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Red Internacional
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TLCAN. ¿Una posible cancelación del TLCAN?

La negociación del Tratado de Libre Comercio (TLCAN) entre México, Estados Unidos y Canadá continúa y aún no logra establecerse un acuerdo que garantice su actualización después de 23 años de vigencia.

Viernes 8 de diciembre de 2017

Las diferencias entre las distintas propuestas, en donde Estados Unidos busca restringir las exportaciones desde México, por ejemplo, en la industria automotriz o en el sector agropecuario, han posibilitado la especulación de distintos sectores que aprovecharían una posible cancelación del acuerdo.

Por eso se difundió que el grupo de inversionistas de Goldman Sachs estima que es más posible una salida del acuerdo de los Estados Unidos, lo cual provocaría que el tipo de cambio se disparara hasta los 21, 22 o incluso 24 pesos por dólar. Por su parte el primer ministro canadiense, Justin Trudeau ha señalado que en caso de que se produzca dicha cancelación, se encontraría dispuesto a negociar un acuerdo bilateral con su vecino del sur.

Sin embargo, incluso los analistas de Goldman Sachs ven que si se produjese una cancelación del acuerdo, se trataría tan sólo de una estrategia de presión y no una verdadera voluntad de salir.

La salida del TLCAN fue, efectivamente, una de las promesas de campaña con las que llegó a la presidencia Donald Trump, pues le achaca un déficit de 64 mil millones de dólares. Sin embargo, las cifras dicen lo contrario. Desde su implementación, el tratado ha consolidado una cadena de valor que no sólo moviliza a millones de trabajadores a ambos lados de la frontera, sino de la que dependen alrededor de 57 mil empresas estadounidenses en un flujo donde el comercio por minuto supera el millón de dólares.

El tratado ha beneficiado por lo tanto a las transnacionales estadounidenses que se instalaron en busca de bajos salarios, incrementado la subordinación de México a los Estados Unidos y empeorando la calidad de vida de los trabajadores. Mientras dichas empresas aprovechan la precarización laboral para enriquecerse, los productos básicos para la vida han tenido que importarse. Tan sólo en 2016, México compró 13 millones de toneladas de maíz a los exportadores norteamericanos.

No parece por lo tanto posible una salida del acuerdo en la que Trump no dañe severamente los intereses de los grandes capitalistas que se instalaron durante este periodo y que son, en gran medida, los que han dirigido el proyecto económico estadounidense. Pero si no se impulsa la más amplia organización de los trabajadores a ambos lados de la frontera para terminar con la explotación, lo más seguro es que las condiciones de precariedad y subordinación prevalezcan y se intensifiquen.