Vaca Muerta está de moda y no deja de dar que hablar. Y no sólo petróleo es lo que trae.
Jueves 2 de octubre de 2014
Una encuesta realizada por la Unión de Inquilinos Neuquinos con la colaboración del Departamento de Estadísticas de la Universidad Nacional del Comahue da cuenta que en la provincia de Neuquén el 60% de los inquilinos gasta al menos el 50% de su sueldo en un alquiler, llegando a gastar el 75% de su salario 1 de cada 10 neuquinos.
Mientras en el Senado Nacional se discute la nueva ley de hidrocarburos al servicio de las petroleras, acordada por el gobierno nacional y los gobiernos provinciales de la OFEPHI, la vida sigue para el común de los mortales, que lo único que ven “derramar” de Vaca Muerta son alquileres y un costo de vida exorbitantes, que superan la velocidad de cualquier ascensor.
El negocio de los no convencionales recién está comenzando en Neuquén y ya va generando a un ritmo vertiginoso una profunda desigualdad social, con aumento de casinos y casos de trata incluidos. Este es el escenario de fondo donde se desarrollan las disputas, dentro y fuera del MPN, por el control del negocio petrolero en la provincia.
La procesión va por dentro
El escenario político provincial, una vez más, está teñido por la monotonía de las internas del MPN, que se reinventan elección tras elección hasta que de una vez se defina el candidato a suceder a Sapag en el 2015. Poner fecha de vencimiento el 30 de noviembre cuando se realicen las internas a gobernador sería un tanto prematuro, ya que nunca pueden descartarse coletazos producto de los “daños colaterales” de la disputa. Pero esto es música del futuro, y mientras tanto el partido provincial es el que sigue marcando la agenda de una oposición que no sabe más que jugar de espectador y esperar el desenlace.
Como dijimos en otra oportunidad, la tendencia dentro del MPN es a la negociación para una transición ordenada para la sucesión. Esto no quita que desfilen candidatos para todos los gustos, y que todavía sigan apareciendo nuevos, cuando Sobisch y Pereyra (que cambió su posición sobre la ley de hidrocarburos tres veces en menos de 24 horas) todavía no confirmaron el “si”, y Sapag (el “gran elector”) mantiene en suspenso quien será su delfín (aunque todo indica que se jugará por Omar Gutiérrez, reciente triunfador en la última interna).
Reconfiguración sindical
Neuquén fue durante las últimas décadas una provincia donde tuvieron mucho peso social, político y sindical los trabajadores estatales. Son conocidas las históricas huelgas docentes, que pusieron en jaque a más de un gobernador, y ganaron simpatía de masas, como en la década del 90’, pero también en el 2007 luego del asesinato de Fuentealba. La CTA local, a su vez, jugó durante el menemismo como una especie de “partido sindical”, pero que hacía las veces de “oposición social” al MPN en las calles, para llamar luego a votar, abierta a veladamente, por los candidatos de distintas variantes de la oposición patronal (Frepaso, Alianza, PJ, etc).
Luego del 2001 la conducción de la CTA paso “de las calles al palacio” conformando un partido de centroizquierda, el UNE, que encumbró a un intendente radical, y perdió al día de hoy cualquier vestigio de origen “sindical”. A su vez, la dirección histórica de UNE se partió en dos, conformando un sector la UP junto a De Genaro, menos afín al kirchnerismo que el otro sector. Este largo proceso decantó en la reconfiguración de la CTA, que se está transformando cada vez más en una burocracia “clásica”, abandonando hasta su viejo discurso “progresista”.
Mientras los estatales perdían peso social (y sus sindicatos dilapidaban el peso sindical conquistado), fueron los sindicatos privados los que fueron creciendo, comenzando a dar saltos a partir del boom de Vaca Muerta. El sector petrolero es claramente el “poder estratégico” (hoy contenido por el rol de la burocracia) de la clase obrera en Neuquén, que de manera (muy) distorsionada expresa Pereyra, su Secretario General, que a diferencia del peronismo contemporáneo llevó una “fracción sindical del movimiento” a la cumbre del poder (más allá de la reciente derrota, en las PASO de 2013 se impuso por amplio margen a la propia vicegobernadora).
Sobre estas reconfiguraciones objetivas y subjetivas es que la izquierda debe proponerse como alternativa, tanto dentro de los sindicatos como políticamente, como incipientemente empieza a consolidarse el Frente de Izquierda.

Alejo Lasa
Dirigente nacional del PTS. Coordinó, junto con Raúl Godoy y Grace López Eguía, el libro ZANON: Fábrica militante sin patrones.