE MARZO. Un mensaje a la mujer trabajadora tras el #8M

Más de 80 mil personas salieron a las calles en nuestro país para conmemorar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. ¿La singularidad? El aniversario de los 100 años de la Revolución Rusa que invitó a cientos de mujeres a marchar bajo la consigna “si ellas se atrevieron, nosotras también”.

Viernes 10 de marzo de 2017

¿Qué significa este hito para las mujeres trabajadoras?

Hoy, casi la mitad de la composición de los trabajadores, son mujeres. La sociedad se enfrenta a un momento de feminización del proletariado en que los problemas de las mujeres dejaron de estar en un lugar secundario. Pues la realidad nos muestra que este sistema no tiene límites si de reprimir y explotar se trata.

Así como sufren la explotación nuestros compañeros de clase, también se encuentran las mujeres trabajadoras expuestas a extensas jornadas laborales, inestabilidad, no pudiendo optar al mismo salario que el de sus compañeros por la misma carga laboral bajo las condiciones laborales existentes, afectando su calidad de vida. Y si esto no bastara, el trabajo doméstico, muy pocas veces reconocido.
Frente a esta situación, es que la lucha protagonizada por las obreras textiles en marzo de 1917 en Petrogrado cobra un papel fundamental. Mujeres trabajadoras que se organizaron y levantaron en huelgas generales y manifestaciones profundizando la lucha contra la guerra en conjunto con obreros y campesinos.

Fue un 8 de marzo de hace 100 años en que estas obreras textiles llamaron a la huelga para exigir el pan y el fin de la guerra. Una convocatoria que en un momento de grandes convulsiones marcados por la guerra y la exigencia del fin del zarismo, se intensificó y extendió a distintos sectores de trabajadores profundizando la crisis.

A 100 años de la revolución rusa: un legado para la mujer trabajadora

El régimen laboral ya ha mostrado su lado más duro. Las expectativas se acaban. El empresariado, los gobiernos y los patrones son quienes engordan sus bolsillos a costa de la opresión y la doble explotación de miles de mujeres.

La lucha por los derechos de las mujeres, es también por la emancipación de los sectores oprimidos. No sólo buscamos la igualdad de derechos respecto de nuestros compañeros. Pues ellos enfrentan un rostro no más amable, compartiendo una serie de miserias junto a nosotras. Esto es clase contra clase.

Un llamado a la organización

Este #8M la tierra tembló con la fuerza de la mujer trabajadora, inmigrante, estudiante, mapuche. Bárbara Brito, militante de Pan y Rosas, Vicepresidenta Fech y vocera de la Coordinadora Ni Una Menos Chile, abría el acto haciéndole un llamado a las miles de mujeres reunidas alrededor de la consigna organizadas y en la calle:

“Estamos cansadas de la violencia que nos toca vivir en el trabajo, en la casa y cada vez que decidimos movilizarnos, siendo reprimidas por el estado chileno. Así ha sucedido con nuestras compañeras huelguistas de Minera Escondida y también con las compañeras de Arcis quienes vienen luchando contra el cierre de su Universidad.

Compañeras y compañeros, que este sea un impulso para la organización de comisiones de mujeres en los lugares de trabajo, de secretarías de género en nuestros lugares de estudio, que sea un nuevo impulso en la lucha por los derechos de la mujer trabajadora, pobre, migrante, indígena y estudiante. Las y los invito a seguir fortaleciendo nuestra organización y lucha en las calles y a seguir potenciando un movimiento internacional de mujeres”

Un llamado a impulsar las comisiones de mujeres en los lugares de trabajo

Durante el año 2016, distintas mujeres agrupadas en el Sindicato del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), vieron una posibilidad real de organizarse en la lucha por sus condiciones laborales, dando como resultado la creación de una Comisión de Mujeres al interior del Sindicato.

En esta línea, Valentina Torres, dirigente sindical de este espacio y una las impulsoras de este importante organismo, planteó que “levantar comisiones de mujeres en los espacios que habitamos la mayor parte de nuestro tiempo es una de las formas que podemos llevar nuestra convicción feminista a la organización, y a acciones concretas. Somos trabajadoras, somos mujeres. Y por estas dos razones ya somos doblemente oprimidas. Es esencial entender que la violencia histórica sobre las mujeres, el patriarcado y el orden casi natural de nuestra sociedad, es producto del sistema capitalista, y es desde ahí que debemos pensar el feminismo. Nuestra comisión de mujeres en el GAM se levanta con ese espíritu, el de construir entre todas un espacio para identificar nuestras problemáticas propias, discutir, transformarnos, conocernos, y organizarnos”.

Trabajadoras del Sindicato N°1 de Orica se suman a este gran paso

A través de un comunicado emanado dese el Sindicato de la fábrica de explosivos de Antofagasta, las trabajadoras expusieron la creación de este organismo expresando que “tomamos en nuestras manos la tarea de organizarnos por nuestros derechos formando nuestra Comisión de Mujeres Orica, tal cual lo hicieron ayer las comisiones de mujeres formadas por esposas, madres y hermanas de trabajadores, quienes pese a no trabajar aún en las fábricas o talleres, protagonizaron junto a sus compañeros distintas luchas contra los despidos y mejoras en las condiciones laborales, siendo una pieza fundamental para el triunfo de las huelgas, encargándose en momentos de lucha de cocinar y distribuir el alimento para todos, del cuidado de los niños y niñas, de heridos y enfermos.

Es esta experiencia de organización de las mujeres que reivindicamos y retomamos hoy las compañeras de Orica, la cual nos ha permitido aún con todas las dificultades, impulsar al interior del sindicato y la fábrica campañas por el Respeto Mutuo y #Niunamenos, ganando en nuestra negociación colectiva la creación de un protocolo de Acoso Sexual. Si bien son pequeñas conquistas demuestran lo que podemos conseguir si como trabajadoras nos unimos y organizamos en un espacio propio, que nos permita a la vez apoyarnos frente a los problemas vividos dentro y fuera del trabajo.”

Los desafíos tras este nuevo #8M están planteados. La lucha de las mujeres es también por la liberación de la clase obrera. El llamado es a seguir organizándonos en cada uno de nuestros espacios.