A 100 años de la Revolución Rusa, jóvenes del PTS Rosario participan activamente del Congreso Internacional a realizarse del 28 al 30 de septiembre. La Izquierda Diario dialogó con ellos.
Miércoles 27 de septiembre de 2017

Los días 28, 29 y 30 de septiembre se realizará en Rosario el Congreso Internacional: "A cien años de la Revolución Rusa" organizado, entre otros, por COAD (Asociación de Docentes e Investigadores de la UNR), la Escuela de Historia y la Escuela de Antropología de la UNR y el Instituto de Investigaciones Socio-históricas Regionales de Rosario del CONICET.
Entre los distintos paneles y ejes temáticos, se destaca la participación de militantes de la Juventud del PTS y varios colaboradores de La Izquierda Diario.
Dialogamos con Lucio Prieto, estudiante de Psicología, Federico Pascual y Rodrigo López, estudiantes de Historia.
- SQ: Este año se conmemoran 100 años de la Revolución Rusa. Existen múltiples jornadas, publicaciones y homenajes a la que fue la primera experiencia de la clase trabajadora haciéndose con el poder y abriendo una nueva etapa mundial que conmocionó no solo la relación entre los estados, la economía mundial y la propia lucha de clases, sino que significó un gran sismo en el conjunto de las corrientes políticas e ideológicas del planeta, no solo de aquellas que se ubicaban en la “trinchera” de la liberación de los explotados y oprimidos del mundo. En ese marco, ¿qué importancia consideran que tiene este Congreso en particular?
- Rodrigo: Sin dudas, como bien decís, la Revolución Rusa fue el mayor acontecimiento del siglo pasado, que abrió el “corto siglo XX” del cual hablaba el historiador Eric Hobsbawm. Es imposible no pensarla como un antes y un después a partir del cual toda corriente debe sentar posición al respecto. Que se realice este Congreso, y que además sea impulsado centralmente por el gremio de docentes universitarios no puede ser más que auspicioso, ya que marca un primer elemento a destacar: somos los trabajadores los que debemos recuperar nuestra propia historia de luchas, triunfos y derrotas, para sacar lecciones de ellas que nos permitan preparar cada uno de los combates presentes, ya que al menos nosotros, nos negamos a la resignación, y nos preparamos para volver a recrear las condiciones de nuevos triunfos revolucionarios.
- Lucio: Claro. Por supuesto que en este Congreso hay de todo, como en todos lados. Pero al menos, nuestra perspectiva como Juventud del PTS no es meramente académica, sino política y militante. En ese sentido, nuestra concepción de “homenaje” es muy particular. No creemos en los mausoleos. Nosotros, parafraseando al Che, queremos crear una, dos, tres Revoluciones Rusas, y las condiciones políticas, económicas y sociales están no solo maduras para ello, sino que como decía Trotsky, “han comenzado a pudrirse”, sino cómo podríamos entender a los fenómenos aberrantes como Trump, los avances de la derecha xenófoba en Europa y tantos otros, pero también los nuevos procesos políticos por arriba o de resistencia por abajo que van desde los neorreformismos de Podemos y Corbyn, los gobiernos posneoliberales de Latinoamérica, o más interesante aún, los movimientos de resistencia como el Black Lives Matter, los indignados, los movimientos de mujeres y un largo etcétera.
- SQ: ¿Y ustedes qué debates quieren llevar adelante en este Congreso?
Federico: ¡Qué pregunta!... Bueno, al menos por mi parte, mi ponencia se titula “Los Bolcheviques: la dirección del Estado Obrero y el control obrero (1917-1921)”, y la intención es poder dar cuenta de la riqueza de debates que se dio al calor de estos años entre las dificultades para sostener el poder del primer Estado Obrero de la historia en un país atrasado económica y culturalmente que a la vez se encontró aislado internacionalmente después de una serie de derrotas de los procesos revolucionarios en occidente. Para esto, todos los esquemas teóricos y programáticos previos se mostraron abstractos, y los bolcheviques tuvieron que buscar nuevas soluciones para nuevos problemas. Es una época de enormes y acalorados debates que no solo muestran formas originales de encarar viejos problemas, sino que desmiente de punta a punta la identificación entre bolchevismo y stalinismo que tratan de establecer las corrientes liberales y a la que se pliegan corrientes que se definen de izquierda como las autonomistas.
- Rodrigo: Mi ponencia se titula “Homosexuales en la Unión Soviética: de la emancipación a la recriminalización”, y rastrea los debates sobre las disidencias sexuales en los primeros años de la Revolución. Creo que su importancia o interés puede estar en el hecho de ser una problemática poco estudiada y menos aún conocida. Al calor de las distintas etapas de liberación o revolución sexual, hay una poca o nula reivindicación de lo enorme que fue el aporte de la Revolución Rusa.
