Miércoles 27 de agosto de 2014
Dura pulseada con el gobierno que logró sacar a los colectiveros de la huelga. El sindicalismo combativo y la izquierda reclaman que el paro sea activo. Piquetes si, piquetes no...
Pasado el mediodía del martes, la UTA confirmó lo que ya se presentía: las gestiones del gobierno lograron desactivar el paro de transporte automotor debilitando el poder de convocatoria de la CGT de Moyano. Un vuelco en comparación con el paro nacional del 10 de abril que suma un gremio clave al sindicalismo oficialista de Caló, Pignanelli y Martínez.
Las declaraciones de Moyano volvieron a poner el dedo en la llaga de los piquetes: "No lo podemos evitar. Cada uno sabe lo que tiene que hacer" declaró. Lo cierto es que la CGT no llama ninguna movilización ni convoca a organizarlos masivamente para que los trabajadores no sindicalizados, desprotegidos ante las patronales y sindicatos oficialistas, obtengan una cobertura para ir a la huelga.
En cuanto a la conducción de la CTA opositoria, Pablo Micheli aplicó el lema de ‘animémonos y vayan’: "Hay que darles un justificativo a los trabajadores en negro para parar sin tener que decir que paran, por ejemplo, que no pueden llegar al trabajo porque hay piquetes. Calculo que los partidos de izquierda lo van hacer". La corriente sindical de la CTA realizará este miércoles un acto donde al parecer no habrá ninguna medida efectiva para garantizar la masividad de la medida contra el gobierno mediante los piquetes que, según Michelli, la izquierda proveerá.
El sindicalismo combativo se prepara para una jornada de lucha en todo el país. Una de las plazas fuertes será en el Puente Pueyrredón donde el Comité de solidaridad con los despedidos de la alimenticia Calsa, de Shell y la automotriz Honda se concentran junto a la oposición de las seccionales docentes del SUTEBA. La otra concentración clave estará en la ya emblemática Panamericana frente a la fábrica Donnelley, ahora bajo gestión obrera ante la quiebra fraudulenta de la patronal norteamericana, donde concurrirán despedidos de Lear Corporation y se sumarán desde las fábricas de la alimentación y los combativos del gremio gráfico