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PARO NACIONAL. Voces obreras por el paro activo: “No sirve que lo veamos desde la tele”

Decenas de testimonios que llegaron a La Izquierda Diario expresan las ganas de trabajadores y trabajadoras de tomar el paro en sus manos y transformarlo en una verdadera expresión de la bronca obrera.

Domingo 24 de junio de 2018 16:52

“No sirve hacer un paro que lo vemos desde la tele” afirmó Sofía, cuyo testimonio es uno de los tantos que llegaron a La Izquierda Diario sobre el paro nacional que convoca la CGT para este lunes. “Creo que sirve que nos hagamos notar en la calle, aunque algunos no tengamos las mismas posibilidades que otros” aclaró. Sofía trabaja en un call center, reino de la precarización laboral avalada por el Sindicato de Empleados de Comercio (SEC), comandado por Armando Cavalieri. Allí las condiciones de trabajo ameritan mucho más que un paro aislado y sin movilización.

Donde más precarización hay, más difícil es ejercer derechos como la huelga. De hecho en el call donde trabaja Noelia, los delegados del SEC no enviaron siquiera un mail para comunicar la adhesión del sindicato al paro y muchos contratados se vieron presionados por la empresa para ir a trabajar igual.

Ricardo remarcó que en el SEC el tema de las asambleas para definir acciones “es tabú”. “El sindicato sacó un comunicado donde acompaña la resolución de la CGT sin ninguna instancia de participación de sus bases”. Hay ganas de parar y enfrentar en serio las políticas de ajuste de Cambiemos. Sin embargo, las ausencia de las asambleas en los lugares de trabajo no es exclusiva del SEC. De conjunto, las conducciones sindicales peronistas las esquivan, porque saben que si este paro fuera verdaderamente discutido y tomado en las manos por las bases obreras, la bronca expresada no sería solo contra el Gobierno, sino contra los dirigentes sindicales y su pérfido accionar en el marco del ajuste.

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El de este lunes es recién el tercer paro desde que asumió Mauricio Macri, si se cuenta la falacia de paro general que la CGT convocó el 18 de diciembre del año pasado. Este medio dialogó con trabajadores de distintos gremios sobre cómo piensan que debería ser la jornada.

Las opiniones son contundentes. “Hay que sacar los gremios a la calle, sino el paro se transforma en una pantalla para frenar el descontento” opinó un trabajador de Felfort. “El paro es una manera de demostrar mi descontento con la política del gobierno. Aunque debería ser con movilización. Y creo que nuestro corrupto gremio tiene que movilizar y bloquear todas las salidas de mercadería” agregó otro obrero de la misma fábrica.

Las intenciones de la dirigencia sindical son claras, porque los mismos burócratas que conducen los sindicatos han dicho abiertamente que llaman a paros para descomprimir.

“El método que tenemos los trabajadores para defender nuestros derechos es a través de la acción directa y la movilización y no un paro desmovilizador que solo le sirve a la burocracia para descomprimir la bronca generada por su complicidad con los ajustadores” resaltó otro trabajador.

"Tiene que haber cortes para garantizar el paro, por los trabajadores que no pueden parar, ayudarlos a que paren, hay sólo un 30% sindicalizados", manifestó un ferroviario.

Desde Telecom otro trabajador dijo que “el paro debe de ser activo para que nosotros mismos veamos la fuerza con la que contamos para luchar por nuestros derechos”.

“Cualquier paro que no contemple movilización y un plan de lucha, es insuficiente. Quedó demostrado durante las marchas por la aprobación de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que el camino es la lucha en las calles” remarcó Diego, trabajador telefónico.

“Un poco de poder obrero”

Luego de los tarifazos, veto presidencial incluido y la inflación que golpea directamente en los bolsillos de los trabajadores, finalmente las centrales sindicales tuvieron que convocar al paro que promete ser el más contundente en años. No solo porque se han sumado todos los arcos gremiales, sino por la bronca que se siente desde las bases: contra los despidos y suspensiones, contra las paritarias del 15% y el rechazo al acuerdo con el FMI y el pago de la ilegítima deuda externa.

“Contra el veto que retrotrae el tarifazo, contra el acuerdo con el FMI, por paritarias libres” dice Leonardo, trabajador telefónico enrolado en Cepetel.

“Por la situación económica actual, pasada y futura del país, la devaluación de nuestro sueldo es clara y visible” agrega Rodrigo, de Foetra.

“Hay que parar contra el acuerdo con el FMI, que solo significa hambre y pobreza” señaló Rafael, trabajador de Satsaid. “Este es un Gobierno que solo gobierna para los ricos y hay que demostrar un poco de poder obrero”, enfatizó.

Sofía también es parte de la marea verde que obtuvo la media sanción en Diputados por el derecho al aborto. “Creo que tenemos la posibilidad de generar una fuerza popular como el 13J, para que entre otras cosas, se dé marcha atrás con el pacto del FMI”.

Una trabajadora de Felfort sostuvo que “hay que demostrar al gobierno que estamos en contra de los ajustes, la reforma laboral, y todos los cambios que viene haciendo desde que asumió. Su gremio, el de la alimentación, viene sufriendo centenares de despidos.

La tregua de las conducciones sindicales con el Gobierno, su aporte a la gobernabilidad a pesar de los ataques a la clase trabajadora, muestran claramente la urgencia por recuperar los sindicatos por parte de los trabajadores. Cada testimonio recabado por este diario da cuenta de la bronca contra el ajuste y los dirigentes sindicales que lo han dejado pasar hasta hoy. También, de la disposición a pelear. "Yo pararía todas las semanas", dijo por ejemplo una trabajadora del Ministerio de Hacienda.

Este lunes el hartazgo va a expresarse con mucha más contundencia de lo que las propias centrales sindicales quisieran. La izquierda y los sectores del sindicalismo combativo saldrán a la calle en todo el país para hacer visible toda es bronca y desarrollar la fuerza de la clase trabajadora organizada, la única fuerza capaz de pararle la mano a Cambiemos y su pacto de hambre y saqueo con el FMI.