Luego de que un joven resultó herido de bala por un disparo percutado por un carabinero de tránsito, desde la Coordinadora 8M se ha difundido la exigencia de disolución de la institución, desde Pan y Rosas Teresa Flores señalan que es un debate necesario de reponer a propósito de la impunidad en que continúan los crímenes de esta institución en la revuelta popular del 2019.
Sábado 26 de marzo de 2022
Este viernes 25 de marzo, miles de estudiantes marcharon a lo largo del país, convocados por la Confech a un paro Nacional, que demanda el aumento de la beca alimenticia que no se reajusta desde hace una década y que está muy por debajo de lo que cuesta una sola comida diaria ($1600 pesos para cinco días a la semana). Sin embargo, diversos estudios avalan que las condiciones de vida se han degradado para el 90 por ciento de la población, mientras que el 1 por ciento acumula el 30 por ciento de la riqueza total y entre el 6 y el 8 por ciento acumulan el 50 por ciento de la riqueza que se produce en el país.
Se trataba de la primera movilización estudiantil en el marco del gobierno del “Presidente de los pueblos” como se autodenominó Gabriel Boric, quien procede del movimiento estudiantil del 2011. Si bien, ha manifestado en su discurso su interés por la educación pública e inicialmente planteó refundar Carabineros, al calor de los hechos de la jornada de movilización estudiantil, la represión fue la misma. Y los titulares pasaron de refundar a reformar la institución y ahora a sanciones sin un cuestionamiento de fondo a la estructura institucional que ha permitido que se cometan violaciones a los derechos humanos de forma sistemática. A su vez, ha redoblado su llamado a moderar las expectativas de quienes lo votaron en la segunda vuelta para evitar al derechista José Antonio Kast.
Pero las condiciones estructurales de pobreza que enfrentan las mujeres para criar a la infancia y el trabajo precario al que también se enfrenta la juventud, han puesto nuevamente al movimiento estudiantil en las calles por el reajuste de la beca de alimentación en el movimiento universitario y mientras que las estudiantes secundarias han irrumpido contra el machismo y la violencia de género, otra problemática que se ha profundizado luego de las políticas de confinamiento y aislamiento social.
Esas expectativas que los han empujado a la protesta callejera no son caprichosas, parten de la base de la necesidad de la juventud de resolver problemas que son realmente urgentes. En respuesta han recibido represión y un espacio en una conferencia de prensa con el gobierno. Un joven repartidor precarizado fue baleado por carabineros y solo hubo un rechazo de parte del gobierno que no pasa del discurso, de hecho el polícía que disparó quedó en libertad. Además, hubo complicidad de los funcionarios policiales con los “vendedores ambulantes” que resultaron ser cantantes urbanos que presumen drogas y armas en redes sociales, quienes actuaron de forma violenta, golpeando niñes, mujeres y jóvenes, impunemente, delante de los agentes del Estado.
Disolución de una institución manchada de sangre
Frente a esto la Coordinadora 8M, sacó una imagen en redes sociales donde exige la disolución de la polícía, sin embargo no desarrollan esa exigencia en su declaración.
“Como Coordinadora Feminista 8M denunciamos una vez más el actuar criminal de Carabineros, denunciamos la continuidad de la violencia policial bajo un gobierno que se ha llamado a defender los Derechos Humanos. Exigimos la destitución inmediata del General de Carabineros de Chile Ricardo Yáñez, también exigimos la disolución de esta institución que mantiene la impunidad respecto a la violación sistemática de los Derechos Humanos ocurrida en dictadura, post dictadura, revuelta y hoy con un estudiante movilizado”.
En ese sentido desde la agrupación de mujeres y diversidad sexuales, Pan y Rosas - Teresa Flores han repuesto su exigencia de disolución de carabineros, en una postura crítica respecto al rol que han jugado el feminismo liberal al suponer que el ubicar a mujeres en lugares de poder de las policías como una edecán, puede generar un cambio de la institución que recordemos tiene 476 de violencia sexual desde la revuelta, llas víctimas aún no han recibido ninguna reparación, mientras que los funcioanrios responsables siguen saliendo a reprimir a las infancias y la juventud.
En ese sentido, Joseffe Cáceres, trabajadora del aseo y dirigente gremial de la Universidad Metropolitana de las Ciencias de la educación, señala que desde la agrupación Pan y Rosas comparten que “es indispensable que los movimientos sociales, las organizaciones territoriales y los pueblos en conjunto exijamos con irrestricta autonomía y claridad este mínimo democrático: NO+ VIOLACIONES A LOS DDHH”, como señala la Coordinadora 8M, pero que hay que ir más allá buscando confluir trabajadores y estudiantes en espacios comunes para exigir con más fuerzas las legítimas demandas de la juventud y las muejres, que son quienes mayoritariamente asumen trabajos en educación, alimentación y salud, sectores clave para el cumplimiento de las demndas estudiantiles.
Además, hace hincapié en la necesidad de exigir la disolución de la policía a un gobierno que se llama feminista, pero que se queda en gestos simbólicos, poniendo límites para avanzar en cambios estructurales, recordando todos estos abusos cometidos en retenes, comisarías, patrullas policiales y más, amparados por quien fuera uno de los presidentes más odiados de la historia en Chile, Sebastián Piñera.
“Yañez está a la cabeza de esta institución, y hoy es parte del Gobierno de Boric, como si nada hubiera ocurrido ¿dónde queda el deseo de resguardarnos a nosotras las mujeres? ¿Dónde queda el simbolismo del cuidado de nosotras ? Se caen a pedazos, cuando se mantiene a alguien como Yañez en su cargo. La cuestión es que no se trata meramente de cambiar de Director General de la policía, sino de acabar con esta institución criminal”.
En la misma línea otro referente de la agrupación feminista socialista, Pan y Rosas, publicó en sus redes sociales su cuestioanmiento al gobierno por la represión de la que son responsables.
“Sabemos que este atropello no es un hecho aislado, sino que es propio de una política institucional sistemática que debe terminar. Nos hemos organizado desde las calles y no vamos a soltarlas más, reivindicamos nuestro derecho a la manifestación” concluye Cáceres.