La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha pedido una reunión de la comisión de seguimiento de la coalición al hacerse público el crédito de 1000 millones que se destinará a gastos de defensa. Pero la coalición se mantiene, ha aclarado.
Martes 5 de julio de 2022
Como denunciábamos ayer, recién concluida la cumbre de la OTAN, el gobierno de coalición ha anunciado la aprobación de un crédito por valor de 1017 millones de euros. De este total, 367 millones irán destinados a gastos ordinarios, principalmente salarios de los efectivos militares; mientras que los 650 millones restantes se invertirán en la compra de armas y equipamiento. Según Moncloa, esta medida tendría como objetivo incluirse en los planes “para fortalecer la seguridad y la capacidad de disuasión europeas”.
Este anuncio está en el marco del objetivo, anunciado por el gobierno, de llegar al 2% del PIB en gastos de defensa, tal como lo exige la OTAN. De ser así, los gastos en este rubro ascenderían hasta la cifra de 22.000 millones de euros, algo nada despreciable, si tomamos en cuenta que el gasto del ministerio de trabajo es de 30.000 millones.
Esa ha sido la réplica de la ministra de trabajo, Yolanda Díaz, quien pertenece al sector de Unidas Podemos. Sin embargo, no ha demorado en ratificar la “fortaleza” del gobierno de coalición. Y ha sugerido que la comisión de seguimiento de la coalición servirá para fortalecer el gobierno.
De este modo, nos encontramos con que el PSOE presiona por tomar las medidas acordadas en la cumbre de la OTAN, un incremento sideral de los gastos militares, mientras desde Unidas Podemos se limitan a expresar tímidos desacuerdos en redes sociales o en la prensa, mientras mantienen la “fortaleza” del gobierno de coalición.
Desde Unidas Podemos intentan justificar lo injustificable, apelando a que desde el gobierno van consiguiendo “mejoras para la gente”, como si las migajas que consiguen de vez en cuando compensaran el hecho de ser parte de un gobierno imperialista que masacra inmigrantes en la frontera sur, y es parte de la ofensiva de rearme imperialista desde la OTAN.