La ministra de Salud dejó algunas definiciones en el programa Brotes Verdes de Alejandro Bercovich. Desmintió a Hugo Sigman confirmando que el país ya pagó U$s 50 millones y no recibió ninguna vacuna, aunque justificó que Argentina produzca pero no reciba dosis.
Ulises Valdez @CLAVe
Miércoles 21 de abril de 2021 09:25
La crisis sanitaria preocupa cada vez más. Al colapso de las salas de terapia de clínicas y hospitales se suma el retraso en la vacunación, lo que permitiría justamente limitar los casos graves.
En los últimos días una de las polémicas fue el hecho de que en nuestro país se fabrique el principio activo de la vacuna, que ya se exportó para 40 millones de dosis, pero estas nunca vuelven al país. El empresario Hugo Sigman intentó explicar ese increíble hecho esta semana en redes sociales. Nicolás del Caño, entre otros, salieron a contestarle.
Este martes además se conoció la noticia de que se podría realizar el proceso completo de fabricación de la vacuna en el país, tras un acuerdo con el Instituto Gamaleya y el laboratorio Richmond.
Ambos hechos muestran la irracionalidad con que los gobiernos y laboratorios están manejando la pandemia, donde los negocios priman sobre cualquier prioridad de salud pública. El hecho quedó expuesto en una entrevista a la ministra de Salud, Carla Vizzotti, en el programa Brotes Verdes.
En primer lugar, cuando la ministra reconoció que la “fuga de vacunas” que está ocurriendo se justifica en decisiones empresariales.
Además la ministra reconoció que ya que se le pagó un importante monto al laboratorio de Hugo Sigman, pero todavía no se pudo recibir ni una sola dosis.
“Es una estafa” le dijo el periodista. “El esfuerzo de las empresas” es grande contesta la ministra. Si es por la situación sanitaria del país, no se nota. O en todo caso el “esfuerzo” es para hacer los mejores negocios posibles.
El contrapunto siguió.
¿Nobleza obliga? ¿Esfuerzo de Astrazeneca?
Lo único noble ante las consecuencias brutales que se anuncian en esta segunda ola sería terminar con la estafa de mAxbience y Astrazeneca. Declararlo de utilidad pública, junto con el uso de toda la capacidad técnica-científica del país y la inversión que sea necesaria en los laboratorios públicos, para terminar el proceso de envasado en el país como se demostró que se puede hacer, y así acceder de manera masiva a la vacuna que debe ser considerada un bien social. Así lo expresa el proyecto de ley presentado por el Diputado del PTS en el FIT Nicolás Del Caño.