Entrevistamos a Camilo Mones, delegado de la comisión interna de PepsiCo Snacks y dirigente de la Agrupación Bordó Leo Norniella del STIA.
Jueves 29 de junio de 2017
¿En qué situación está el conflicto?
Desde el día que nos encontramos con el cartel de cierre el 20 de junio han pasado muchas cosas. Nosotros veníamos denunciando el vaciamiento de PepsiCo, discutiendo con los compañeros las posibilidades de nuevos ataques. Y la empresa decidió lanzar un ataque durísimo, intentando dejar 600 familias en la calle. PepsiCo no tiene ninguna crisis, es uno de los gigantes de la alimentación y en la Argentina ha facturado 3800 millones en el último balance conocido. El objetivo es atacar la organización que hemos conquistado los trabajadores en la planta de Florida, y aumentar sus ganancias trasladando la producción a Mar del Plata. El accionar de PepsiCo ha sido totalmente ilegal, ya lo hemos denunciado en la justicia.
Del otro lado, los trabajadores nos reunimos desde el primer día para discutir los pasos a seguir. Logramos que el sindicato tuviera que convocar a un plenario de delegados. Allí intervinimos los delegados de PepsiCo pero también muchas trabajadoras que nos acompañaron, que se han puesto en la primera línea de la lucha. Contra el discurso de Daer y la lista Verde de que “nada se puede hacer”, planteamos que, si se lanza un plan de lucha, si el gremio impulsa un paro general, se puede derrotar a Pepsico. Pero la burocracia ese día confirmó su traición, al rechazar el paro y más tarde firmar en el Ministerio de Trabajo un acta que se limitaba a pedir más indemnizaciones.
Durante los días siguientes fuimos discutiendo con los compañeros en el acampe, y el lunes 26 hicimos una asamblea muy importante, donde decidimos ingresar a la fábrica para preservar nuestros puestos de trabajo. Fue muy importante por dos cosas: primero porque a los compañeros ese paso que dimos les dio mucha fuerza, convenció a los que tenían dudas, nos levantó la moral. Y segundo por la repercusión que tuvo. Al rato estaban los principales medios de tevé y de radio, transmitiendo nuestra conferencia de prensa casi en cadena nacional. Todo el mundo se enteró que, en medio de la ola de despidos, había un grupo de trabajadores que no se iban a quedar de brazos cruzados.
¿Vos ves lo de PepsiCo como parte de una situación más general?
Totalmente. Si vos repasás lo que viene pasando estas semanas, las patronales están re envalentonadas. En Atucha hubo 500 despidos, en Hutchinson cerraron y dejaron 380 en la calle, acá a pocas cuadras en Atanor y Banghó, 180 en Puma La Rioja, 170 en Lanxes Zárate, Walmart, y así en talleres gráficos, metalúrgicos, hace poco el conflicto de los choferes cordobeses. Aprovechan que el gobierno tiene un discurso pro empresario, y que la burocracia deja pasar los ataques. Lo de Daer ya es escandaloso. Hubo 7500 despidos en el gremio y quiere vender que eso pasa “donde la izquierda pide mucho”. Al contrario, donde dirige la lista Verde los empresarios hacen lo que quieren, en cambio donde están las agrupaciones clasistas como PepsiCo o Mondelez Victoria no solo hemos conquistado derechos para los trabajadores, sino que nos plantamos contra los despidos.
En medio de esa pasividad de las cúpulas sindicales, el gobierno y los empresarios quieren avanzar con su plan anti obrero. Saben que, si pasa sin resistencia esta nueva ola de despidos masivos, pueden debilitar las fuerzas de la clase trabajadora, porque va a subir el desempleo y los que tengan laburo tendrán que bancarse condiciones más precarias. El de PepsiCo es un conflicto testigo. Somos conscientes de que es una pelea difícil, pero queremos mostrar toda la voluntad de lucha de la que somos capaces y así darle un mensaje a las patronales y al gobierno de que hay quienes van a enfrentar ese ataque de conjunto.
