El Ayuntamiento de Zaragoza reduce su deuda con las contratas y los servicios a la mitad. Comparado con las gestiones municipales anteriores, ZeC, cumple mejor que nadie el artículo 135 de la constitución.

Carlos Muro @muro_87
Martes 22 de noviembre de 2016
Pedro Santisteve y Fernando Rivarés hablan en rueda de prensa de la deuda que arrastra el Ayuntamiento de Zaragoza por sentencias firmes sin pagar. Foto: Daniel Marcos / 20Minutos
La “nueva política”, “ayuntamientos del cambio” o “contra la casta” son significantes asociados a los proyectos “ciudadanistas” como Podemos o Zaragoza en Común (ZeC). Ahora bien, su práctica parece darles un significado contrario a las “ilusiones” despertadas por miles de trabajadores y trabajadoras que les votaron.
Más aún, si las principales reivindicaciones de los movimientos sociales, como el “No pago de la deuda”, no se llevan adelante. En esta democracia para ricos, hay partidos que la defienden y refuerzan como son el PSOE o el PP y demás partidos tradicionales del régimen. Otros queremos una transformación radical de la sociedad. Entonces la cuestión, es como enfrentarnos a los límites de una democracia cuyas leyes son para y por la defensa de la propiedad privada y los grandes patronales.
Un ejemplo concreto es la cuestión de la deuda. Pagar o no pagar la deuda es determinante precisamente para tomar medidas en defensa del pueblo trabajador, como planes de emergencia social o la remunicipalización de las contratas, reivindicaciones de los movimientos sociales y de los trabajadores y trabajadoras que durante años han luchado por ellas. En Zaragoza, ninguna de estas promesas ha sido cumplida por el ayuntamiento de ZeC. Precisamente, por que la “prioridad” del gobierno de Zaragoza es pagar “religiosamente” la deuda municipal y, por ende, pagar a los capitalistas que hacen negocio con la gestión municipal. Un hecho sobre el que insólitamente Podemos Zaragoza se alegra, considerándolo una forma “diferente” de hacer política.
“El Gobierno de Zaragoza en Común consigue reducir la deuda de las contratas y los servicios a la mitad: de 55 millones a 28,2. ¿Quién decía que otra forma de hacer política no era posible?”, dice Podemos en un comunicado. Pero, ¿cuál es la política “diferente”? ¿que ZeC, IU, Podemos y el resto de partidos que lo conforman paguen religiosamente a los capitalistas una deuda ilegítima?
¿Cómo es posible la “nueva política”, las “política del cambio”, si la prioridad del ayuntamiento y de los partidos que lo conforman es pagar la deuda contraída con las patronales? Es imposible. Es más, se podría decir que el actual gobierno en lo que lleva de gestión ha cumplido mejor el pago de la deuda que la gestión del PSOE o del PP en otros ayuntamientos. Como bien decía recientemente José Luis Corral en un artículo: “Que el gobierno de Aragón tenga una deuda que se acerca a los 7.000 millones de euros o que el Ayuntamiento de Zaragoza soporte por la misma razón casi 1.000 millones deberían provocar una verdadera alarma social”.
Según el periódico de Aragón en septiembre del 2015 la deuda con las contratas representaba más de 55 millones y ahora está en 28,2. Mientras los trabajadores de Parques y Jardines siguen reivindicando la gestión municipal, ZeC sigue prometiendo a FCC que le pagará los 6,2 millones de euros por las zonas verdes. Por la limpieza pública pagará 7,2 millones, por las basuras unos 3,56 millones o por el control de los pabellones deportivos unos 1,67 millones –ya habiendo pagado la mitad de lo que debía-. Y la lista sigue. Como el pago a la empresa estatal Acuaes, pagándole integralmente los 3,98 millones en el 2015; a las multinacionales de la luz con 5,72 millones abonados; los 1,64 millones que se debían por la teleasistencia; los 523.082 euros por el gas para las dependencias municipales; o los 925.293,81 por las obras de vialidad en infraestructuras.
Escandaloso. Como lo fue que mientras los trabajadores de AUZSA llevaron adelante la huelga más larga de la ciudad por mejores condiciones y por la remunicipalización, ZeC no solo estuvo en contra de la lucha, sino que al mismo tiempo pagaba los 7,26 millones adeudados a la multinacional.
Es decir, que ZeC y todos los partidos que lo componen -como IU o el PCE- le dan “prioridad” a pagar a las contratas en vez de utilizar ese mismo dinero para llevar adelante medidas elementales de defensa de las condiciones de vida de la población. Prefieren destinar 212,15 millones de euros del presupuesto a los 21 contratos más importantes. Con este dinero, que pagamos todos, podrían destinarse a la ayuda de barrios pobres, ayudas a los y las trabajadoras con bajos recursos u otras propuestas que la “mayoría social” decida.
Que ZeC acepte pagar la deuda significa, en concreto, obligar a cada habitante de Zaragoza pagar dicha deuda. Según el diario Cinco días la deuda por habitante que debemos hacernos cargo es de 1227 euros.
Pero lo más antidemocrático de todo esto es que los líderes de ZeC, aunque se llena la boca hablando de democracia y “nueva política”, ni siquiera permiten que la mayoría social trabajadora decida si estamos dispuestos a decidir si pagamos o no la deuda o incluso que los presupuestos municipales sean discutidos y votados. Es necesario generar las condiciones políticas para se desarrollen asambleas y comités populares en todos las empresas y centros de trabajo de la ciudad, en las universidades, en las escuelas, en los barrios, independientes de las instituciones de esta democracia para ricos, para “discutirlo todo” –como presupuestos, deuda, contratas, cargos públicos, etc.- en forma verdaderamente democrática.

Carlos Muro
Nació en la Zaragoza en 1987. Es estudiante de Historia en la UNIZAR. Escribe en Izquierda Diario y milita en la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT) del Estado Español.