La gobernadora de la Provincia de Buenos Aires anunció que descontará los días de huelga a los estatales y que resolverá la falta de clases en las escuelas públicas mediante la contratación de empresas privadas para que realicen la limpieza.

Claudia Añazco San Martín Delegada de la EES8 de Ensenada - Referente de La Marrón y Pan y Rosas
Jueves 31 de marzo de 2016 09:54
María Eugenia Vidal no para de ser noticia por atacar los derechos básicos de los trabajadores que se organizan. Recientemente planteó que descontará los días de paro a los estatales que se movilizan contra el 15% ofrecido en las paritarias, firmadas solamente por UPCN y FEGEPBA y solidarizándose con los trabajadores despedidos en la gestión de Garro; durante el mismo anuncio afirmó que recurrirá a empresas privadas de limpieza para garantizar la continuidad del ciclo lectivo que se encuentra interrumpido por el paro de auxiliares que vienen sosteniendo los trabajadores encuadrados en el sindicato ATE y Soeme.
Descuentos y aprietes de la gestión PRO
Desde la gobernación informaron que los descuentos correrán para los trabajadores de la salud, de la administración pública y de los judiciales que hayan adherido a los paros que fueron convocados por los sindicatos de la provincia. Afectará a los trabajadores agremiados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud (Cicop), la Asociación Judicial Bonaerense (AJB), y el Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (Soeme). Son los gremios que mantienen medidas de fuerza porque rechazaron la miserable paritaria que ofreció Vidal y que ya anunciaron que impedirán el ingreso de personal privado a las escuelas.
La Educación es un derecho y la huelga también
Alejandro Finocchiaro, Director General de Cultura y Educación Bonaerense, defendió la necesidad de invertir en la contratación de empresas privadas que limpien las escuelas, porque según sus declaraciones “el derecho a la Educación está por encima de otros derechos”. Léase, ir contra el derecho elemental a la protesta y de esa forma dividir a los trabajadores del resto de la comunidad, poniéndolos como principales responsables de las decadentes condiciones de trabajo y salariales que atraviesa toda la comunidad educativa. La decisión del gobierno pasa por invertir en servicios privados y no en destinar esos fondos a la Educación Pública y a los salarios de los estatales. Para el PRO “la Patria” son los “fondos buitres” que votaron pagar, junto con el FpV.
Divide y reinarás
La política antisindical de la gestión PRO busca ganar relación de fuerzas enfrentando trabajadores con trabajadores, cuestionando el derecho a huelga y “carnereando” las medidas de fuerza que vienen sosteniendo los auxiliares. No es casual que la Justicia de la Provincia de Buenos Aires haya dado lugar al recurso de amparo presentado por algunos padres de la Escuela Primaria N° 16 de la ciudad de La Plata, con el objetivo de “intimar” a la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) a que garantice el dictado de clases, y de esa forma, encontrar argumentos que justifiquen “romper” la huelga de los auxiliares mediante la tercerización del servicio de limpieza y comedores escolares e indirectamente avanzar en el intento de privatización de la escuela pública.
A principios de año Garro “justificó” miles de despidos en el Estado apoyándose en el sentido común de “terminar con los ñoquis”. A nivel nacional sacaron por decreto medidas que apuntan al fortalecimiento del aparato represivo del Estado, como la emergencia en seguridad y el “protocolo anti protestas”.
Ahora,cínicamente,“defienden” el derecho de la niñez a la Educación, sin invertir presupuesto en beneficio de la Escuela Pública - que viene en una lenta decadencia desde los años de gobierno del menemismo- y buscando consenso social para implementar medidas anticonstitucionales como es atacar el legítimo derecho a huelga.
Unidad para enfrentar el ajuste
Los trabajadores vienen mostrando disposición a enfrentar los despidos, como confirmó el paro y movilización convocado por ATE el 24 de febrero pasado y la resistencia frente a los despidos en varias dependencias. Este constituye un punto de apoyo importante para impulsar la unidad de los sindicatos alrededor de un plan de lucha común que enfrente los despidos, pelee por paritarias a la altura de la canasta familiar y enfrente el intento de criminalizar e impedir el derecho a huelga, desarrollando la fuerza de los trabajadores organizados. El próximo paro nacional convocado por CTERA el 4 de Abril, es una oportunidad para unificar los reclamos y ganar las calles contra el ajuste.