Damián nos cuenta su historia de vida, donde su abuelo fue parte de una toma de tierras en Casanova en los ochenta, y atravesó una situación similar a la que hoy pasan las familias en Guernica. Desde su relato invita a organizarse para solidarizarse con las personas que están atravesando esta situación.
Damian Rojo Trabajador metalúrgico
Lunes 5 de octubre de 2020 18:16
Viví gran parte de mi vida en Casanova, en el barrio El Tambo. Allá por 1985 comenzó una toma de tierras fiscales donde mi abuelo, un viejo jubilado por invalidez, metalúrgico de oficio, se quedó a bancar un cacho de tierra. Pasando una situación de frío, hambre, como muchas familias que también formaban parte de la toma, logró quedarse con su terreno, donde luego el Gobierno Provincial armo planes de pago para esos terrenos. Es decir que no fue ningún regalo.
Lamentablemente el viejo estrenó la casilla prefabricada en su velatorio ya que por los problemas de salud potenciados por pasar noches difíciles, perdió la vida para dejar un terreno a la familia.
Para millones de jóvenes que pasamos de fábrica en fábrica, cobrando miserables sueldos, y bancando un alquiler que hoy se convirtió en un lujo, sabemos bien que Guernica no surge de la nada.
Nos quieren hacer creer que esto fue originado por la pandemia, cuando la realidad es el producto de las políticas que eligió llevar adelante el gobierno: optaron por renegociar la deuda regalando un plus de 17 mil millones de dólares a los bonistas; optaron por no desconocer la deuda de Macri, eligieron no expropiar Vicentín, y ante una crisis sanitaria muy profunda, el Gobierno decidió salvar a las patronales con el ATP, además de entregar una IFE miserable de $10000 que no todos pudieron cobrar. Está claro que la prioridad del Gobierno no es con los sectores más empobrecidos.
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Ésta situación que afecta a más de 4 millones de personas en situación de calle, para el Gobierno son solo delincuentes. Este ejemplo que vivió mi familia hace más de 35 años, es parte de la historia habitacional que sufrimos los trabajadores, sin siquiera la posibilidad de mantener un alquiler y elegir entre techo para vivir o tener algo para comer.
Por eso, Guernica es un caso testigo que tampoco es el único, donde la crisis por la vivienda es un problema que ningún Gobierno intenta resolver y por el contrario les deja el camino servido a los miles de countries que lindan con el predio de Presidente Perón.
Es necesario extender la solidaridad en todo el país para que Guernica no solo triunfe, sino que sea el puntapié para que el resto de las tomas triunfen. Sumate a colaborar con alimentos, ropa, calzado, colchones, pañales y todo lo que pueda aportar a que las familias resistan esta enorme batalla.
Para este jueves 8 se convoca a una Jornada de Lucha. En La Plata por un lado y a la tarde en el Obelisco llamado por el Encuentro Memoria Verdad y Justicia, con la consigna de "Todxs con Guernica", es una cita de honor y allí debemos estar y planificar nuevas medidas.
Si gana Guernica ganamos todos y todas.