Lamia Debbo, estudiante de Comunicación, militante de Pan y Rosas y del PTS, exigió la anulación del Código Contravencional y del convenio firmado entre la UNJu y la Policía Federal.
Miércoles 19 de abril de 2017
A continuación reproducimos la carta leída en la sesión de Consejo Superior de la UNJu del día 18 de abril de 2017.
Te puede interesar: El Consejo Superior de la UNJu iniciará acciones legales contra el gobierno
Soy Lamia Debbo, estudiante de segundo año de Comunicación, militante de Pan y Rosas y del PTS. Con mis compañeras y compañeros repudiamos la violación a la autonomía universitaria que la policía provincial efectuó el miércoles pasado, cuando detuvieron a estudiantes y como señala el presidente del Centro de Estudiantes de Cs. Agrarias en su carta pública, fueron golpeados y torturados. ¡Esto es realmente muy grave!
Pero lo que sucedió tiene que permitirnos ver el problema de fondo. El accionar de la policía es parte de un plan más general. El gobierno nacional y los gobernadores quieren imponer un ajuste aún mayor sobre los trabajadores y sectores populares, y no dudan en utilizar la represión, como hicieron en la panamericana el día del paro nacional o con los docentes en CABA, en Tierra del Fuego y en Santa Cruz.
En Jujuy, la policía de Morales utiliza el Código Contravencional (que recordemos el PJ FPV de Fellner redactó) para perseguir a los trabajadores, criminalizar la protesta y regimentar nuestras vidas, la de millones de jóvenes que sufrimos los peores trabajos, con salarios de 3.000 pesos, en negro y trabajando sábados y domingo. ¡Ellos nos quieren decir como tenemos que divertimos y que tenemos que pedirle permiso al gobierno si queremos hacer una fiesta!
Decimos bien fuerte que los jóvenes tenemos derecho a estudiar, sin que ningún policía entre por la fuerza amenazando y golpeando estudiantes, el año pasado lo sufrimos en Humanidades cuando la policía ingresó a la facultad y detuvo allí a un joven.
Por todo esto, exigimos que las autoridades de la UNJu se pronuncien por la derogación del nefasto Código Contravencional. Y también exigimos a las autoridades de la UNJu que anulen el convenio firmado con la Policía Federal el 28/9/16 (EXPEDIENTE C- 938/2016). ¡No podemos permitir que las fuerzas represivas se metan en las universidades bajo ninguna forma!
Pero no solo denunciamos los atropellos de la policía, sino también exigimos nuestro derecho a la diversión, a salir tranquilos sin el ojo persecutorio de la policía, sin los palos que acostumbran usar contra los jóvenes y en especial en los barrios más populares por el solo hecho de portación de rostro. Y en el caso de la Universidad también tiene que ser un centro de esparcimiento, desarrollo cultural y de diversión para todos, y las autoridades deben garantizarlo.
Y como decía antes, ellos tienen un plan de ajuste sobre nuestras familias trabajadoras, para enfrentarlo tomamos la propuesta superadora de Nicolás del Caño: reducir la jornada laboral a 6hs, 5 días a la semana, sin afectar el salario y que nadie gane menos de 22.000 pesos (hoy la canasta familiar). Y repartir las horas de trabajo, para trabajar todos y trabajar menos. Porque ¡Nuestras vidas, valen más que sus ganancias!
Y porque defendemos la educación pública, apoyamos el paro de los docentes y exigimos a la FUJ y las agrupaciones que dirigen los centros de estudiantes que convoquen asambleas, no queremos que decidan por nosotros, queremos decidir y así ser miles en las calles para darle una respuesta contundente a los ataques del gobierno y de la policía. ¡El jueves próximo, todos a la marcha! ¡Defendamos la Universidad Pública, defendamos todos nuestros derechos!