Hoy en día, las disidencias sexuales tienen mucha más visibilidad y protagonismo, pero contradictoriamente fue en detrimento de la perspectiva revolucionaria de conjunto.
Muchas corrientes actuales acusan al marxismo, y en especial al bolchevismo, de "reduccionismo clasista". En la ponencia creo que se demuestra que esto no tiene ningún tipo de sustento real. El verdadero crimen es el que cometen estas corrientes feministas o de la diversidad, porque divorcian brutalmente estos problemas de las clases sociales, es una de las tantas rupturas de la dialéctica relación entre libertad y liberación, generando un nuevo utopismo burgués de supuestas libertades políticas o civiles sin cuestionar las bases materiales que sustentan las opresiones, y por lo tanto, renegando de cualquier transformación de fondo.
- Lucio: Yo elegí como eje del debate el problema de los Soviets, más precisamente, la relación entre estos y el partido. Es una discusión “clásica”, pero por eso mismo muy actual. Ya en el marxismo clásico, y en especial en el ruso, hubo un fuerte debate entre el rol de las masas y el del partido. Muchos liberales y socialdemócratas, pero también desde el anarquismo, acusaban a los bolcheviques de “blanquistas”, planteando que la toma del poder en octubre de 1917 fue un mero golpe de estado, y de ahí, desprendían la conclusión de que bolchevismo y stalinismo son idénticos. La historia de la Revolución Rusa demuestra que esto es completamente falso. Pero en la actualidad esto vuelve una y otra vez a debate, tanto por liberales y defensores de la democracia liberal, como por parte de las corrientes autonomistas. Los primeros para defender las instituciones burguesas como panacea de la democracia tratando de imponer “la miseria de lo posible”, los segundos haciendo una defensa abstracta del “poder constituyente” sin dirección política. Pero como decían los teóricos políticos clásicos, el poder rechaza el vacío, y por lo tanto, todas esas corrientes que hablan del “poder popular” terminan, en la práctica, apoyando gobiernos burgueses como el caso de Tony Negri con el kirchnerismo o el petismo, o incluso a gobiernos de carácter bonapartista como el venezolano.
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- SQ: Evidentemente, desde el PTS en el Frente de Izquierda, y desde la perspectiva militante que señalaban, se están desarrollando distintas iniciativas en este sentido, especialmente en el terreno ideológico que es un aspecto muy destacado y reconocido a nivel mundial de nuestra organización. Entre otras cosas, está saliendo a la venta una nueva edición de la monumental Historia de la Revolución Rusa de León Trotsky, que sin dudas es una obra fundamental y que no ha tenido una superación ni perdido vigencia desde que fue escrita. ¿Qué pueden comentar sobre estas iniciativas?
- Rodrigo: Si hablamos de herencias, podríamos decir que en primer lugar nos sentimos herederos de Marx cuando decía que “es cierto que el arma de la crítica no puede sustituir a la crítica de las armas, que el poder material tiene que derrocarse con el poder material, pero también la teoría se convierte en poder material tan pronto como se apodera de las masas”. En este sentido, la batalla ideológica, para nosotros es parte fundamental de la lucha de clases, cuestión que no entendemos de manera sindicalista, como simple lucha entre obreros y patrones por una tajada de mayor o menor del trabajo excedente. La burguesía, pero también las corrientes políticas reformistas en el movimiento obrero, no solo cuentan con todo el aparato del Estado y las fuerzas represivas para sostenerse en el poder. También cuentan con las escuelas, las universidades, los medios de comunicación, las editoriales, las empresas cinematográficas, etc., que producen ideología al servicio de sostener su propio sistema social, y una de las ideologías más potentes es siempre la que menos se ve: el individualismo y el conformismo. La clase obrera y los sectores populares oprimidos partimos en este terreno de una gran desventaja. Es una pelea enormemente desigual, pero por eso mismo, de enorme importancia.
- Federico: Nadie con dos dedos de frente puede desconocer que desde el PTS tratamos de estar en la primera línea de fuego en esta pelea. No solo re editando obras clásicas, que no es un mérito menor y que por ejemplo llevó a un gran reconocimiento por parte de Pierre Broué diciendo que por primera vez en décadas había una corriente a nivel mundial que no se limitaba a editar tal o cual folleto con citas recortadas o simplemente tal o cual libro de sus propios dirigentes, sino que esta labor la hacemos con enorme pasión y seriedad. La nueva edición de la Historia de la Revolución Rusa de Trotsky que mencionabas, es un hecho enorme. El trabajo de edición, en lo que trabajaron más de 20 compañeros y compañeras, consistió en un arduo trabajo de revisión con cotejo de la traducción de Andreu Nin, modernizamos su lenguaje arcaico en castellano peninsular y su estilo literario, así como también corregimos problemas de traducción revisando y cotejando con versiones en inglés, alemán, francés e incluso ruso. Estamos publicando la primera versión completa en castellano, que incluye los textos completos que figuraban en el original y en las versiones en otros idiomas. Es decir, estamos publicando la mejor y más completa versión de la Historia de la Revolución Rusa que se haya visto en castellano.
