Desde hace semanas se encendió un foco de alerta sanitaria en Estados Unidos debido a la aparición de casos de afecciones pulmonares relacionados con el uso de vaporizadores.
Jueves 19 de septiembre de 2019
Hace unos días estaban confirmados 360 casos, en treinta estados del país vecino, de síndrome de dificultad respiratoria grave, todos ellos relacionados con la vaporización de cartuchos de Tetrahidrocanabidol (THC) obtenidos en el mercado negro. Hay por lo menos siete muertes asociadas a esto.
Los médicos comenzaron a alarmarse cuando llegaron jóvenes con síntomas de enfermedades pulmonares graves asociadas a la vejez y en cuanto comenzaron a investigar las causas rápidamente salió a la luz que el común en los cientos de casos era el uso de vaporizadores con cartuchos ilegales, que al no estar regulados no se sabe con certeza que químicos fueron utilizados para su elaboración.
Todos de distintas marcas, manufacturados en diferentes ciudades pero con algo en común están por lo menos a la mitad del costo de los cartuchos legales, son drogas para pobres. La epidemia se genera en un país en el que el mercado de la venta legal de marihuana esta en un nivel muy avanzado y produce cientos de millones de dólares de ganancia a las grandes empresas del cannabis.
¿Por qué hace daño?
Al no ser productos regulados por las normas sanitarias se hacen de forma “artesanal” y no hay control del proceso de producción, las investigaciones apuntan al uso de un espesante barato que se distribuye por redes sociales entre los productores ilegales y que ha aparecido de manera constante en los cartuchos incautados en Estados Unidos que es el aceite sintético de vitamina E o acetato de tocoferilo.
El mercado es nuevo y los aditivos de última generación tienen que ser probados para asegurarse que no son dañinos para la salud antes de que se ofrezcan al público, o por lo menos que no va a causar una alerta sanitaria a corto plazo y que ponga en peligro el millonario negocio.
Los síntomas son similares a los de una neumonía, hay un riesgo de ser mal diagnosticado y empeorar, la recomendación es que si alguien que consumió un cartucho del mercado negro de cannabis o nicotina siente dificultad para respirar, debilidad, cansancio y náuseas acuda a un médico e informe del consumo de éste.
Legalización y encarecimiento
A partir de la legalización de la marihuana y la difusión de sus propiedades la planta ha ganado aceptación social y el mercado legal ofrece sus productos a un elevado costo, el desarrollo tecnológico en su proceso de producción y la investigación científica sobre la planta y sus derivados han avanzado a pasos agigantados en el último lustro.
Este desarrollo mejoró en los últimos años los productos hechos a base de marihuana y ha generado una demanda internacional principalmente en las potencias imperialistas que va en aumento y el cannabis se vuelve un valor agregado de distintas ramas como en el turismo, la gastronomía, la industria y la farmacéutica.
Al legalizarla descubrieron los beneficios que desde hace décadas pregonan los defensores del cannabis y se dieron cuenta que podían cobrar caro por ello y lo hicieron, en todos los países en donde el cannabis y sus derivados son legales acceder a sus productos es muy costoso, lo que genera que el mercado negro siga existiendo ya que los productos legales y regulados son inaccesibles a los sectores más pobres que buscan marihuana a un costo más barato.
El peligro de la propagación en México
En nuestro país hasta el día de hoy continúa siendo ilegal la venta de marihuana, en el mercado legal no está disponible al público un producto que contenga THC, todos los cartuchos para vaporizadores en México son ilegales y por lo tanto no están regulados ni se conoce su procedencia.
Hay un riesgo latente de que cartuchos elaborados con acetato de tocoferilo lleguen y sean vendidos en nuestro país o que se esté usando este espesante para elaborarlo en los talleres mexicanos clandestinos. En México quien decide vaporizar algún concentrado de THC toma un riesgo que pone en peligro su vida debido a la ilegalidad.
Legalización y estatización
Lo único que puede garantizar consumir de manera segura cannabis y sus derivados en todas sus presentaciones, para sus diversos fines es la legalización y la producción, distribución y comercialización a cargo del Estado para que así se pueda garantizar que los múltiples beneficios de la planta lleguen a todos los sectores.
Para que los más pobres no recurran al mercado negro los productos elaborados a base de cannabis deben de ofrecerse a un costo accesible para todos y garantizar que estos sean de la más alta calidad elaborados bajo las más estrictas normas.