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Red Internacional
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POLITICA. Versos de campaña: lo que ocultan Massa y Stolbizer

El espacio donde confluyen ambos dirigentes se lanzó en campaña buscando votos contra el “Gobierno para ricos” y contra la corrupción kirchnerista. Su verdadero rol durante un año y medio de macrismo.

Fernando Scolnik

Fernando Scolnik @FernandoScolnik

Miércoles 7 de junio de 2017

El diario Clarín publicó este martes las conclusiones de un estudio de Management & Fit según el cual casi la mitad de la población no se inclina ni por el oficialismo de Cambiemos ni por el PJ-kirchnerismo.

Independientemente de la veracidad de los números, siempre dudosos en época de elecciones, lo cierto es que desde todo el arco político se piensa en cómo elaborar un mensaje dirigido hacia ese sector del electorado, que en distintos distritos puede inclinar la balanza hacia un lado o hacia otro.

Uno de los que busca desde hace años esa “ancha avenida del medio”, aunque a veces le haya resultado más angosta de lo que deseaba, es Sergio Massa. Hoy nuevamente, entre malas noticias económicas y escándalos de corrupción, busca intentar emerger como una alternativa que se presente como diferente al macrismo y al kirchnerismo. Sea con su propia candidatura, o con la de otras dirigentes de su espacio, lo cierto es que Massa, una vez más, está en campaña.

“Elegimos terminar con este cuentito de la grieta y plantearle a los argentinos que no nos van a condenar a tener que elegir entre un Gobierno marcado por la corrupción o un Gobierno que gobierna para los ricos, sino que hay una alternativa”, sentenció hace poco desde un importante canal de televisión.

El plural de sus afirmaciones tiene que ver con la incorporación de su nueva socia electoral, Margarita Stolbizer, con quien ha formado un nuevo espacio, llamado “1País”. Lejos quedaron aquellos tiempos en los que la diputada denunciaba que “Sergio Massa durmió con los corruptos en la misma cama durante muchos años y ahora le dan asquito, se acordó un poco tarde”.

Aquí no ha pasado nada, borrón y cuenta nueva. Nada extraño para Massa, que desde sus inicios en la política pasó por la Ucedé de la derecha liberal de Álvaro Alsogaray, el menemismo, el duhaldismo y el kirchnerismo, antes de fundar el Frente Renovador.

Por su parte, si Stolbizer se esfuerza en olvidar el pasado de Massa, quizás sea porque también intenta que no recuerden el suyo propio, que incluye “hitos” tales como haber sido parte de la “Alianza” de Fernando de la Rúa y Chacho Álvarez, a quienes les sirvió como diputada nacional votando leyes como la de los “superpoderes” para Domingo Cavallo, o la escandalosa ley de flexibilización laboral, más conocida como Ley Banelco por los mecanismos de corrupción con los cuales fue aprobada.

Aliados nuevos, la demagogia de siempre

Hoy Massa y Stolbizer están lanzados en campaña, con un frente electoral nuevo pero con la alta dosis de demagogia de siempre. Uno de sus ejes principales es denunciar la situación que viven amplios sectores de la clase trabajadora bajo la campaña #BajemosLosPrecios. Por estos días han comenzado a difundir un spot en las redes sociales en el cual denuncian la caída del consumo de alimentos básicos, y lo contraponen al nuevo aumento que están por empezar a recibir los diputados nacionales. “Parece que no saben cómo ayudar al bolsillo de la gente, pero sí cómo llenar los bolsillos propios”, saca como conclusión el material de campaña.

Ocultan Massa y Stolbizer, sin embargo, que sus espacios políticos han sido fundamentales en ayudar al plan macrista que tanto afecta “el bolsillo de la gente”. Massa mismo lo “confesaba” en diciembre pasado. Como balance de fin de año y al calor de algunos debates políticos, el líder del Frente Renovador le había enviado una carta pública al presidente Macri. En ella decía, entre otras cosas, que “a lo largo de todo este año aportamos gobernabilidad y lo vamos a seguir haciendo en los temas que sean trascendentes para nuestro país”.

En un acto de mucha sinceridad, Massa reconocía así que tanto sus diputados, como los dirigentes sindicales de su espacio, fueron centrales para que el macrismo pudiera implementar sus planes durante su primer año.

Como denunciamos en La Izquierda Diario, Cambiemos, aún siendo minoría en el Congreso Nacional, no tuvo mayores problemas para aprobar leyes tales como la de entrega a los fondos buitre, el presupuesto de ajuste para 2017 o el blanqueo de capitales, con la ayuda de diputados como los del Frente Renovador o los de Stolbizer, así como de los senadores del PJ-Frente para la Victoria, entre muchos otros.

En el plano sindical, dos de los tres miembros del triunvirato de la CGT que hasta hace poco eran del Frente Renovador (Héctor Daer y Carlos Acuña, éste último sigue en el FR) fueron claves para que el primer año de Macri pasara con más de 200.000 despidos, tarifazos y alta inflación sin siquiera un paro nacional. Por eso tuvieron que salir huyendo del acto del 7 de marzo que los obligó a convocar a la medida del 6 de abril para descomprimir, tras lo cual volvieron rápidamente a la tregua.

La demagogia de Massa y Stolbizer contra el “Gobierno para ricos”, se choca entonces con los crudos hechos de la realidad. Y también contra ellos mismos, o algunos de los “ricos” de su espacio, como el dirigente empresario José Ignacio de Mendiguren, que gusta hablar de “competitividad”, es decir, de nuevas medidas de ataque contra los trabajadores, bajo el verso de la defensa de la “industria nacional”.

Tan buenas son las relaciones entre el macrismo y el massismo, que ha quedado en el recuerdo una amistosa cena entre dirigentes de ambos espacios en la cual negociaban a espaldas del pueblo trabajador por el impuesto al salario, mientras comían un exquisito sushi que luego fue borrado con photoshop, lo cual al salir a la luz se convirtió en un gran papelón.

Sobre sus supuestas diferencias con la corrupción kirchnerista, qué decir del ex Jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, si hasta su actual aliada lo denunciaba hasta hace poco por dormir “con los corruptos en la misma cama durante años”. Por otro lado, el hecho de denunciar solo la corrupción bajo el kirchnerismo, no hace más que dejar en evidencia su silencio frente a la corrupción del macrismo. Basta leer el libro “Yo acuso” de Stolbizer para ver que está lleno de “olvidos” sobre Panama Papers, el Correo Argentino o Ángelo Calcaterra.

La demagogia de campaña, aunque en este punto se dividan los nuevos socios electorales, se completa en el caso de Massa con una línea de “mano dura” para el problema de la llamada “inseguridad”. Mientras que este año insistió con la propuesta de baja de la edad de imputabilidad para criminalizar a la juventud, en su campaña presidencial de 2015 había llegado hasta proponer un “plan de seguridad ampliada” que contemplaba la intervención de las Fuerzas Armadas como auxiliares de la policía “en la toma del control del territorio de los barrios”.

Campaña electoral, temporada alta de demagogia. Contra los que quieren llevar el descontento contra el macrismo y el kirchnerismo hacia otras variantes de los empresarios, el Frente de Izquierda sale a la cancha por una perspectiva de independencia política de los trabajadores, para que la crisis la paguen los capitalistas.


Fernando Scolnik

Nacido en Buenos Aires allá por agosto de 1981. Sociólogo - UBA. Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001.

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