Reclamaron ayer ante la Delegación Municipal. Desde 2008 esperan el fin de una obra de infraestructura abandonada. Por su deterioro y la precariedad del servicio, no tienen agua y hay 40 manzanas que no llegan al tendido de red. Absa les respondió que “consigan 7 millones de pesos para hacer una perforación” a descontar de las facturas por servicio. El Municipio envió dos camiones de agua sin tapar y con larvas.
Viernes 3 de febrero de 2023 17:29

En el día de ayer vecinas y vecinos del barrio El Rincón, en City Bell de la ciudad de La Plata, se reunieron en la puerta de la Delegación Municipal situada en la calle 135 y 437 para reclamar por la falta de agua potable que sufren desde 2008. Ya realizaron todos los trámites y pedidos ante la Delegación del barrio, el Municipio, la empresa y el gobierno de la provincia de Buenos Aires, pero el problema no se soluciona.
Cuando quisieron impedir la entrada de los trabajadores municipales a la delegación como medida de fuerza para hacer visible su reclamo “nos mandaron 5 patrulleros y 10 motos. Un derecho humano como es el acceso al agua potable termina siendo motivo de represión y de apriete”, denunció una vecina presente en el lugar.
Claudia es otra vecina que se organiza en la asamblea con alrededor de 200 personas más en busca de una solución: “Cruzando el arroyo Carnaval, del otro lado del barrio hay agua, están haciendo perforaciones nuevas en un plan que se llama “Plan más verano” y lo que estamos pidiendo es que se nos incluya en esos planes”, sostuvo en diálogo con La Izquierda Diario. Ese “otro lado” del barrio es una zona más acomodada de City Bell a donde las políticas del gobierno provincial de Kicillof sí llegan, por ese motivo agregó: “Lo que se plantea desde el punto de vista político es que el acceso al agua potable ha pasado a ser para estos gobiernos, una cuestión de clase, ya que si tenés plata: tenés agua; si no tenés plata: te morís de sed.”
En 2013 comenzaron a realizar presentaciones ante todos los entes que correspondían, privado y públicos a nivel y provincial, ya que se trata de un problema que tal como advierte la vecina " viene desde el año 2008, cuando se hace un plan de obra de agua de red, que llega hasta un determinado punto del barrio y aparentemente se sigue con el extendido de las cañerías, pero por el abandono y la corrupción termina resultando inviable.”
Según su testimonio, en una reunión con un técnico de Absa hace pocos meses donde pidieron “que al menos haya reparto de agua potable entre los vecinos que no tienen”, la respuesta que recibieron fue “que no somos clientes de ellos, así que no pueden suministrarnos agua potable, por lo que le corresponde a la delegación.” Y sobre esto agregó: “El delegado mandó un camión dos veces, día por medio, los tambores venían destapados y con larvas de mosquitos. O sea, el agua no servía para cocinar ni para tomar.”
Otra respuesta insultante de la empresa hacia las y los vecinos del barrio fue “que juntemos 7 millones de pesos para hacer una perforación, y que eso va a ser descontado del agua que ellos nos van a cobrar en algún futuro”, algo que transmitieron al delegado municipal en una reunión que se negaba a tener, y que finalmente respondió “que no tenía plata para hacer eso.”
Sin soluciones desde arriba, las y los vecinos continúan organizándose y discutiendo las mejores formas para visibilizar el reclamo y resolver las necesidades del barrio.