Las voces y opiniones de los trabajadores llegan desde diversos puntos del país a la redacción de La Izquierda Diario. Las razones para el paro sobran. La necesidad de continuarlo, también.
Viernes 22 de junio de 2018
“Cuando es activo los trabajadores se sienten más involucrados y mantiene la movilización”, dice Natalia. Ella es docente de Morón. Su opinión es una entre decenas que llegaron a la redacción de La Izquierda Diario.
Al igual que muchos trabajadores y trabajadoras de todo el país, discute cual sería la mejor forma de encarar el paro nacional convocado para el próximo lunes. Como ocurre en múltiples lugares de trabajo, critica a la conducción burocrática de los gremios que limita la fuerza de la medida.
Como se ha señalado, la conducción de la CGT y los gremios va a un paro a desgano. Una medida de fuerza casi impuesta por el enorme descontento social existente y por la dureza de la política del macrismo.
En ese marco, las conducciones sindicales que sostienen un discurso combativo y opositor mayoritariamente no han llamado a asambleas para discutir la preparación del paro como una medida contundente.
“En Suteba hay que reclamar para que se muevan más por las paritarias y por más medidas de fuerza más efectivas”, agrega Natalia. Así da cuenta de la situación que afecta al gremio docente en la provincia más importante del país.
Rubén es trabajador petrolero de Mendoza, la provincia gobernada por el radical Alfredo Cornejo.
“A pesar de que la CGT tibiamente llama a un paro dominguero, nuestro gremio no se adhiere”, le dice a este medio. El gremio en cuestión es el SUPeH.
“Es una muestra del desconocimiento de la mala situación económica que atravesamos todos los compañeros contratados y efectivos”, agrega indicando que, además, la federación nacional es oficialista.
Ricardo trabaja como tercerizado. Agrega que el gremio “es una porquería” y que el paro “debería ser activo y con movilización”.
A un par de miles de kilómetros de allí, en Lomas de Zamora, un trabajador textil comenta a este medio “nos dijeron a nosotros que el lunes adherimos al paro”.
Queda en evidencia que el paro es una medida que la conducción, “avisa”. Como ocurre en amplios sectores de la clase trabajadora, la dirigencia burocrática peronista rechaza convocar a asambleas para discutir cómo garantizar una medida contundente. El método no es privativo de los caciques de la CGT como se verá luego.
Silvana, también docente, señala las razones del paro. “Los reclamos deben ser basta de inflación, basta de firmar acuerdos con el FMI en contra del pueblo, contra los despidos y precarización laboral”.
Cristian agrega que “el paro debe ser activo para visualizar la lucha. Sin la movilización falta la mitad del reclamo. Quedarse en las casas protestando es como mirar el partido por la TV e insultar a los jugadores. No va a cambiar en nada la realidad”.
Para Natalia, “un paro dominguero –como el que convocó la CGT- no demuestra la unión en el plan de lucha, no evidencia la defensa de nuestros ideales, no visibiliza nuestra disconformidad con todas las medidas que este gobierno está llevando a cabo”.
En el Parque Industrial de Plátanos (Berazategui) M bromea y pide que, entre las demandas del paro, se incluya la renuncia de Sampaoli y Tapia.
Después se pone serio y denuncia el hambre, la crisis, la corrupción, el acuerdo con el FMI y reforma laboral entre otras cuestiones. En su gremio hay que discutir paritarias. “Estamos muy lejos de la inflación”, comenta.
Cruzando de nuevo el país en sentido inverso, volvemos a Mendoza. Allí Juan Carlos, que es docente, dice que el paro “tiene que ser activo para generar mayor impacto de lucha ante el gobierno y de esta forma derrotar el plan de ajuste que vienen instalando de a poco”.
En esa provincia, pero en los viñedos, trabaja Ana. Ella también afirma que el paro tiene que ser activo y con movilización.
“Para que se hagan ver y escuchar los reclamos del pueblo obrero de todo el país. Nosotros los obreros viñateros estamos cobrando sueldos miserables que a gatas llegan a los diez mil pesos”, informa mostrando la miseria de salario que pagan los empresarios del sector.
Antes de llegar a Cuyo, la ruta casi obligada cruza Córdoba. Allí la agrupación Docentes D-Base convoca también a través de las redes sociales. Lo hace con su propio video.
Volviendo hacia el Río de la Plata, nos encontramos con Natalia en la capital de la provincia de Buenos Aires. Ella es enfermera en el Policlínico de San Martín.
“Este 25 contra el FMI, contra el pago de la deuda usurera. En nuestro sector eso se expresa en mayor precarización laboral, con la CUS que es una privatización encubierta, con falta de insumos, de presupuesto, de ambulancias, de camas. Con el vaciamiento de la salud pública que viene desde hace años, ya en el kirchnerismo”, denuncia.
Agrega, además, que la conducción de ATE “no se jugó a hacer asambleas. Lo mismo pasó con CICOP donde el gremio es conducción”.
La bronca contra el plan de ajuste del gobierno, el FMI y los grandes empresarios es extendida. Se trata de un descontento que llega a cada rincón del país.
Esa bronca se expresará este lunes. Si no tendrá una fuerza y una contundencia mayor será por responsabilidad de la dirigencia sindical burocrática. La misma que hasta ayer nomás defendía la pauta salarial del 15 %.
Para desarrollar la fuerza de los millones de trabajadores y trabajadoras de todo el país es necesario recuperar las organizaciones sindicales de manos de esta dirigencia que vive como verdaderos empresarios.