Así lo denuncian a este diario. En la UCES, por ejemplo, los encuadran como “empleados de comercio”, no les dan las herramientas de trabajo y los sobrecargan con tareas acusándolas de “no trabajar por estar en sus casas”.
Viernes 27 de marzo de 2020 15:19
Foto: Cañuelas News
Esta mañana llegó a nuestra redacción una carta de Juan, docente de la Universidad UCes en la que expresa: "Quisiera hacerles llegar un reclamo generalizado hacia todos los centros educativos universitarios, principalmente las universidades privadas que, ya de por sí, nos tienen laburando sin convenio (ya que aún perdura la Ley de Educación Superior del menemismo), sin derecho a paritarias, sin antigüedad, (figuramos como empleados de comercio) etc".
Lo que cuenta Juan parece en broma, pero no lo es: figuran como empleados de comercio, pero son y trabajan como docentes.
Desde que se decretó la cuarentena y la suspensión de clases, la modalidad para reemplazar las presenciales fue la de "clases virtuales".
Juan detalla como es el día a día para las y los docentes que deben desarrollar esta metodología: "A eso ahora se suman la clases "virtuales" para las que se supone estamos equipados, o sea, todo el equipamiento depende del docente (tener una super computadora con micrófono, auriculares -quien no los tiene debe salir urgente a comprarlos-, internet de buena velocidad, etc) de lo que nada se hace cargo la facultad. A eso se suma que en los feriados nos intimaron a dar clases, ya que suponen que, como estamos en casa no laburamos, cuando como bien expone la carta del docente que copio abajo, el trabajo es mayor".
Pero las exigencias por parte de los Directivos de la UCes siguen: "Asimismo presuponen que como no utilizamos el tiempo de traslado, ese tiempo lo dediquemos a subir cosas a la app, como si fuese de ellos cuando no se paga. En la UCes aprovecharon la cuarentena para comenzar las clases más tarde, y cuando ya les habían cobrado a lxs alumnxs, no nos querían pagar a lxs docentes quienes tuvimos que hacer un reclamo para poder cobrar".
Precarización laboral docente: no empezó durante la pandemia
Juan detalla como son las condiciones de trabajo de muchísimos docentes sobre todo de escuelas y universidades privadas: "Respecto a las condiciones de los docentes de universidades privadas está totalmente precarizada, por un lado figuramos como empleados de comercio, no tenemos derecho a paritarias ni convenio de trabajo. En universidades como UCES no se pagan vacaciones y las fechas de finales se logró con mucho reclamo que nos paguen aunque sea la mitad, en caso que no haya alumnos anotados. Algunas universidades privadas directamente te hacen facturar.
Obviamente las horas que se pagan son las presenciales a diferencia de las nacionales que se paga por dedicación, sin embargo exigen que concurras a reuniones que implica un tiempo de estar, sumado al traslado que no se contempla en ningún pago.
En las condiciones actuales, lo que sería la enseñanza virtual, por un lado te exigen que te acostumbres en una semana a dar clases en una máquina cuando el ser docente requiere a veces de años para lograr el oficio frente a una clase. Por otro lado presuponen que tenés mincrófono, auriculares, una computadora con determinada velocidad y una banda lo suficientemente ancha (todos elementos a cargo del docente, obviamente). Asimismo, uno termina recibiendo mails y mensajes a toda hora del día, sin respetar feriados, horarios nocturnos, etc.
En los casos de las materias online ya prefijadas antes de esta situación, te hacen bajar una aplicación que hace que en cualquier horario te lleguen consultas de alumnos de cualquier lugar de américa latina exigiendo ser respondidas. Los trabajos prácticos virtuales llevan mucho mayor tiempo de corrección que en papel. En universidades como la UP llegó la exigencia de dar clases el lunes que viene que fue sancionado como feriado y en la uces otro en que dice, como no usan el tiempo de los traslados aprovechen para cargar tal tarea, como si el tiempo de traslado te lo pagaran cuando no es así".
A continuación reproducimos una carta del Profesor y Licenciado Daniel do Campo Spada, dirigida al Ministro de Educación Nicolás Trotta y a los dirigentes sindicales, donde describe su situación y la de muchos y muchas docentes:
Carta Abierta al Ministro de Educación de la Nación y dirigentes sindicales.
Soy el Profesor y Licenciado Daniel do Campo Spada y me hago cargo de las siguientes palabras.
Como comunicólogo y docente desde hace treinta años, soy un defensor de la educación a distancia como paliativo ante circunstancias (como la que nos aqueja en estos momentos) en las que la tecnología deba ir al rescate de la continuidad pedagógica. Fui un gran defensor e impulsor de experiencias como Educ.Ar y Conectar Igualdad.
Sin embargo, en apenas una semana he vivido (hablo a título personal aunque invito a mis Colegas que se sientan identificados a reforzarlo) presiones de Jefes y Alumnos que han puesto al borde del colapso mi fuerte vocación docente.
Para sostener en medio de la emergencia un calendario lectivo que indefectiblemente será alterado, de la noche a la mañana tuvimos que salir a convertir en formado digital materias que estaban preparadas para ser presenciales. Más allá del soporte, que avalo, es poco serio que esto ocurra en apenas 48 horas (muchos docentes tuvimos que cumplir horario hasta el día jueves 18 a la noche inclusive).
A pesar de ello, nuestros Jefes y Alumnos (de los que no nos defienden ni las autoridades nacionales o provinciales ni tampoco los sindicatos del ámbito privado) llegan a situaciones al borde del ACOSO LABORAL al exigirnos que subamos nuestros contenidos con las siguientes particularidades:
1.- El esfuerzo supera largamente la cantidad de horas por las que se nos pagan.
2.- Cada Institución hizo la cómoda de tomar su propia plataforma. Es sabido que ningún salario docente es lo suficientemente digno como para que trabajemos en una sola institución y ello nos obliga DE LA NOCHE A LA MAÑANA a estar aprendiendo softwares totalmente distintos. Mientras los Directivos y los Alumnos solo aprenden UNO, los Docentes debemos adecuarnos a tres o cuatro diferentes.
3.- La demanda de Jefes y Alumnos pareciera creer que estamos SOLO A SU SERVICIO y demandan como si uno no estuviera trabajando, cuando en realidad estamos FUERA DE NUESTRO HORARIO LABORAL.
4.- Los Directivos disponen de plataformas en las que invaden la intimidad de nuestra tarea con los alumnos, haciendo un seguimiento mucho más ofensivo que el que implicaría su presencia CONSTANTE en el aula. Para peor, nos observan las 24 horas, superando el marco laboral acordado en nuestro momento de contratación.
5.- En el ámbito privado, donde el alumno dispone de la fuerza de un cliente, la no respuesta inmediata a una pregunta, implica la presión INSTANTÁNEA del Directivo sin importar el horario ni el día del reclamo.
Podríamos seguir enumerando arbitrariedades, pero ello complicaría la difusión de este mensaje.
Solicitamos al Sr. Ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta y a los Dirigentes de los Sindicatos Docentes (fundamentalmente del área privada) que tengan esto en consideración porque estas prácticas laborales habilitan CONSECUENCIAS LABORALES INMEDIATAS CONTRA NOSOTROS una vez superada la crisis.
Canning, Provincia de Buenos Aires, 20 de marzo de 2020.
ATTE.
Prof. Lic. Daniel do Campo Spada
DNI 17.657.063