Estudiantes del liceo técnico Escuela de Tripulantes son usados por TPS para echar abajo el Paro Portuario, junto con gente que la misma empresa despidió por persecución, jugando con el hambre de los trabajadores.
Ricardo Trabajador portuario eventual despedido
Viernes 14 de diciembre de 2018
El Gobierno avala otro montaje de carabineros
A su vez, el Intendente Jorge Martínez y la Gobernadora María de los Ángeles de la Paz interpusieron querellas por maltrato de obra a carabineros contra el trabajador Gustavo Olmos, acusándolo de apuñalar a un funcionario, siendo que según testimonio del mismo trabajador, y cómo puede apreciarse en diversos registros, fue agredido en el suelo e inconsciente y en ningún momento agredió a nadie, mientras carabineros tapaba sus cámaras. Y otra querella, contra quienes resulten responsables de los desórdenes ocurridos.
Pese a que esos personajes son parte del Gobierno, el alcalde del Valparaíso Jorge Sharp (MA) llamó al mismísimo Sebastián Piñera a poner solución al problema. Por primera vez en un mes, además, dijo que los más afectados son los trabajadores eventuales, y después la industria turística, los comerciantes y la cadena logística portuaria (cosa por lo demás obvia, si es un paro portuario).
Aún más allá fue su compañero del Frente Amplio, el diputado Jorge Brito (RD) que increíblemente llamó a TPS a "ser parte de la solución y no del problema"
Porqué les dicen nazis
No sólo un montaje con un querellado, sino que llamadas, persecución, golpizas, detenidos y un intento de secuestro han sufrido los portuarios de Valparaíso en lucha, cuya fuerza se mantiene más viva que nunca.
Usando niños como rompehuelgas, llamando a trabajar a trabajadores despedidos en años anteriores, ofreciendo valores/turno al doble y bonos, es como TPS presenta con orgullo que tiene a cientos de trabajadores realizando los movimientos del terminal con "absoluta normalidad". El gerente Oliver Weinreich, de TPS-Valparaíso es responsable directo de este atropello a los huelguistas.
Ésta es la respuesta de TPS a las demandas de los trabajadores, que además de la protección en las calles de carabineros cuenta con los verdaderos guardias privados que son los marinos.
Cientos de familias trabajadoras llevan casi un mes sin ningún ingreso, por el sólo hecho de que a la familia Von Appen le preocupa que si cede en Valparaíso, tendrá efecto en los trabajadores de sus otros puertos.
La campaña mediática
A su vez, la prensa al servicio de los empresarios presenta a los portuarios como gente privilegiada, con altos sueldos y que piden bonos millonarios haciéndole daño a la ciudad.
Lo cierto es que presentan la suma total de turnos realizados por año por un trabajador, pero no dicen que ese monto se realiza sólo en tres meses de temporada y el resto del año se sobrevive con 4 o 5 turnos al mes, sin ninguna estabilidad.
Porque cuando el turno se termina se termina también el contrato, y el portuario queda cesante, pero tiene que estar disponible para la empresa las 24 horas de los 356 días del año.
Eso es el trabajo eventual, dónde no hay vacaciones, no hay pre ni postnatal para las compañeras, no hay antigüedad, y la única manera de dejar de trabajar es con licencia médica o no volviendo más.
Ambas empresas concesionarias de los terminales de Valparaíso, TCVAL y TPS, incumplen además la Ley Corta de puertos, porque no garantizan un ingreso mínimo mensual si es que la cantidad de turnos no alcanza ese monto.
Medios como La Estrella y El Mercurio de Valparaíso han lanzado sendos reportajes, mostrando a los trabajadores y el apoyo recibido de los estudiantes como una pesadilla contra la ciudad, intentando poner a la comunidad contra los trabajadores mientras que, por el contrario, es cada día mayor el apoyo recibido, como el de los locatarios del barrio puerto.
La lucha sigue
Los portuarios advirtieron que si no tienen navidad Valparaíso no va a tener año nuevo, lo cuál generó gran atención y apoyo por redes sociales.
A su vez, hoy miércoles se recibiría la última oferta de la empresa, cuya concesión del terminal está abiertamente cuestionado y bajo análisis.