Anunció que en octubre concluiría la revisión de la ley de Ordenamiento Territorial, que implicaría la incorporación de millones de hectáreas de bosques nativos a la producción de ganado.
Martes 30 de agosto de 2016
El domingo pasado al mediodía, el gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, estuvo en la inauguración de la Exposición de la Sociedad Rural. Allí, dio a conocer jugosos beneficios para el sector agropecuario.
Tras sus anuncios, quedó oculta la realidad en que viven cientos de comunidades originarias en el norte provincial, discriminadas a raíz del racismo y condenadas a una emergencia habitacional, sanitaria y laboral, fruto directo de la apropiación violenta de las tierras que han habitado ancestralmente.
Por supuesto, del impacto ambiental que implica la extensión de la frontera ganadera tampoco se dijo nada. El gobernador puso al tanto a la oligarquía que, en el mes de octubre, la provincia enviará a autoridades nacionales las “conclusiones de la revisión de la ley de Ordenamiento Territorial” de bosques nativos: las mismas implicarían la posibilidad de extender la frontera ganadera en el norte provincial incorporando entre 3 y 4 millones de hectáreas de manera pretendidamente “sustentable”.
Vale recordar que la ley de ordenamiento territorial de bosques nativos ha sido noticia por lo menos los últimos cuatro años en la provincia, a partir del momento en que se volvió uso y costumbre del gobierno, la Secretaría de Medio Ambiente y sus socios terratenientes, la violación sistemática de lo establecido en la jurisprudencia para garantizar el avance de los desmontes en zonas de bosques nativos resguardados.
Además, Urtubey recalcó que la adhesión analizada por las Cámaras a la ley de Blanqueo de Capitales repercutiría en inversiones en el sector agropecuario, ya que “estarán exentos aquellos (capitales – inversiones, NdR) que vuelquen al sistema productivo de la provincia”. Por otra parte, avisó que esta semana el Ejecutivo presentará un decreto para “establecer las equivalencias con la ley nacional de extranjerización de tierras”, permitiendo así “un mayor desarrollo de inversiones en los sectores productivos de la provincia”. En otras palabras, más tierras en manos de extranjeros.
Mientras tanto, el día de la fecha por la mañana, el presidente de la Sociedad Rural de Salta, Ignacio Lupión, en un programa de Fm Profesional, se mostró satisfecho con los anuncios del gobernador y aclaró que de concretarse la incorporación de estas hectáreas la cantidad de cabezas de ganado en la provincia se duplicarían alcanzando la cifra de dos millones.
Al mismo tiempo, Lupión afirmó que la provincia reduciría la cantidad de cabezas que debe comprar para abastecer el mercado interno, pero no dijo nada sobre el porcentaje que se destina de la producción al mercado extranjero.
Entretanto, el actual director de la delegación Salta de la Secretaría de Agricultura Familiar (SAF), Carlos López Sanabria (PRO-Cambiemos), apuesta a conciliar los intereses de los grandes terratenientes de la oligarquía con los intereses de las familias productoras. Y, para la ocasión, llevó por primera vez un stand de la SAF a la expo de la Sociedad Rural (ocultando detrás de esta política la persecución laboral y los despidos a trabajadoras de la SAF.
Estos anuncios de Urtubey, que desatan la felicidad de la oligarquía salteña, intentan mostrar el avance de la producción ganadera como un beneficio colectivo para la provincia; cuando, en realidad, la riqueza producida para unos pocos será a costa de desmontes y ataques a comunidades originarias y los trabajadores.