Este 8M habrá movilizaciones en todo el país. En la provincia, la convocatoria que impulsan organizaciones de mujeres y la diversidad, sociales, políticas y de derechos humanos, de la Asamblea Feminista, Género Trueque e integrantes del espacio autoconvocado es a las 18 h en la Plaza 9 de Julio.
Lunes 7 de marzo de 2022 12:04
Distintas organizaciones de mujeres y la diversidad sexual, que impulsan la Asamblea Feminista de la provincia (independiente del gobierno), Género Trueque o son parte del movimiento autoconvocado y otros espacios, convocan a movilizar este martes desde las 18 h en la Plaza 9 de Julio en el marco de un nuevo Día Internacional de Mujeres.
La agenda de lucha por los derechos de las mujeres y la diversidad estará atravesada por dos hechos sobre los que el movimiento toma postura: el acuerdo con el FMI al que pretende llegar el gobierno de Alberto Fernández y la guerra en Ucrania. Destacándose el carácter internacionalista del 8M, desde la Asamblea Feminista llevarán una bandera por el “No al pago de la deuda. Fuera FMI. Abajo la guerra. Fuera las tropas rusas de Ucrania. Fuera la OTAN”. Acompañada de otras consignas como el “¡Sobreseimiento a Miranda Ruiz Ya!”, “NA’THAYTATWEK—NA’NOMHEN, —NA’NECHEPA TCHITHAYIS (juntémonos-despertemos—levantémonos mujeres)” y el pedido de “derogación del artículo 114 de la contravencional”.
El pedido de sobreseimiento a la médica de Tartagal, que está acusada de practicar un “aborto sin consentimiento informado”, se escuchará con fuerza en la provincia luego de la jornada provincial del 23 de febrero último. Ella es una de las pocas profesionales que garantiza la IVE en el norte de la provincia, por eso el movimiento de mujeres y sectores LGBTT la acompaña en su lucha.
Este 8M también volverá a estar en el centro de las demandas el rechazo al acuerdo del Gobierno nacional de Alberto Fernández con el FMI, porque las estafas no se pagan. Como denuncian desde Pan y Rosas, Juntas y a la Izquierda, La Poderosa, Las Rojas, La fuerza de las Mujeres y otras organizaciones convocantes, las consecuencias de ese acuerdo recaerán sobre las condiciones de vida del pueblo trabajador, y especialmente sobre las mujeres, niñes y la diversidad. Y en nuestra provincia profundizará la situación de pobreza y precarización de los pueblos originarios.
La pelea por los derechos de las comunidades originarias, como el acceso al agua, a la tierra, a la vivienda, a la salud y educación bilingüe, también está a la orden del día. Con más fuerza y bronca, tras el femicidio a la joven wichí Pamela en enero y las muertes por desnutrición de al menos 10 niños y niñas en el Chaco salteño en lo que va del año.
En las reuniones convocantes a la movilización se planteó seguir levantando la bandera contra la violencia machista y los femicidios, acompañar el pedido de absolución a Higui y de aparición con vida de Tehuel.
Desde Pan y Rosas en el Frente de Izquierda, la docente Daniela Planes remarcó que “este 8 M volvemos a ganar las calles, que nunca dejamos, porque la deuda es con nosotres, con las mujeres trabajadoras, de los pueblos originarios y los barrios populares, y porque sabemos que para derrotar el ajuste de Alberto y Sáenz, y la entrega en este nuevo pacto de coloniaje que va a implicar un monitoreo al país cada 3 meses por parte del FMI, es necesaria la fuerza de miles movilizada en las calles. Este martes y en las movilizaciones del jueves 10, el día en que se trataría el acuerdo en el Congreso, vamos a volver a exigir plata para salud, educación, vivienda y no para el FMI”.
Además, sostuvo Planes, “tras la condena a solo 4 años y 6 meses al obispo abusador Zanchetta volvemos a decir que hay que separar las Iglesias del Estado, garantizar la ESI con perspectiva de género, la implementación efectiva de la IVE sin objeción de conciencia y el sobreseimiento a Miranda Ruiz. Fuera la Iglesia de la salud. Peleamos por un plan integral de emergencia contra la violencia machista, que garantice que las mujeres puedan realmente salir de ese círculo violento que pone en riesgo sus vidas y las de sus hijes, en base a impuestos progresivos a las grandes fortunas, empezando por las 70 familias que concentran la mitad de las tierras productivas de la provincia”.