La aplastante victoria del apruebo dio inicio al primer hito del proceso constitucional. Los partidos del régimen subiéndose al carro de la victoria anuncian ofertones para la elección y los partidos reformistas llaman a la unidad con los que durante 30 años saquearon el país ¿Es una alternativa para cumplir las demandas del pueblo trabajador?
Miércoles 28 de octubre de 2020
Los ofertones de último minuto y los llamados a la unidad
Así lo anuncio el PPD, partido ícono de la transición y de los gobiernos concertacionistas. "En el Partido por la Democracia decidimos llevar, de los cupos que nos correspondan a la Convención Constitucional, un 50 por ciento de independientes", dijo Heraldo Muñoz, timonel PPD y precandidato presidencial.
Reconociendo que la votación del día domingo fue también una interpelación a los partidos del régimen. Sin perder el tiempo, un partido que durante décadas parásito del estado por medio de re fichajes falsos y financiamiento de grandes empresas ahora quiere “abrirse al pueblo”
"Espero que logremos esa meta. Hemos puesto un banner en nuestra página web para la inscripción de independientes", aseguró el timonel.
El diputado Marcelo Díaz (ex militante del Partido Socialista y actual miembro del Frente Amplio) sostuvo que la idea es llevar una lista única y con un 70% de independientes.
"Es señal clara que la gente quiere una renovación y quiere cambios profundos, y eso se logra por dos vías. Primero, ojalá con una lista única de la oposición y actores sociales independientes", señaló el parlamentario.
"Nosotros hemos planteado como movimiento que esa lista debe estar constituida en al menos un 70 por ciento por líderes sociales, dirigentes independientes, ciudadanos y ciudadanas destacadas que puedan contribuir en el proceso de renovación y con un compromiso en la acción de transformación que queremos llevar a cabo en el marco del proceso constituyente", dijo el ex vocero de Michelle Bachelet.
Por su parte Gabriel Boric también hizo un llamado a buscar una lista unitaria de la oposición y dejar las “diferencias” de lado. El Partido Comunista no se queda atrás tampoco y busca ampliar su alianza hacia sectores del Frente Amplio y de la ex Concertación.
¿Hacia dónde nos lleva esta unidad?
Si en Chile hay posibilidades de terminar con la Constitución de Pinochet, esto fue fruto de la movilización del pueblo trabajador y de las más de 4 jornadas de huelga general que se sucedieron durante la rebelión de octubre, en particular la jornada del 12 de noviembre.
Si hoy estamos discutiendo sobre como tirar abajo la Constitución del 80’ fue gracias a esta fuerza. Para evitar que los trabajadores y sectores populares echaran abajo al gobierno e impusieran una verdadera Asamblea Constituyente Libre y Soberana abriendo un camino revolucionario, es que los partidos del régimen (tanto de la derecha como la ex Concertación) junto al Frente Amplio firmaron el “Acuerdo por la paz”, que le salvó el pellejo a Piñera y que pone miles de trabas para buscar que no cambie el modo de explotación instaurado con sangre y fuego en dictadura, a la vez que garantiza la impunidad para los represores.
El PC que se restó del acuerdo, pero entró por otra vía a la “cocina”. Sacando del petitorio de unidad social el “fuera Piñera” y declarando una tregua en los hechos al gobierno. Ellos, que conducen las centrales obreras más fuertes del país se callaron la boca mientras a los trabajadores y la juventud precarizada se la mutilaba y asesinaba en las calles.
El plebiscito del 25 de octubre es el primer hito de este proceso, donde el empresariado y sus lugartenientes de la derecha y la ex Concertación van a buscar cuidar los pilares fundamentales del legado pinochetista a toda costa.
Si arrasó el apruebo fue porque el pueblo trabajador (que votó masivamente) está cansado de este régimen que sólo entrega miseria.
El Frente Amplio y el PC quieren llevar la fuerza del pueblo trabajador una vez más bajo la tutela de sus verdugos. Aliándonos con partidos que no solo no están a favor de nuestras demandas, si no que se enriquecieron a costa de ellas.
Haciéndonos creer que alcanzando una mayoría constituyente con estas organizaciones vamos a poder torcer la voluntad de la derecha. Le mienten al pueblo trabajador, ¿Cómo vamos a terminar con las AFP si la Convención Constitucional no permite tocar tratados internacionales? Y para colmo es la Corte Suprema la que decide en caso de querer cambiar aspectos de funcionamiento de la Convención Constitucional. ¡La Corte Suprema! Ese nido de jueces al servicio del empresariado que dejo impune a los torturadores de la dictadura.
Independencia política de los trabajadores: la unidad de los trabajadores y el pueblo pobre
El plebiscito demostró que la constitución del 80’ está al servicio de tres comunas, donde viven plácidamente los ricos. Pero justamente su poder no reside en su mayoría electoral, porque son una ínfima y miserable minoría, su poder está en que controlan el Estado; en el entramado institucional compuesto por fuerzas represivas como Carabineros de Chile y FFAA, en el Congreso y Tribunal Constitucional, en su Poder Judicial que los beneficia. Todas las instituciones del régimen buscan reglamentar la explotación de un puñado de capitalistas y el beneficio de sus familias.
Para hacerles frente tenemos que oponerles nuestra propia fuerza, nuestro propio poder, organizado en los centros productivos, en las poblaciones, en las calles, con los métodos de lucha históricos de la clase trabajadora, como la huelga general profundizando el camino del 12 de noviembre.
Buscando unir las fuerzas de la clase trabajadora, para terminar con las AFP, para expropiar los recursos estratégicos del país bajo control de los trabajadores. La nacionalización de la banca y el monopolio del comercio exterior para terminar con el chipe libre a las transnacionales. Por salud, vivienda, educación y para liberar a todos los presos políticos de la rebelión.
Esa fuerza va a ser la única que nos permita doblegar su voluntad. Nuestro poder esta en la auto organización de los trabajadores y el pueblo, constituidos en comités de base, donde sindicatos, trabajadores y sectores populares decidamos el curso del país. Donde nos preparemos para la lucha y la auto defensa.
El PTR busca intervenir en el proceso constituyente con el objetivo de defender un programa para derribar revolucionariamente las herencias de la dictadura y para agitar en todo el país que es necesario un gobierno las y los trabajadores.
No creemos que el pueblo trabajador tenga que resignarse a ir detrás de las variantes progresistas empresariales ni reformistas.
Frente a los ofertones concertacionistas y la mentira reformista. Necesitamos poner todos nuestros esfuerzos en una alternativa propia.

Alejandra Valderrama
Redacción La Izquierda Diario Chile. Valparaíso, Chile