Esta semana, salió públicamente el anuncio de uno de los puntos que están contemplados en la reforma laboral de la Nueva Mayoría, que entra en vigencia el día 21 de abril, referido a la posibilidad de trabajar 4 días y descansar 3.

Beatriz Bravo Militante del Partido de Trabajadores Revolucionarios
Viernes 20 de enero de 2017
Chile es uno de los países donde más horas semanales se trabaja, con un total de 45 horas, trabajando 2.097 horas al año. A su vez, las mujeres trabajan un promedio no menor que los hombres, pero con un salario que a nivel nacional, está $137.000 bajo el promedio de éstos, y que mantiene, según los estudios de la OCDE, la mayor desigualdad de ingresos de los 18 países que son parte de ésta. En este marco, es que entraría en vigencia esta normativa.
¿En qué consiste?
Como lo señaló el director del Trabajo, Christian Melis, en una entrevista realizada en el programa “Podría ser Peor” de radio BíoBío, no es una política implementable a todas las empresas, sólo las que tienen sindicatos que mantienen la afiliación del 30% de las y los trabajadores, y que lleguen a acuerdos entre el sindicato y la empresa. Además, no hay una reducción de la jornada misma, sino una distribución que implicaría extender la jornada a 12 horas para alcanzar a realizar las 45 horas laborales repartidas en 4 días, barriendo con la jornada de 8 horas.
¿Cuál es la trampa?
Al calor de estos datos, es evidente que a cualquier trabajador o trabajadora a la que le preguntemos si quiere descansar 3 días, diría que sí, además, en este marco, con la extenuante jornada laboral y los bajos salarios, la clase obrera dispone de sus días libres (considerando que en muchos lugares se trabaja 6x1) para realizar las tareas del hogar e incluso tener dos trabajos para poder subsistir, pues el salario mínimo, recién alcanza los $264.000.
El objetivo que busca esta norma, no es reducir las penurias de los y las trabajadoras, sino aumentar la productividad de las empresas, no pone sobre la mesa el sueldo mínimo, que además el mismo gobierno celebró el llegar a los $270.000 recién el 2018 ¡cifra que hasta la misma iglesia propone un sueldo ético de $400.000!
Quedan muchos vacíos que se resolverán en mutuo acuerdo entre las empresas y los sindicatos, por ejemplo, no establece que los días de descanso sean seguidos, ni asegura que sean fines de semana, justamente lo que buscarán los empresarios, es asegurar el aumento de producción, fortaleciendo sus ganancias y manteniendo los mismos sueldos.
Esta reforma está hecha a la medida de los empresarios
No solo ésta medida contempla la reforma laboral, también incluye la derogación del derecho a huelga de los trabajadores de las empresas contratistas, y más puntos que en las promesas iniciales del proyecto, fueron siendo borrados con el codo, pues el gobierno aseguró en acuerdos con la derecha, mantener y adecuar el código laboral de la dictadura a los nuevos fenómenos que viene protagonizando la clase trabajadora estos últimos años. Y para qué hablar del rol que ha cumplido los dirigentes del principal organismo de los trabajadores en el país, la CUT, que durante todo el proceso actuó como vocero del gobierno sin oponer a la reforma una fuerte movilización desde las bases.
Como vemos, el gobierno mete sus manos en la organización de los trabajadores, para mantener intactas las ganancias de los empresarios, y nosotros, los y las trabajadoras tenemos una gran batalla que dar, recuperando nuestros espacios, sindicatos y organismos, y levantando nuestras demandas para echar abajo el código laboral de la dictadura, e impedir la intromisión del gobierno en nuestras organizaciones, sin que rija ninguna reglamentación sobre nuestros sindicatos.
Ante este engaño de la reforma laboral, debemos exigir la disminución de las horas de trabajo sin rebaja de sueldo.