Reproducimos un post del actor Willy Toledo recordando a su compañera Verónica Forqué con una contundente denuncia a la telebasura y en particular al programa de TVE Máster Chef por la explotación que han hecho de sus problemas de salud mental.
Lunes 13 de diciembre de 2021
Quienes compartimos tantos momentos con ella supimos enseguida por su comportamiento en sus últimas apariciones en la televisión que aquello no era normal, que esa no era la Verónica que conocíamos, que algo iba realmente muy mal.
Los programas basura de la televisión no tienen ningún problema en exponer de manera repugnante las debilidades de las personas ni los medios en echar gasolina al fuego señalador por ganar unos cuantos televidentes y unos cientos de "me gusta". Da igual que sepan de sobra, como en este caso, que su víctima tiene graves problemas emocionales y psiquiátricos. En el caso de ese pozo inmundo conducido por fundamentalistas católicos y herederas del franquismo llamado Master Chef, no solo no tuvieron problema alguno en hacer caja con los obvios problemas de su concursante, sino que la pusieron más en la picota haciéndola protagonista absoluta de su inmundicia.
Han encontrado muerta en su casa a la gran Verónica Forqué ("La Forqué" para sus colegas) y todo parece indicar que fue un suicidio.
Ella ya arrastraba los problemas que arrastraba desde hace años pero, tal vez, lo que han hecho con Verónica los medios y el público ávido de objetivos humanos a los que despellejar en las redes para sentirse algo menos miserables de lo que saben que son, haya sido el detonante definitivo que la ha llevado a hacer lo que parece que ha hecho.
No es nada nuevo, el historial de los medios destrozando a sabiendas las vidas de interminables personas (mayoritariamente mujeres, claro; Amy Winehouse siempre presente) exponiendo y explotando los problemas y las enfermedades de personajes conocidos, es larga.
Y nadie pagó ni pagará nunca por ello. Eso sí, ahora vendrán los programas especiales y los sentidísimos homenajes por parte de aquellos que la pusieron en el punto de mira y explotaron sin miramientos las debilidades de una mujer enferma.
Hasta siempre, compañera Verónica.