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Ideas Desde la Universidad. Una breve Historia del FMI

El retorno del FMI a Argentina nos obliga a volver sobre su historia y sus políticas para América Latina. Aquí reproducimos la columna de Gabriel Piro en el programa #AlertaSpoiler de La Izquierda Diario Multimedia y señalamos los principales conceptos.

Martes 17 de noviembre de 2020 22:52

Historia del FMI - Columna de Gabi Piro en #AlertaSpoiler - YouTube

  •  Hoy vamos a hablar de una historia que algunos piensan que quedó en el pasado, que ahora “es diferente”. Vamos a hablar de los orígenes del FMI y sus políticas hacia América Latina.
  •  Pongámonos en contexto: Hacia la década del ´30, Estados Unidos ya asomaba como una de las principales potencias capitalistas. La victoria de la Primera Guerra Mundial y el hecho de que la misma no se haya desatado en su territorio, favorecieron su avance respecto de las potencias europeas. El hecho de que la crisis del ´30 se haya originado en New York, habla tanto de la inestabilidad del Capitalismo como del peso financiero que ya tenía el país del norte en el tablero internacional. La crisis económica mundial de 1929 puso en escena la quiebra del sistema de comercio internacional y de pagos y develó la vulnerabilidad del esquema del libre comercio y del patrón oro para controlar las finanzas internacionales.
  •  Esta pelea por la hegemonía, se va a consolidar con la Segunda Guerra Mundial. Recordemos que Estados Unidos se incorpora a finales de 1941 en la guerra, y ya hacia mediados de 1944 se encuentra claramente inclinada a favor de los aliados (producto del enorme esfuerzo bélico del Ejército Rojo). El lanzamiento de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki será el aviso de que Estados Unidos usaría ese triunfo para consolidarse como potencia. En especial, el pánico al desarrollo de la revolución obrera internacional influyó en esta determinación de pelear ese lugar hegemónico. A esto se sumaba la amenaza en el orden interno: en 1947 Estados Unidos le tenía que dar empleo a los 12 millones de soldados desmovilizados por el fin de la guerra. En 1946 esto ya había provocado 4700 huelgas con 5 millones de obreros, lo cual fue respondido con un duro ataque a los sindicatos.
  •  Desde el punto de vista económico ocurrieron dos cosas importantes. La primera es que hacia comienzos del ´40 la libra esterlina, producto de la guerra, va perdiendo su lugar en el comercio internacional y el dólar va transformándose en la moneda de “reserva”. La segunda es que tanto Estados Unidos como Inglaterra consideraban importante equilibrar los desajustes económicos que se habían visto desde la década del 30, y la famosa “balanza de pagos”, ya que sino el escenario de posguerra amenazaba con nuevas tormentas políticas y sociales.
  •  Es así que el famoso acuerdo de Bretton Woods, en el que habían trabajado White y Keynes, fue nada menos que el plan que trazó Estados Unidos para consolidar su hegemonía durante la posguerra, ordenando el mundo financiero capitalista por los siguientes veinte años. En Bretton Woods, 44 países junto con Inglaterra, reconocían el poderío político norteamericano y sellaban el acta de defunción de la hegemonía británica. Es ahí donde se establece un patrón de paridad entre el dólar y el oro, y donde surge la formación del FMI y el Banco Mundial. Esto es importante porque el FMI se crea sobre la base de la “hegemonía del dólar” como premisa. Es decir, todos los “consejos” y políticas que este organismo promovía, se basaban en que la máquina de imprimir billetes la tenía un solo país, que a diferencia del resto para solucionar el problema del “déficit” podía cambiar el tipo de interés, condicionando al resto de los países. Ambos organismos se transformaron en un brazo extendido del Tesoro estadounidense.
  •  Se promovía una “cooperación multilateral” pero el ingreso al organismo dependía de un “aporte” proporcional al producto bruto y a la participación de cada país en el comercio internacional. La trampa era que esa proporción también valía para los votos. Dado que Estados Unidos posee el 16,74 % de los mismos, este sistema le otorga de hecho un poder de veto sobre las decisiones tomadas por el organismo financiero, ya que su voto en contra o abstención impide la adopción de decisiones importantes que requieren el 85 % de mayoría.
  •  América Latina ingresó rápida y masivamente al organismo. Durante los dos primeros años de su fundación todos los países se incorporaron, con excepción de Haití y Argentina que ingresaron en 1953 y 1956 respectivamente. En la actualidad, toda América Latina y el Caribe, el continente con más desigualdad del mundo, son miembros del FMI, a excepción de Cuba.
  •  En la década del ´50, el FMI firmó los primeros acuerdos, famosos aquí, conocidos como stand-by: fueron 54 acuerdos con 18 países de América Latina y el Caribe hasta 1961, destinados “a países que necesitaran superar problemas de balanza de pagos, que preveían desembolsos trimestrales y sujetos al cumplimiento de condicionalidades cuantitativas y/o cualitativas” ¿Les suena? Estos acuerdos son del “viejo FMI”. Miren los objetivos: controlar la inflación y restablecer el equilibrio externo a costa de políticas ortodoxas, depreciación de la moneda nacional y una política fiscal y monetaria restrictiva, basada en la reducción del gasto público y en la contracción de la base monetaria, que permitiera restablecer el equilibrio fiscal. El FMI condicionó sus préstamos a la liberalización de las exportaciones, la eliminación de los controles a las importaciones y el reemplazo de los convenios de intercambio y pagos bilaterales por un tipo de cambio único.
  •  La historia de las décadas siguientes es un poco más conocida. En la década del ´70 el FMI impulsó los préstamos compulsivos tras la crisis del petróleo, y financió las dictaduras militares que aplicaron los planes neoliberales. Fue financista de Pinochet, de Bordaberry y de Videla, aunque vale aclarar que el préstamo con Argentina ya estaba acordado en la última etapa del gobierno de Isabel Martínez. La dictadura argentina no tuvo tapujos para explicar los objetivos de su relación con el Fondo: “disminuir el salario real, disminuir el poder de los trabajadores”. A comienzos de la década de 1980, los países deudores enfrentaban un panorama catastrófico: recesión, déficit y crisis de deuda, que comenzó en México y se extendió a todo el continente. En Argentina el resto de la historia es más conocida: el menemismo, la convertibilidad, el blindaje y el corralito, que terminaron en un default catastrófico con Rodríguez Saá.
  •  Me quedo con dos conclusiones. Una de ellas surge de la presentación del libro “Salir del Fondo” de Esteban Mercatante, que recomiendo mucho.En la presentación de ese libro, Alejandro Bercovich decía: “El FMI no es un banco. No le interesa tanto cobrar los intereses. Es un “ejército de ocupación ideológica”, que tiene como objetivo fortalecer los intereses de Estados Unidos y sus empresarios”. La segunda es que esa frase fue dicha durante el gobierno macrista, hace solo dos años. Sería bueno que no nos olvidemos que en el medio el FMI no cambió, que es el mismo y sus objetivos están acrecentados por la desesperada necesidad de Estados Unidos de conservar su decadente hegemonía. No existe acuerdo sin concesiones, y esas concesiones son ajuste para los que menos tienen. O rompemos con el Fondo o el Fondo va romper todo.
  • Gabi Phyro

    Historiador. Miembro del Comité Editorial de Armas de la Crítica