×
×
Red Internacional
lid bot

Coronavirus. Turnos éticos en Educación ¿Qué hacer?

Los turnos éticos que deben realizar trabajadores de la educación plantean problemáticas que exigen una salida concreta desde las y los trabajadores.

Sábado 21 de marzo de 2020

El domingo 15 de Marzo, en cadena nacional, el presidente Sebastián Piñera informó de la suspensión de las clases para todo el país, involucrando a jardines infantiles, colegios municipales y subvencionados, producto de la llegada del COVID19 a Chile.

La medida ha tenido como exigencia que se cumplan turnos éticos en algunos establecimientos para poder seguir brindando desayuno, almuerzo a les estudiantes y facilitar la vacunación por la influenza. Pero nada se planteó respecto del cuidado, mientras persista la suspensión de clases, de los hijos e hijas de la y los trabajadores, o de garantizar los elementos mínimos de higiene y seguridad en las escuelas, y certificar que la y los trabajadores usen espacios sanitizados y seguros.

Esta situación ha ocasionado que muchos directivos de establecimientos educacionales planteen “soluciones” que van en desmedro de les trabajadores. Tal es el caso del Servicio Local Barrancas donde hay casos en que directivos les han solicitado a sus trabajadores ir con sus hijos o hijas a las escuelas si no tienen con quien dejarlos. O el caso de trabajadores de la educación de Recoleta que tuvieron contacto con una apoderada contagiada con el COVID19 al minuto de entregar las colaciones, esto generó a que todas y todos los involucrados iniciaran una cuarentena.

Si a estas situaciones le agregamos la problemática de los trayectos el escenario es más complejo ¿Quién se hace cargo de los trayectos de las y los trabajadores? La locomoción colectiva es sin duda un espacio activo de propagación y una zona de riesgo inminente, ya que son espacios de alta afluencia y concentración de personas. Es decir, las y los trabajadores de la educación (junto a todo el sector de trabajadores) se encuentran en una exposición constante que reproduce un ciclo de riesgo en sus entornos más cercanos.

El problema entonces de los turnos éticos nos exige que busquemos salidas de conjunto con otros sectores de trabajadores para poder hacer frente a las necesidades educativas y alimenticias de nuestros estudiantes en base a un intercambio seguro. Debemos sobrepasar la lógica de quedarnos en casa a la espera de que las autoridades, llamadas competentes, se hagan cargo.

¿Qué hacer entonces? Desde Nuestra Clase proponemos que los turnos éticos sean voluntarios (condición que está establecida por ley) y que no participen de ellos el grupo que presenta más riesgos. Planteamos que trabajadores de la educación, de la salud y del transporte planifiquen un plan de entrega de colaciones y material de estudio directamente a las casas de la y los estudiantes para que estos y/o sus apoderados eviten trasladarse y por ende, exponerse y/o exponer a otros.

Esto complementado con plataformas virtuales que permitan acceder a materiales didácticos, garantizándose la conectividad de todas las familias que no tengan acceso. Licencias pagadas en un 100%, a cargo del gobierno y las empresas, para toda persona enferma y mayor de 60 años, así como para madres y padres que deban quedarse cuidando a sus hijos/as. ¡Prohibición de despidos! A las y los estudiantes de educación secundaria y universitaria que trabajan, el gobierno les debe garantizar licencias 100% pagadas, a costa del empleador. En caso de la juventud precarizada que trabaja en lugares como Rappy, Glovo, Ubber y otros trabajos precarios de “aplicación”, se le debe garantizar sueldo acorde a la canasta básica familiar de $500.000. Se debe garantizar el acceso a la salud a todos nuestros/as estudiantes y sus familias. ¡Basta de salud de mercado! Apertura de clínicas privadas para tratar a toda la población afectada, construcción de hospitales y centros de salud, y toda la inversión necesaria en el presupuesto de salud pública. Es decir, que el estado destine dinero para que la población pueda enfrentar mejor los efectos de la pandemia, en vez de inyectar dinero a las grandes empresas para que estas aseguren sus ganancias.

Sabemos que el gobierno de Piñera no va a reorganizar la economía en función de las exigencias de una pandemia, es por esto que a la fecha no existe un verdadero plan de contingencia que asegure atención, contención y detección oportuna del virus. Por lo que cualquier medida de aislamiento resultara ineficiente.

Por el contrario, lo que prima de parte del gobierno es retomar el control de su gobierno y el régimen que ha sido cuestionado desde el 18 de Octubre. Solo en esa línea se explica la fijación de un estado de excepción liderado por autoridades (militares) que no realizarán ninguna función sanitaria en el territorio, a pesar de que Mañalich dijo que si lo harán pero en el efecto sus funciones se reducen a logísticas. Y por otro lado, inyectar recursos a las grandes empresas, junto con asegurarse de que todos y todas sigan trabajando.

Si la situación en la que se encuentra el país hoy es el de “calamidad pública” (esa es la justificación para un estado de excepción de catástrofe) que la prioridad de Piñera y su gobierno sea la salud de las personas, de lo contrario sus dichos de “enfrentar mejor esta crisis” tienen más que ver con él que con los efectos de una pandemia activa sobre la población y el país.


Nuestra Clase

Somos la agrupación de trabajadores de la educación Nuestra Clase, de Chile. Quienes conformamos esta agrupación somos compañeras y compañeros independientes y militantes del PTR