Tras la “suspensión” de las apps por parte del juez Gallardo, sus trabajadores quedan ante una encrucijada: siguen trabajando sin derechos laborales ni seguridad, pero ahora en la clandestinidad. ¿Qué dice el sindicato APP?
Lunes 5 de agosto de 2019 18:41
Policía requisa a repartidores tras el fallo del juez Gallardo - YouTube
La camioneta del Gobierno de la Ciudad con las cajas secuestradas de las tres principales empresas de delivery por plataformas es la postal más cruda del conflicto desatado en las últimas semanas. La policía requisando a un joven repartidor, filmado por sus compañeros que no quieren terminar con sus elementos de trabajo y mercadería secuestrados, es parte de lo mismo.
En los últimos días, el fallo del juez Gallardo ha abierto un debate, con un fallo que formalmente pide que las empresas se registren y a su vez registren a sus trabajadores. Rappi y compañía siguen tomando y asignando pedidos sin atender el planteo de fondo. Las y los repartidores necesitan seguir trabajando para sobrevivir. Sin embargo, la Policía de la Ciudad se ubica cerca de los “puntos de encuentro” más concurridos para “cazar” repartidores. Las y los pibes pierden: nadie les garantiza ingresos, condiciones laborales ni de seguridad, pero encima se arriesgan a que la policía se quede con sus elementos de trabajo y los pedidos.
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El juez Gallardo dice que quiere “hacer justicia” pero hasta ahora los únicos perjudicados son los repartidores. El Jefe de Gobierno, un amigo de las empresas de plataforma, quiere que todo siga igual. Las empresas hacen "como si nada", como denunció en este diario una repartidora de PedidosYa.
¿Qué dice el sindicato que organiza a los trabajadores de Rappi y Glovo?
Este fin de semana APP (Asociación de Personal de Plataformas) difundió una serie de tuits con la posición sobre el fallo.
🚨 La justicia ordenó que se suspenda nuestro trabajo. Estamos seguros que esta no es la solución a nuestros reclamos. Queremos derechos laborales y nos dejan sin trabajo. #rappi #glovo #pedidosya pic.twitter.com/hL6jc1IGsK
— AppSindical (@AppSindical) August 3, 2019
🚨El único resultado de la prohibición es más clandestinidad y más precariedad. Si este es el futuro del trabajo, vamos a pelear porque sea con los derechos que nos corresponden. #rappi #glovo #pedidosya pic.twitter.com/xfWrpjExXU
— AppSindical (@AppSindical) August 3, 2019
“A quiénes protegen queriendo prohibir nuestro trabajo? A nosotros no. A qué interés responden? Al nuestro no” dicen.
Lo cierto es que, desde que las “apps de delivery” llegaron a la Argentina hace dos años, las y los repartidores han denunciado las condiciones de trabajo que sufren. Las empresas los consideran “colaboradores independientes” por lo que trabajan sin registrar (o como monotributistas), no tienen convenio ni derechos laborales, salario básico, tampoco obra social ni ART salvo las contraten ellos. Sin embargo, aunque les nieguen cualquier relación de dependencia, las empresas actúan como cualquier patrón. Les imponen horarios, ritmos, condiciones de trabajo y hasta los sancionan o despiden cuando quieren, “bloqueándolos”.
La Izquierda Diario viene reflejando los intentos de organización de los “rappitenderos” y quienes pedalean para Glovo, PedidosYa o Uber Eats. Desde su primera huelga hasta la nueva polémica por el fallo de Gallardo.
Sin duda, las condiciones laborales y de seguridad son un problema urgente para los miles de pibas y pibas que arriesgan su vida repartiendo pedidos. El teléfono de Ramiro Cayola, que recibía pedidos de Rappi mientras su cuerpo sin vida yacía en Avenida Madero, es el peor símbolo de la precarización de la juventud.
Por eso desde el sindicato insisten que, en vez de dejar en la ilegalidad a los trabajadores, lo que se tiene que hacer cumplir inmediatamente es el reclamo que vienen haciendo: la registración de todos los trabajadores, trabajo estable y salario garantizado, condiciones de seguridad laboral e higiene.