Esta semana comenzó el paro del sector público, después de varias semanas y excusas, el gobierno de Piñera ofreció un mísero reajuste de 3,1% en el marco de una ola represiva, donde el Estado de Chile es responsable del asesinato de Camilo Catrillanca, en manos del grupo táctico "Comando Jungla".

William Muñoz Trabajador Industrial
Lunes 26 de noviembre de 2018
Los empresarios del país buscan desarrollar más ataques y reformas neoliberales contra estudiantes, mujeres y trabajadores. Mientras tanto, el Gobierno quien vela por sus intereses, les responde de inmediato anunciando una reforma laboral, que reduce la indemnización por años de servicio, trae consigo a los grupos negociadores y precariza aún más el trabajo de los jóvenes con el Estatuto Laboral Juvenil.
Tanto el actual Gobierno como los gobiernos anteriores de la Ex Nueva Mayoría tienen las manos machadas con sangre. Han asesinado a los peñis: Camilo Catrillanca, Alex Lemún, Jaime Mendoza Collío y Matías Catrileo y también a obreros como Nelson Quichillao y Rodrigo Cisternas. En este sentido para los trabajadores y Pueblo mapuche existe una lucha en común contra este Estado de empresarios que reprime y asesina, para asegurar y acrecentar sus ganancias. Mientras los empresarios de las forestales despojaron a los Mapuche de sus territorios, se suma la ola de despidos que vienen aplicando a los trabajadores.
"¡Trabajadores y pueblo mapuche debemos enfrentar a Piñera en las calles!"
Ante esto, existe un freno. Las direcciones de la CUT, el Colegio de Profesores y la Constramet, que agrupan a cientos de miles de afiliados, sólo se han limitado a sacar declaraciones y en definitiva sabemos que con palabras no detendremos los ataques de la derecha. Un hecho concreto fue el 8 de noviembre el cual quedo como un hito testimonial.
Al mismo tiempo, el Frente Amplio, que se presenta como una alternativa de la "nueva izquierda" no ha hecho un llamado amplio a enfrentar estos ataques. Por el contrario, las direcciones estudiantiles de las universidades más grandes del país como la Universidad de Chile o la PUC han jugado un rol de apéndices de la cocina parlamentaria.
Frente a esto, los jóvenes las mujeres y los trabajadores junto al Pueblo Mapuche podemos mostrar ser una fuerza capaz de detener y enfrentar a Piñera y Chadwick. Ya se ha visto la fuerza que se comienza a desarrollar en las calles, enfrentando la represión o los estudiantes que han votado en sus universidades el paro indefinido hacia el 29 de noviembre con la consigna de "Juicio y castigo para Camilo Catrillanca" y disolución del Comando Jungla. Es necesaria que la exigencia sea mayor en todo el país. Buscando la desmilitarización total del territorio mapuche.
Si bien la CONFECh llamo a un paro nacional este jueves 29 de noviembre, no ha sido precisamente impulsando las movilizaciones que se vienen dando con llamados ofensivos a hacer asambleas u otras manifestaciones. Hermanar las luchas es clave, tanto las del sector público, la paralización portuaria en Valparaíso y la lucha por la reincorporación de los despedidos del Ferrocarril Antofagasta-Bolivia y Komatsu.
A la estrategia utópica de reformas cosméticas del capitalismo, del Frente Amplio y el Partido Comunista, hay que anteponer una estrategia de unidad de la juventud, mujeres y trabajadores, forjando una alternativa de izquierda y anticapitalista que en los lugares de trabajo, estudio y en las calles, den la discusión en cada organismo, exigiendo a las direcciones que rompan la “tregua”. Levantando un plan de lucha nacional a través de la movilización con millones en las calles por Verdad y Castigo a los responsables políticos y materiales de este terrible crimen.