El titular del Central se mostró optimista sobre la baja de la inflación. El “éxito” es la recesión y el ataque al salario. El costo es una montaña de deuda que alimenta las ganancias de los bancos.
Miércoles 19 de octubre de 2016
Fotografía:TONY GOMEZ
El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Federico Sturzenegger, afirmó ayer que "estamos con una inflación que se mueve al 20 % anual y eso nos deja a tiro de las metas del año que viene".
"La desaceleración es generalizada en todos los rubros, muy homogénea y solo con algunas excepciones", explicó el presidente del Central, durante una conferencia de prensa en la que informó sobre la situación monetaria.
Sturzenegger explicó que "hoy estamos en una inflación de 1,5 % mensual, que anualizada es 19,6 %" y todavía "tenemos 15 meses para trabajar" con el objetivo de cumplir con la banda de entre 12 y 17 % fijada para 2017.
El funcionario destacó que "no hay nada más reactivante que bajar la inflación" e insistió en que "no nos podemos demorar en la lucha por bajarla".
El encargado de la política monetaria señaló que el impuesto inflacionario afecta a los más sectores de menores recursos al sostener que "el decil más bajo de la población paga entre 2,5 y 5 veces más ese impuesto que el decil más rico".
"Estamos muy conformes con la evolución de la inflación este año y a tiro de cumplir la del año que viene", agregó el funcionario.
Indagado sobre el nivel de tasa de referencia de las Lebacs, que en el día de ayer se mantuvo sin cambios, Sturzenegger sostuvo que las actuales decisiones "tienen que ver con el año próximo" porque enfatizó "hay trabajo por hacer para 2017".
El presidente del Central descartó que sufra presiones para acelerar la baja de la tasa de interés y afirmó que "hay un convencimiento en el Gobierno de que el Banco Central debe trabajar en forma independiente". Sturzenegger recalcó que "no hay país que haya usado metas de inflación que haya fracasado y seríamos muy pobres haciendo política si nosotros fracasáramos".
Te puede interesar: Metas de inflación: entre el ajuste monetarista y la ilusión heterodoxa
Sobre el nivel de actividad, el funcionario indicó que "al parecer tocó piso en agosto y a partir de setiembre empezó a recuperarse". Las autoridades económicas y analistas del mercado todos los meses anuncian “brotes verdes” en el nivel de actividad que no terminan de aparecer.
Por otro lado, Sturzenegger indicó que la semana próxima se realizarán anuncios en relación a flexibilizar la operación en el mercado de cambios, que favorecería por ejemplo a hoteles y agencias de turismo.
Y agregó que en los próximos meses el mercado de cambio va a estar "bastante ofertado" y advirtió que "en ese momento tomaremos la decisión de comprar o no comprar" los dólares que se vuelquen al mercado.
Sturzenegger viene sosteniendo diferencias con el ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, Alfonso de Prat Gay, para quien las tasas de interés elevadas retrasan la reactivación económica en tanto encarecen el crédito.
En septiembre la inflación se mantuvo baja debido a que el fallo de la Corte Suprema postergó el tarifazo del gas para octubre. Cuando se den a conocer los datos de inflación del mes en curso es muy probable que quede en evidencia un rebrote en el alza del índice de precios.
Por lo cual, si bien hubo una desaceleración inflacionaria en los últimos meses en relación a los primeros meses del año, el “éxito” de la política monetaria de Sturzenegger todavía está por verse. Más aún considerando que la aplicación del tarifazo del gas podría inducir nuevas rondas de remarcaciones de precios por parte de los empresarios.
En realidad el éxito de la desaceleración inflacionaria está vinculado al ajuste recesivo que aplicó el Gobierno que actuó como contratendencia a la suba de precios. No obstante, la inflación aun se mantiene en niveles elevados y en el acumulado del año se ubica por encima del 40 %. En este contexto, en el primer semestre el poder de compra del salario se deterioró más del 10 %.
Además, la política de contener la emisión monetaria que practica Sturzenegger tiene un costo altísimo: la deuda en Lebac a fin de año llegaría a $708.256 millones, de los cuales $142.500 millones sería la deuda contraída durante el mandato de Sturzenegger, a una tasa promedio de 30,21%, según las estimaciones de La Izquierda Diario.
Los bancos son los que más festejan esa política que nutre generosamente sus ganancias.