En un país con 55% de pobreza, el presidente niega que las familias no puedan llegar a fin de mes. Según la UCA la indigencia se duplicó, y estalló el escándalo por las toneladas de comida sin repartir por el ministerio de Pettovello. Tras el brutal ajuste, el Gobierno busca aprobar la Ley Bases para destruir derechos laborales y saquear el país.
Miércoles 5 de junio de 2024 00:18
Milei dice que "si la gente no llegara a fin de mes ya se hubiera muerto". El presidente viaja por Estados Unidos mientras acá la crisis empeora cada vez más para quienes vivimos de nuestro trabajo.
Un estudio de la UCA muestra que la indigencia se duplicó, y alcanza a casi una de cada 5 personas, mientras que la pobreza subió al 55% en el primer trimestre del año. Pero para Milei, el hecho de que haya pobres e indigentes no es teóricamente posible. En lugar de cuestionar su teoría liberal, prefiere negar la realidad.
Desde lo económico, para él todo está bárbaro porque se lograron algunos meses de superávit fiscal. El problema es que lo hizo a costa de un ajuste brutal, la famosa motosierra del gasto y la licuadora de la inflación. Pero este resultado tiene patas muy cortas y se les va a volver en contra, porque genera recesión, con la recesión el Estado recauda menos, y así ni siquiera va a poder mostrar su tan querido superávit.
Están por fuera de la realidad. El deterioro de los ingresos con la inflación, la caída del consumo y el recorte de la obra pública están hundiendo la economía. En marzo la actividad económica cayó por quinto mes consecutivo y se hundió un 8,4% interanual. La construcción cayó 42,2% y la industria 21,2%, caídas sin igual que no se veían desde la pandemia de 2020.
Esto afecta al empleo. Desde que asumió Milei ya se destruyeron 100 mil puestos laborales en el sector privado, sólo del sector registrado, que sumado a la caída en el sector público asciende a unos 150 mil puestos menos. Y a eso hay que sumarle el impacto en el empleo informal.
Además, el gobierno nacional terceriza el ajuste en las provincias y empieza a aparecer la resistencia desde abajo, como en Misiones, donde se desató una rebelión de docentes y trabajadores de la salud.
Milei fracasó con su Pacto de mayo y ahora hace malabares para ocultarlo. Pero la crisis política le explota por los poros, y debió cambiar a su Jefe de Gabinete, sumado al escándalo por las toneladas de comida sin repartir por Capital Humano mientras las familias pasan hambre, a pesar de que Milei lo niegue.
Pero además, por su locura de motosierra terminaron dejando sin gas GNC al país por no haber hecho la inversión suficiente y terminaron gastando U$S 500 millones en importar gas. Unos genios.
Con toda esta crisis, Milei necesita ahora que se apruebe la Ley Bases. Pero, ¿sabias que si se vota esta ley perdemos las mujeres que nos quedamos sin moratoria jubilatoria y suben la edad de jubilación a 65 años? Perdemos los trabajadores, porque ataca los derechos laborales a quienes aún tenemos y a quienes están informales, nunca los tendrán directamente. Con el paquete fiscal suben impuestos a los trabajadores y se los baja a los ricos y millonarios. Y con el RIGI crean un régimen que es el paraíso del saqueo de nuestros bienes comunes naturales.
La pregunta es, ¿quiénes van a votar esta ley nefasta en contra del pueblo trabajador? qué harán Lousteau, los senadores que responden al peronismo y gobiernos provinciales? y más aún, ¿qué están haciendo ahora los que tienen la responsabilidad de llamar a repudiar esta ley en las calles?
Milei sigue en su mundo de fantasía. Para que esto no siga empeorando para las mayorías, es fundamental exigir un paro de 36 horas a las centrales sindicales y que el plan de lucha que no se detenga hasta tirar abajo el DNU de Milei, la ley Bases y el conjunto del plan de ajuste del Gobierno y el FMI.