Luego de las medidas del gobierno kirchnerista hacia la industria del petróleo, y a un año de gobierno del PRO, entrevistamos a César Videla, obrero y delegado de la contratista Media Caña-YPF Ensenada.
Viernes 3 de febrero de 2017 08:45
LID: ¿Cómo ves la situación en la rama petrolera?
César Videla: Por lo que se está viendo con los petroleros del sur, el macrismo, con la complicidad de los burócratas sindicales como Pereyra (de petroleros privados), están dejando pasar 1.500 despidos de la rama extracción, y están cambiando convenios como el de Vaca Muerta, que entre otras cosas obliga a los obreros a trabajar con vientos de hasta 50 km por hora en altura.
Esto fue un golpe fuerte, porque los petroleros del sur siempre fueron punta en conflictos paritarios, con trabajadores organizados que empujan al gremio a pelearla por distintos derechos. Pero lo que se está viendo es que la CGT viene dando tregua, dándole la mano al macrismo para que avance con despidos y convenios basura, algo que cuando los trabajadores se organizaron y pelearon, se pudo evitar.
LID: ¿Esto cómo repercute en destilería y petroquímica Ensenada?
C.V: Lo del sur fueron grandes ataques con muchos despidos; acá lo que hay son despidos por goteo. El ajuste se viene por el lado de las tercerizadas, que desde marzo del año pasado no firman ningún contrato laboral nuevo, sino que vienen estirándolos cada dos meses. También sabemos que acá se está pidiendo reducción de costos en un 20%, y eso siempre significa reducción de personal. En Media Caña, por ejemplo, hubo atrasos en los aportes y obras sociales (que regularizaron en enero) y problemas con la ART entre otras cuestiones.
Las empresas están haciendo una prueba piloto, atacan un poco y ven qué onda. Por ejemplo hace unos días acá se terminó un contrato de otra tercerizada, e YPF quiso echar a los compañeros, pero ellos se plantaron y coparon el obrador hasta que les garantizaran continuidad laboral; o lo que pasó en Luján de Cuyo, donde los trabajadores de la empresa Dicsan bloquearon el portón por el mismo motivo. Esto es algo fundamental y básico.
LID: ¿Cómo creés que se pueden enfrentar estos ataques?
C.V: Para mí la clave es la unidad que se vio el año pasado en las asambleas auto convocadas, y organizar agrupación con compañeros efectivos, de tercerizadas, de Petroquímica, Destilería, afiliados y privados, de UOCRA, Camioneros o SUPEH, para que cuando ataquen no estemos desorganizados ni divididos por empresa o gremio, para tener las ideas claras y estar unidos, y no achicarse cuando las empresas o los gremios metan miedo o nos quieran tentar con plata de indemnizaciones o retiros voluntarios; agrupaciones que peleen por los derechos de los trabajadores y enfrenten al gobierno y la burocracia sindical.
Si todos somos laburantes de YPF, hay que terminar con la mentira de la tercerización, corresponde que seamos todos de planta sin perder antigüedad, categoría y demás derechos fundamentales que nos robaron con la privatización y que no se recuperaron con la "estatización" del kichnerismo.
Quedó en la memoria del laburante de la zona la miseria de los 90, y nadie quiere que vuelvan esos años. Hay que ser solidarios con los compañeros, porque si hoy despiden a 5, mañana va a venir por 10 y así.
Si atacan, ahí no más hay que hacerlo público, que se entere todo el mundo, y no bajar los brazos. Están los ejemplos de los compañeros Gustavo Michel y Fernando Luna, despedidos de Shell por el entonces gerente Aranguren (hoy Ministro de Energía) que después de pelearla con la agrupación Naranja lograron la reinstalación; o el ejemplo de los compañeros delegados de La Marrón del Astillero Río Santiago, que se pusieron a la cabeza de impedir la privatización y lo lograron.
Fuerza para parar el ajuste hay, el tema es organizarla.