El pasado Consejo General de Representantes del STUNAM votó respaldar en acto de unidad de AMLO en “respuesta” a las amenazas de Donald Trump. Tras la reuniones binacionales, el gobierno federal aceptó las imposiciones del gobierno de Estados Unidos, ¿Qué podemos hacer los trabajadores?
Miércoles 19 de junio de 2019
En semanas pasadas los trabajadores de la UNAM vimos cómo el gobierno de los Estados Unidos encabezado por Donald Trump, comenzó una serie de amenazas con subir impuestos arancelarios de diversos productos procedentes de nuestro país si el gobierno federal no impedía el flujo de migrantes hacia EEUU.
Tras las negociaciones binacionales encabezadas por el secretario de relaciones exteriores, Marcelo Ebrard, México aceptó las condiciones que EEUU nos impuso: fungir como el muro de Trump.
Es en este marco que el pasado Consejo General de Representantes de nuestro sindicato decidió adherir al acto de unidad llamado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, al cual llamó a representantes de los sindicatos y empresarios para dar una “respuesta” -nada contundente -frente a las amenazas de Donald Trump, mientras se firmaban acuerdos para hacer de la Guardia Nacional la Border patrol mexicana.
En el desplegado publicado en La Jornada, la dirección del STUNAM señala correctamente que esta jugarreta por parte del gobierno de Trump es parte de la precampaña rumbo a las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
Una de sus principales promesas de campaña fue frenar el flujo migratorio hacia su país como parte de una estrategia que busca contener el descontento de miles de trabajadores que huyen de la inseguridad y han perdido estabilidad laboral y poder adquisitivo. Pero lejos de ubicar a los verdaderos responsables de la crisis mundial que hoy atravesamos (los grandes empresarios que han especulado con los capitales y fueron los causantes de la crisis del 2008), se señala a nuestros hermanos migrantes como el enemigo que va con el objetivo de robarles trabajo.
La realidad es otra, los migrantes centroamericanos huyen de la violencia y el desempleo fomentado por las principales políticas de intervención estadounidense en la región. Son familias de trabajadores que buscan pan para sus hijos y paz, dejando a sus familias atrás migran en busca de un mejor futuro, como millones de mexicanos que durante años han migrado desde las comunidades más pobres de todo el país en busca de un futuro mejor.
A contramano de lo que la xenofobia de Donald Trump busca instaurar, los migrantes son contratados bajo esquemas laborales ultra precarios y con bajos salarios en comparación de los trabajos que desempeñan allá, a esto se le suma los nulos derechos laborales y seguridad social a la que se enfrentan los migrantes, además de una mayor persecución y criminalización, siendo blancos de ataques de odio y deportaciones.
¿“Unidad Nacion” al frente a Donald Trump?
Los trabajadores tenemos que ver quién se beneficia con el discurso xenófobo que criminaliza a nuestros hermanos migrantes: son las grandes trasnacionales que en los campos jornaleros, en los servicios y algunas industrias, presionan a la baja los salarios y se benefician de esta discriminación para someter a los migrantes a condiciones laborales ultra precarias, por un salario menor por el mismo trabajo.
Ellos, quienes han provocado la crisis que a nivel internacional castiga a millones de trabajadores e impone recortes a nuestros derechos laborales así como a la salud y la educación, son quienes siguen sacando ganancias millonarias y nos imponen salarios menores para nuestras compañeras que desempeñan las mismas labores; una reforma laboral que nos divide entre trabajadores sindicalizados y trabajadores subcontratados o por outsourcing; y hoy nos imponen una nueva división: los trabajadores nativos y trabajadores extranjeros.
Es por eso que de manera contundente debemos repudiar no sólo las presiones del imperialismo estadounidense, sino del gobierno federal que ha aceptado ser el muro de Trump en nuestra frontera sur, y ha comenzado a movilizar miles de militares a la frontera, deportando a miles de familias y recientemente asesinando a una migrante por la Policía Federal.
¿“Unidad nacional” con los Slim, los Larrea, los Bailleres, que se han beneficiado de hacer negocios con las grandes trasnacionales norteamericanas como el TLCAN? ¿con los partidos políticos que han aprobado todas y cada una de las reformas que el Fondo Monetario Internacional y EEUU les exigió?
¿“Unidad nacional” para que los de arriba negocien con el imperialismo condiciones que no afecten sus intereses, y por lo que no levantan ninguna medida ni siquiera tibiamente antiimperialista?
La unidad de los explotados y oprimidos es con nuestra clase. Tenemos que voltear a ver a los millones de trabajadores Centroamericanos y estadounidenses que, igual que nosotros, viven en condiciones cada vez más deplorables producto de estos acuerdos.
Para los y las trabajadores que impulsamos Desde Las Bases, existe una salida alternativa al llamado de AMLO a los empresarios: el llamado a la unidad de las centrales obreras y de todos los trabajadores de los países de América del Norte para repudiar la xenofobia de Donald Trump.
No es suficiente que, la dirección del sindicato se haya pronunciado contra las presiones imperialistas de Trump (que finalmemente el gobierno la Cuarta Transformación aceptó).
El STUNAM debe exigir la desmilitarización de la frontera sur y de todo el país, así como el libre tránsito para nuestros hermanos migrantes-. Exijamos derechos plenos para los inmigrantes y el alto a su persecución por la Guardia Nacional.
¡Ningún ser humano es ilegal!