- Lucio: Sí, además, estamos siempre pensando en cómo dialogar y debatir con las corrientes y autores de mayor actualidad, desde Laclau y Zizek, hasta Arendt y Bauman. Pero lo que me gustaría destacar es que en el último tiempo comenzamos también a desarrollar trabajos teóricos propios como el libro de Juan Dal Maso sobre “El marxismo de Gramsci”, “Marx en el país de los Soviets” de Emmanuel Barot, “Cien años de historia obrera en la Argentina 1870-1969” que coordinó Alicia Rojo, o el próximo libro sobre “El marxismo del siglo XX y la cuestión militar” de Matías Maiello y Emilio Albamonte.
“En la trinchera que sea, nuestro objetivo estratégico es el mismo: vencer.”
- SQ: Esto último me hace volver al principio, a las batallas políticas actuales. Mencionaron algunas publicaciones y debates. Al “pobre” Gramsci que hace décadas tratan de transformarlo en “un león herbívoro”; a los Soviets en una etapa signada tras la caída del Muro de Berlín por el culto a la democracia capitalista y más recientemente su brutal crisis que Tariq Ali definió como la “crisis del extremo centro”; y también a “la cuestión militar” y estratégica que está prácticamente desaparecida de la reflexión política y teórica de la izquierda…
- Lucio: La simple enumeración es impactante, ¿no? Además, creo que vuelve ridículas todas las acusaciones de sectarismo que se le hace al trotskismo, al menos al trotskismo tal y como lo entendemos nosotros. ¿Cómo no vamos a tratar de aportar nuestro granito de arena para reactualizar el marxismo para los desafíos del S.XXI? ¿Cómo vamos a permitir que la academia o el reformismo utilice a los grandes revolucionarios para proyectos contrarios a la emancipación de la humanidad?
Tratamos, modestamente, de recuperar todas las tradiciones revolucionarias de manera crítica. Incluso, no tenemos el más mínimo empacho en releer a clásicos burgueses y militares como Clausewitz que fueron tan importantes para la reflexión militar y estratégica de Lenin y Trotsky. No tenemos ningún miedo. Todo lo contrario. Estamos completamente seguros de nuestras ideas.
- Federico: En esto también seguimos a Trotsky, que en “Bolchevismo y Stalinismo” comenzaba diciendo: “Épocas reaccionarias como la actual, no sólo debilitan y desintegran a la clase obrera aislándola de su vanguardia, sino que también rebajan el nivel ideológico general del movimiento, rechazando hacia atrás el pensamiento político, hasta etapas ya superadas desde hace mucho tiempo. En estas condiciones la tarea de la vanguardia consiste, ante todo, en no dejarse sugestionar por el reflujo general: es necesario avanzar contra la corriente. Si las desfavorables relaciones de fuerzas no permiten conservar las antiguas posiciones políticas, por lo menos hay que conservar las posiciones ideológicas, pues la experiencia tan cara del pasado se ha concentrado en ellas. Ante los ojos de los mentecatos, tal política aparece como "sectaria". En realidad, no hace más que preparar un salto gigantesco hacia adelante impulsada por la oleada ascendente del nuevo periodo histórico.”
Esto fue clave para nuestra corriente, donde los compañeros y compañeras que fundaron el PTS y nuestra corriente internacional, debieron enfrentar una época reaccionaria. Ahora, el sentido de la flecha tendió a cambiar, no sin contradicciones. Nosotros, que somos una nueva generación, tenemos la responsabilidad de continuar con ese espíritu, de repensar las nuevas tareas, y decididamente poner el marxismo a la ofensiva. En la trinchera que sea, nuestro objetivo estratégico es el mismo: vencer.
Federico Pascual y Lucio Prieto expondrán el jueves 28, de 9 a 12hs en el Salón de Actos. Rodrigo López, lo hará el viernes 29, de 13 a 17hs en el Aula 10 C. Los tres, en la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR de calle Entre Ríos 758.
Además, Juan Manuel Duarte (UBA) expondrá sobre “El Capital como inspiración en la teoría de Vigotsky”, el viernes 29, de 13 a 17 hs., en el aula 11.
Por su parte, Andrea D´Atri, dirigente del PTS y de la Agrupación Internacional de Mujeres Pan y Rosas, será panelista central del debate “Las mujeres de y en la revolución”, el viernes 29, en el Salón de Actos a las 15:30hs.

Sebastián Quijano
Nació en Málaga en 1980 y vive en Rosario desde 1992. Es militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y docente de Filosofía.