La Ministra de Salud Carmen Castillo dio una entrevista a La Tercera para señalar los lineamientos de la defensa que realizará el gobierno del proyecto del aborto ante lal Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, que mañana martes comenzará a discutir sobre este tema.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Lunes 16 de marzo de 2015
El gobierno está consciente de la dificultad que enfrente en este proyecto, que fue postergado en varias oportunidades y que incluso llevó a la renuncia de Helia Molia, debido a la polémica que despertaron sus dichos sobre las mujeres de sectores altos que abortan en clínicas privadas.
Según indicó Castillo, se busca escuchar todas las posturas y abrir un dialogo y debate maduro, respecto de la despenalización del aborto en los casos de riesgo de muerte de la mujer, inviabilidad fetal y violación.
La Ministra fue enfática en aclarar que no se trata de aborto a secas, sino solo tres posibilidades, buscando dejar tranquilos a los sectores de derecha y reaccionarios que se niegan rotundamente incluso a discutir este tema. Por otro lado, buscó diferenciarse de las Iglesias al señalar que es un país laico, aunque no quiso entrar en debate respecto de los centros de salud que, como la Universidad Católica, señalaron que aunque la ley se aprobara ellos no realizarían este procedimiento.
Aborto legal, seguro y gratuito
Hace pocos días atrás se realizó la marcha del 8 de marzo, convocada por distintas organizaciones feministas, de mujeres y sociales. Una de las demandas centrales de la convocatoria fue “Por un 8 de marzo sin abortos clandestinos”.
Si bien el proyecto actual habla de despenalización, es tremendamente limitado respecto de la realidad de los abortos que se realizan cotidianamente. Según indican distintos estudios, los casos que señala el proyecto del gobierno no corresponden a más del 5 a 10% del total de abortos realizados por año.
Las mujeres abortan diariamente por distintas razones y están obligadas a hacerlo en situación de clandestinidad con enormes riesgos para su salud. Las diferencias de clase existen además a la hora de enfrentar el aborto: muchas lo hacen en sus hogares o con amigas, con pastillas u otros métodos, otras tienen acceso a clínicas privadas, pagando altas sumas de dinero y abortando de manera segura. Es por ello que es una necesidad abordar la demanda del aborto legal, seguro y gratuito, y no solo la despenalización parcial en los casos señalados.