En lo que va del 2019, uno de cada tres casos de periodistas asesinados en todo el mundo ha sucedido en México, esto según la organización Reporteros sin Fronteras.

Axomalli Villanueva @1quiahuitl
Viernes 11 de octubre de 2019
México se posiciona como el país más peligroso para ejercer el periodismo, esto según un reporte de la organización Reporteros Sin Fronteras, donde da a conocer que en lo que va de este 2019, uno de cada tres asesinatos de periodistas que se perpetran en todo el mundo ha tenido lugar en México.
Hasta ahora, al menos 10 periodistas han sido asesinados en México debido a su labor. De acuerdo con la organización Artículo 19, estos homicidios sucedieron en nueve entidades. Dos de ellos, en Morelos.
Algunos de los casos más sonados fueron: Rafael Murúa Manríquez (Baja California Sur, 20 enero 2019), Samir Flores Soberanes (Morelos, 20 febrero 2019), Norma Sarabia (Tabasco, 11 junio 2019), Rogelio Barragán (Morelos, 30 julio 2019) y Nevith Condés Jaramillo (Estado de México, 24 de agosto 2019).
De todos los asesinatos de periodistas que han ocurrido en México desde el 2010, el 99% han quedado impunes. Hasta el 2018 la Fiscalía Especial abrió 1.140 carpetas de investigación sobre este delito, pero sólo 0.87 por ciento ha concluido con el culpable en prisión, según el mismo informe de Artículo 19.
Un alto nivel de violencia contra la prensa, la ineficiencia gubernamental para el debido funcionamiento de un mecanismo de protección a comunicadores que no logra prevenir, investigar, sancionar ni contrarrestar la impunidad, y la estigmatización de periodistas por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador son el panorama que en los últimos meses ha vivido México en materia de libertad de expresión.
Según la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) "El pasado 26 de agosto, la Oficina en México del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entregó 104 recomendaciones al gobierno para mejorar el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas".
Según el informe, uno de los mayores problemas son los recortes presupuestales a mecanismos de protección, además de las medidas paliativas, falta de personal, carencia de reconocimiento a la labor de defensores de derechos humanos y de periodistas, lo que desencadena estos altos niveles de impunidad.