Estos casos no son aislados, sino expresión de la violencia policial y el racismo institucional con el cual las fuerzas policiales se están tomando el Estado de Alarma.
Lunes 20 de abril de 2020
Podemos ver en el primer fragmento un intento de detención ocurrido el sábado 18 de abril, cuando dos agentes de la Policía Municipal de La Bisbal (Catalunya) proceden violentamente a detener a un vecino racializado, le dan un golpe de pie en la cabeza que lo deja inconsciente. Y cuando dos mujeres de la familia acuden en su defensa, los dos agentes las apuntan en la cabeza con una pistola taser y una de fuego, respectivamente.
Al segundo fragmento, podemos ver otra detención policial cuando un hombre aparentement con alguna situación de dolencia mental es acorralado y detenido violentamente, con golpes de porra y pisándole al hacia el suelo. A la actuación de la Policía Nacional se suman 7 agentes, momento en el que impiden ver el transcurso de la agresión. No emplean ningún tipo de protocolo para personas con dolencias mentales, vulnerándole también este derecho fundamental. Lugar y fecha para concretar.
Y el tercer fragmento ocurrido el 18 de abril, cuando 4 agentes de la Guardia Civil y 4 policías municipales agreden de forma reiterada a un hombre y ordenan a los vecinos de no grabar la detención. Lugar para concretar.
En las redes sociales, colectivos contra la represión y organizaciones políticas y sindicales, respondieron rápidamente denunciando estos casos con lemas como: #ViolènciaPolicial #ImpunitatPolicial #RepressióPolicial #MonopoliDeLaViolència #RacismeInstitucional #VulneracióDretsFonamentals #EstatdAlarma #coronavirus #LleiMordaça
La CUP ha publicado una carta exigiendo que se acaben las actuaciones policiales racistas, a Torra, Coláis y Cunillera, “Si las administraciones y los cuerpos policiales de los que ustedes son responsables convierten el estado de alarma en una suspensión de facto de los derechos fundamentales, es obligación de una sociedad solidaria hacer frente”, ha sentenciado.
No son casos aislados, sino expresión de la violencia policial con la cual las fuerzas policiales se están tomando el Estado de Alarma decretado el pasado mes de marzo a causa de la crisis de la Covid-19. Un confinamiento que tiene como máxima garantía la militarización de las fuerzas y cuerpos policiales en las calles y que se viene cebando especialmente contra las personas racializadas y más desprotegidas.
Acciones policiales, por otro lado, que llevan tiempo produciéndose y que son aprovechadas por el momento de excepción producto de la pandemia para profundizar en las racistas leyes de extranjería.