El proyecto de despenalización del aborto en tres causales duerme en el Congreso e incluso podría postergarse su votación en forma indefinida, según señaló el diputado Leonardo Soto. Mientras tanto las mujeres siguen enfrentando la criminalización del aborto en cualquier circunstancia.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Miércoles 28 de octubre de 2015
El proyecto actual del gobierno busca la despenalización en tres casos: violación, riesgo de muerte de la mujer e inviabilidad fetal. Estos casos corresponden aproximadamente al 5% de los abortos que se realizan anualmente en el país, que bordean los cien mil.
Este proyecto ha generado profundos debates y la oposición activa de la derecha, las iglesias y los grupos más conservadores de la sociedad, que han realizado múltiples acciones para tratar de impedir su votación, negando así cualquier posibilidad de avanzar en los derechos democráticos y reproductivos de las mujeres.
Por otra parte, al interior de la propia Nueva Mayoría la Democracia Cristiana ha planteado severas críticas, señalando que en su mayor parte se oponen a la causal de violación. De esta manera, quieren obligar a las mujeres a llevar a término su embarazo, inclusive si son menores o adolescentes. Al interior de ese partido incluso se llegó a amenazar a los parlamentarios que votaran a favor del aborto con su expulsión del partido.
¿Postergación indefinida?
El proyecto fue aprobado, después de meses de discusión, en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, pasando así al debate en esa cámara. Sin embargo, hasta el día de hoy no se ha avanzado en nada. Según el diputado Leonardo Soto, de seguir así podría incluso postergarse indefinidamente su discusión y votación. Es más, el proyecto fue sacado de tabla para dar paso a la discusión de otros proyectos.
Esto muestra lo poco que se preocupan de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, ya que nuestros derechos una vez más quedan olvidados. Por otro lado, también evidencia que el gobierno no logra ni siquiera avanzar en los proyectos que se propuso al asumir, como fue el caso de la despenalización del aborto y que sigue teniendo una fuerte oposición interna.
Recordemos que hace pocos días atrás, la ex senadora Soledad Alvear publicó una carta donde dice que el aborto es “malo” y que es un “atropello a los derechos humanos”. La misma línea que sigue la derecha pinochetista y los grupos reaccionarios, que incluso han sacado carteles comparando el aborto a la dictadura.
Lo primero que cabe decir, es que son estos grupos –incluyendo a la Democracia Cristiana- los que apoyaron y pidieron el golpe de Estado, aplaudiendo a los militares que se dedicaron desde el primer día a violar los derechos humanos. Y resulta grotesco que intenten comparar el terrorismo de Estado, la tortura, ejecución y represión, con un derecho democrático a decidir, derecho que existen en casi todos los países del mundo.
Lo segundo, es que estamos hablando de un derecho democrático de las mujeres, como es el derecho a decidir sobre su propio cuerpo y sexualidad. Hoy se obliga a las mujeres, adolescentes y niñas a ser madres, violando así el derecho a la decisión y elección. Se nos quiere imponer una visión de qué es la vida y cuando comienza, lo que está discutido a nivel médico y también ético.
En tercer lugar, el aborto existe y es una realidad a lo largo de toda la historia. Porque sea ilegal no quiere decir que no se realicen. Al contrario, se hacen en condiciones de clandestinidad, con graves riesgos para la salud de las mujeres y secuelas en sus cuerpos.
Por último, el aborto también es una realidad de clase, las mujeres de clase alta hacen pasar los abortos por operaciones o viajan afuera. Son las mujeres pobres y trabajadores las que terminan denunciadas y en los hospitales, con riesgo de ser denunciadas ante la justicia.
Desde la agrupación feminista Pan y Rosas Teresa Flores se señala que hay que organizarse por el derecho al aborto “libre, legal, seguro y gratuito; porque todas las personas tenemos el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra vida reproductiva, sobre si tener hijos o no, cuántos, en qué momento y con quien; porque legalizando el aborto no se obliga a ninguna mujer a abortar; y porque siguen siendo las mujeres más pobres las que pagan el precio más alto de la clandestinidad y la ilegalidad de un aborto”.
Pan y Rosas Teresa Flores está impulsando una fuerte campaña por este derecho, llamando a las distintas organizaciones feministas a dar una lucha en común por este derecho. También, en las elecciones de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, presentan candidatas en la lista Vencer, la Fech para las bases, que proponen que la Federación levante una gran campaña por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.