El proyecto que está en la Legislatura porteña plantea el traslado de la Escuela 18 de Lugano, pero no especifica el lugar ni la forma de construcción. Las decisiones del nuevo edificio quedarán a cargo del Ministerio de Modernización. Preocupación de familias y docentes.
Jueves 29 de septiembre de 2016
La Escuela N° 18, Distrito Escolar 21, “Jorge Newbery”, conocida en el barrio como “la escuela granja” cuenta con jornada completa y actividades de granja y huerta. Está ubicada debajo de las gradas del Autódromo y por esa razón hay mucha incertidumbre por su futuro si se aprueba el nuevo proyecto que está en la Legislatura para el Autódromo de Buenos Aires. Según el texto de la ley, el Gobierno de la Ciudad tendrá a cargo la construcción de un edificio destinado a una escuela de gestión estatal, donde se la reubicará. Paradójicamente, será el Ministerio de Modernización como autoridad de aplicación (ni siquiera el de Educación) quien “determinará las condiciones de construcción, programa de necesidades, características de diseño y lugar de emplazamiento, en un predio de la Ciudad dentro de la misma comuna” en un plazo máximo de dos años.
Te puede interesar: Un nuevo negocio se viene en el Autódromo de la Ciudad
En este marco hay aún numerosos interrogantes. ¿Cómo convivirá la escuela hasta entonces si esta ley fuera aprobada? ¿Cuál será el impacto de las nuevas inversiones y las obras que empezarán a realizarse en la vida cotidiana de los chicos y los docentes mientras tanto? ¿Dónde se reubicará la escuela? ¿Será tipo container como el Jardín N° 13 del terreno contiguo, resistido por la comunidad educativa? El texto tampoco aclara si se van a mantener las actividades de granja y huerta que se realizan hoy ni si va a ser construida con sistemas tradicionales o con los tristemente célebres parches educativos del PRO de las aulas containers.
Durante años el gobierno le ha dado la espalda a la demanda que docentes y familias realizaban por las pésimas condiciones de infraestructura de dicho establecimiento que llevó a que durante semanas no tuvieran clases. Goteras, problemas cloacales, cortes de luz, falta de presupuesto al proyecto granja llegando incluso a padecer la muerte de los animales. La desconfianza que puede generar en la comunidad educativa en quienes ayer no se preocuparon porque centenares de niños asistieran a clase normalmente es más que legítima. Más aún porque si se tiene en cuenta que la zona sur de la Ciudad es la que más padece la falta de vacantes.
Este nuevo proyecto es uno más en la avanzada privatizadora de las tierras del Sur de la Ciudad. A la Villa Olímpica se le sumarán estas nuevas hectáreas que no irán destinadas a mejorar las condiciones de vivienda y esparcimiento de la postergada Comuna 8, sino que terminarán aumentando el precio de esos terrenos y de los alquileres de la zona, expulsando en última instancia a los sectores de más bajos recursos de la Ciudad.