El acto de Scioli en el Teatro Opera contó con la presencia del arco sindical que impulsa su candidatura. También hubo sorpresas, como la presencia de Roberto Fernández (UTA), que hasta el momento no lo apoyaba.
Jueves 24 de septiembre de 2015
Distintos sectores sindicales asistieron al acto de relanzamiento de campaña de Scioli. Entre varios de los temas planteados sobre la situación del movimiento obrero y sus representantes sindicales, uno de los puntos centrales fue promover la unidad del movimiento obrero.
¿Será que para aplicar el ajuste necesita contar con diversos burócratas que sostengan y hagan bien los deberes?
Desde el sciolismo se entusiasman con la unidad de la CGT. “Vamos a trabajar para que los trabajadores vuelvan a confluir”, aseguró el diputado bonaerense por el Frente para la Victoria Guido Lorenzino. “Nuestra mayor fortaleza es la unidad del movimiento obrero y vamos a trabajar para que los trabajadores vuelvan a confluir junto con el gobierno y los empresarios, en políticas que nos permitan seguir avanzando”.
Lorenzino añadió que “el sueño de un empleo de más calidad y la ambición de que todos los argentinos tengan un empleo con obra social, asignación universal y aportes, va a requerir que las CGT, todas, trabajen en una unidad que nos permita ir pensando cómo vamos a avanzar en los objetivos que planteó Daniel Scioli”.
Y esos objetivos tienen que ver con el ajuste que deben aplicar los candidatos a partir de convertirse en presidentes luego de octubre, sean Massa, Macri, Scioli. En el caso de Daniel Scioli y sus aliados, como Caló (UOM) y Pignanelli (SMATA), ya vienen demostrando como garantizar la aplicación de las suspensiones que imponen las patronales de Siderca con un 100% de los trabajadores suspendidos con un sistema de rotación por semana; y en Lear, con 175 trabajadores hasta mediados de octubre cobrando el 75% del salario y donde suspenderán el total de trabajadores de forma rotativa hasta fin de año. Además ya vienen dándose suspensiones en VW Córdoba, General Motors y Fiat, todas ellas negociadas desde el SMATA con las patronales de la industria automotriz.
La crisis que quieren descargar las patronales sobre los trabajadores, necesita de la burocracia sindical para dejar correr los planes de las empresas, pero también para frenar y disciplinar a quienes decidan enfrentar y organizarse contra el ajuste y los despidos. Va en este camino la política de Scioli de intentar unir las filas de la burocracia sindical.
"El futuro llegó hace rato"
Según el informe del INDEC del 22 de septiembre, la mitad de los trabajadores ganan menos de $ 6.500. “La evolución de los puestos de trabajo y promedios de remuneraciones y costo salarial de los asalariados registrados”.
La mitad de los trabajadores gana menos de $6.500 mensuales. Según los trabajadores de la junta interna de ATE-INDEC, que luchan contra la intervención hace ocho años, la canasta básica familiar supera los $13.000. Aún el cálculo más “optimista” muestra que más de la mitad de los trabajadores no llega a cubrirla. En el informe al contabilizar el total de los ingresos de los hogares, el 50% de los mismos obtiene menos de $10.180 mensuales y el 75% adquiere un máximo de $17.000. Las provincias que registran menores salarios son Santiago del Estero y Formosa.
En el caso de las mujeres consiguen salarios que son un 30% menor a los que perciben los hombres. Los datos surgen del último informe del INDEC sobre Evolución de la Distribución del Ingreso, que surge de la Encuesta Permanente de Hogares, correspondiente al segundo trimestre de este año. El informe del INDEC dice que la mediana del ingreso de los hombres es de $6500 por mes, por haber trabajado 43 horas. Esto da un valor de 162,8 pesos por hora. Para las mujeres, el ingreso es de 5.400 pesos, por haber trabajador 32 horas en el mes, a razón de 168,8 peso la hora. Sucede que los hombres y las mujeres no ingresan de la misma manera al mercado laboral. Las mujeres ingresan con la carga de tener que cumplir la mayor parte del trabajo doméstico no remunerado.
Los mismos de siempre
En el acto del Ópera, donde Scioli convocó a todos los representantes de los sindicatos que apoyan su candidatura, de ninguna manera puso en cuestión los tornillos que ajustan sus caderas hace años a la cabeza de los sindicatos más importantes, que no bajan de 35 a 40 años como Secretarios generales.
Con estos mismos burócratas Scioli quiere unificar las CGT y es por eso que les ofrece trabajar juntos para asegurarles continuidad en sus cargos. Como relataba Sasia de la Unión Ferroviaria a la salida del acto: la Mesa Sindical Scioli 2015 fue conformada desde la CGT como brazo político para “trabajar y aportar al triunfo”, y “la participación está abierta a la totalidad de las organizaciones gremiales que deseen sumarse, como ya ocurrió con varias”. Enfatizó que ese cuerpo sindical fue conformado como brazo político para “trabajar y aportar al triunfo del proyecto que inició el ex presidente Néstor Kirchner desde 2003, hoy encarnado por Cristina Fernández y que llevará adelante con seguridad Scioli a partir del 10 de diciembre” próximo.
En esta sintonía, y no como parte de los sindicalistas que apoyan a Scioli y que dependerá de los resultados de Octubre mas allá de sus apuestas a Massa, el proyecto de los sindicalistas que apoyan a Scioli no es tan distinto a quienes hoy están en la vereda de enfrente, y en el caso de Moyano pone un huevo en cada canasta según quien le garantice su continuidad en la cúpula de la CGT. El actual titular de la CGT Azopardo, llegará a los 32 años ininterrumpidos al frente de Camioneros. Durante este periodo, su hijo Pablo lo acompañará como secretario general adjunto, puesto que ya ocupa en la actualidad.
Moyano accedió por primera vez a la conducción del gremio de Camioneros en 1987 y logró ser reelecto en 1991, 1995, 1999, 2003, 2007, 2011 y ahora, en 2015. A pesar de que alguna vez tuvo discursos combativos, gremios que responden a Moyano, como el Sutiaga (Aguas y Gaseosas) deja correr los despidos en Coca Cola, donde ya van más de 100 en lo que va del año.
Más allá de si se unifican o no las CGT, el plan de los mismos burócratas de siempre, oficialistas u opositores, es continuar en sus puestos asegurándose los negocios y defender los bolsillos de las patronales.