¿Y cuál es el plan de ustedes?
Bueno, nosotros vamos a dar pelea, con nuestra organización y con el apoyo que ya sentimos de organizaciones obreras y políticas. En la fábrica seguiremos permaneciendo para cuidar la fuente de trabajo, allí realizamos las asambleas, allí nos vienen a visitar innumerable cantidad de organizaciones y personalidades. Pero nuestro plan es usar este lugar como un centro de organización de la lucha, para salir a golpear a donde a la empresa más le duele. Como hicimos el jueves en el bloqueo a los depósitos donde salen los productos de PepsiCo, que continuaremos realizando, haciendo público nuestro conflicto con medidas contundentes, interviniendo en otras fábricas del gremio y desarrollando una fuerte campaña contra la marca y la imagen de la empresa.
Por eso ya estamos realizando medidas y preparando jornadas de lucha.
Este jueves ya realizamos un primer bloqueo a los depósitos, en la que nos acompañaron trabajadores y delegados de Camioneros e impidió la salida de los camiones. Así, vamos a impulsar acciones en común con todos aquellos que están contra el cierre y los despidos de PepsiCo. Ya nos estamos entrevistando con trabajadores de otros gremios y fábricas. Como dijo una compañera de Kraft en el acto tras el ingreso a la planta, “si no hay pan para nuestros hijos, no habrá paz para los empresarios”.
Este plan tiene otro pilar muy importante: el fondo de lucha. Todos sabemos que las patronales intentan quebrar las huelgas por hambre. Bueno, nosotros ya estamos empezando a recorrer los lugares de trabajo, las universidades, e incluso otras organizaciones obreras. Trabajadores del subte y de Página 12 ya han comprometido aportes, estamos hablando con universidades y gremios, todo el tiempo nos llegan fotos y mensajes de solidaridad de todo el mundo (ver página 6). Hemos abierto una cuenta bancaria para recibir aportes, ya se empiezan a preparar actividades solidarias.
Junto a compañeros de la Agrupación Bordó estamos recorriendo las fábricas del gremio para contar la traición de Daer y buscar apoyo. También este viernes habrá una marcha encabezada por mis compañeras y docentes de la zona, a la Municipalidad de Vicente López. Le pedirán una audiencia al intendente Jorge Macri. Ese mismo día a la tarde se reunirá la Comisión de Solidaridad, donde vamos a proponer una Jornada Nacional de Lucha para la semana próxima.
Me decías que en relación a la marca PepsiCo, están impulsando una campaña de boicot
Sí. PepsiCo es una empresa que con todo cinismo realiza costosas campañas sobre “responsabilidad social”, mientras deja 600 familias en la calle. Muchas de mis compañeras tienen 20 años de fábrica, son madres, están rotas por el trabajo repetitivo, y la empresa habla de “empoderar a las mujeres”. Ellas escribieron una carta hermosa que les recomiendo que lean, donde dicen que “el maltrato, la bronca y el dolor nos enseñaron a pelear, a organizarnos” (ver página 5). Eso es que para nosotros es un orgullo, para la empresa es una espina. Entonces nosotros queremos desnudar cuál es la verdadera imagen de la marca. Por eso, se puso en marcha una campaña “No Compre Lays ni productos de PepsiCo”, que tiene las firmas de personalidades como Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz), Nora Cortiñas, Mirta Baravalle y Elia Espen, que son Madres de Plaza de Mayo.
Como te decía, estamos dispuestos a sostener la lucha todo el tiempo que sea necesario. Con la permanencia en la fábrica, rodeándola de solidaridad, pero también saliendo “hacia fuera” con todas las medidas que nos permitan quebrar la brutal decisión de PepsiCo, y la complicidad del gobierno, de dejar 600 familias en la calle. Queremos que todas las organizaciones obreras, estudiantiles, los partidos que apoyan las luchas y todos los que se identifiquen con nuestra causa se sumen a nuestra lucha. Los esperamos a todos en la puerta y en cada una de las acciones.