En un nuevo aniversario de la noche del Apagón de Ledesma, el PTS- Frente de Izquierda exige juicio y castigo para quien fue presidente del directorio de la empresa en la dictadura.

Natalia Morales Diputada provincial PTS-FIT, Jujuy | @NatuchaMorales

Miguel López Diputado provincial PTS-FITU Libertador Gral. San Martín-Ledesma
Jueves 20 de julio de 2017 11:06
Hace 41 años, la empresa Ledesma, en coordinación con el Ejercito, Gendarmería y la Policía jujeña, secuestró y torturó a cientos de obreros y estudiantes, de los cuales 35 siguen desaparecidos. Eso pasó a ser conocido como "la Noche del Apagón de Ledesma". Los secuestros ocurrieron durante una serie de apagones que comenzaron el 20 de julio de 1976, en las localidades de Calilegua, Libertador y El Talar.
Carlos Pedro Blaquier era el presidente del directorio de la compañía en aquel entonces. Hoy sigue impune como empresario, junto a muchos otros que fueron cómplices y responsables de la preparación del golpe de marzo de 1976.
Los crímenes contra la clase obrera del empresario azucarero y la impunidad de la que goza hasta el día de hoy, son ejemplos contundentes que marcan tanto la intervención conjunta de las patronales y las fuerzas represivas bajo la dictadura que instauró el golpe genocida del 76’.
Así también la del Poder Judicial que, cuando se trata de defender intereses de clase, no duda en fallar a favor de las patronales. Por esto, el 13 de marzo de 2015 la Sala IV de Cámara de Casación Penal, presidida por Juan Carlos Geminiani, dictó la falta de mérito de Carlos Pedro Tadeo Blaquier y Alberto Lemos, ambos procesados por su participación en delitos de lesa humanidad.
Mientras la impunidad continúa, para quien sobran pruebas por su responsabilidad civil durante el genocidio de estado, Blaquier ha amasado fortunas durante las últimas décadas. El ingenio Ledesma de 1970 a 1990 incrementó su producción de azúcar en un 60%, la de papel en un 65% y la de alcohol en un 41%. Su accionar contra el pueblo trabajador del departamento de Ledesma, o de quienes lo cuestionen no ha cesado desde el fin de la dictadura militar a esta parte.
El octogenario, Carlos Pedro Blaquier, y todo su directorio son parte central de las entidades empresarias que piden mano dura, al gobierno de Macri, Morales, y la oposición del PJ, para imponer las medidas de ajuste, de flexibilización en las condiciones de trabajo.
En Jujuy, de manera abierta, el poder político y judicial, como también sus fuerzas represivas, están a su disposición. Por eso cercenan derechos democráticos elementales, como es el derecho a la protesta, a la organización sindical, y también a la libertad de prensa y de expresión, persiguiendo a los trabajadores, reprimiendo a los estudiantes, multando a sindicatos y deteniendo a opositores como Milagro Sala por protestar.
Esto quedó demostrado el año pasado, en la feroz represión por parte de la Policía provincial de Morales a los obreros de la empresa, que ejercían su derecho a la protesta, en el marco de una mesa paritaria. La posterior lluvia de multas y causas penales, a los trabajadores e integrantes del comisión directiva del Sindicato de Obreros y Empleados Azucareros del Ingenio Ledesma-SOEAIL-,puso al descubierto, una vez más, el accionar del ministerio de trabajo, el código contravencional, del PJ y la UCR, y la justicia, a favor del empresario genocida.
La causa penal y el intento de elevar a juicio a Miguel López, referente del PTS en Ledesma, quien a mediados de agosto del 2015 se solidarizó con los trabajadores en huelga y cubría periodísticamente el conflicto para medios locales y La Izquierda Diario, es una muestra mas de como la patronal de Blaquier orquesta esta avanzada contra el derecho a huelga y la libertad de prensa.
Como para no perder la costumbre, el año pasado también intimidó con una carta, a Myriam Bregman, abogada de juicios de lesa humanidad y diputada nacional por el PTS/Frente de Izquierda, a que se "abstenga a decirle que se encuentra absolutamente impune" y que fue participe de un "genocidio".
Hace un mes y medio, la connivencia del Gobierno con la patronal se volvió a expresar. El Ministerio de Trabajo de la Nación, bajo la dirección de Jorge Triaca, suspendió las elecciones del SOEAIL en dos oportunidades, dejando sin mandato a la directiva primero y negando una asamblea en la segunda oportunidad. Esta injerencia del gobierno en la organización obrera, tiene como objetivo inmediato debilitar al sindicato en el marco de la paritaria azucarera, para tirar abajo el salario y las condiciones laborales.
Como denunciamos desde el CEPRODH y el PTS, en Jujuy, desde que asumió en la provincia el radical Gerardo Morales y el massista Carlos Haquím, se ha instaurado un régimen policíaco a gusto y semejanza del poder político del que es parte el empresario genocida Blaquier, y que funciona un laboratorio del ajuste y la represión, para disciplinar al conjunto de la clase trabajadora, mientras ellos siguen ganando fortunas.
No es casual, que todos los candidatos del ajuste, tanto nacionales-Macri y Massa-, como provinciales-el mismo gobernador, la UCR y su coalición Cambiemos-, y la oposición patronal, PJ/FPV, inicien su campaña o desfilen por Ledesma, o sean parte, año tras año, de rendirle "honor" a la empresa genocida, durante el inicio o fin de zafra.
En esta nueva conmemoración de la "Noche del Apagón" de Ledesma, llamamos a movilizar en la marcha que unirá Calilegua y Libertador General San Martín, hoy 20 de julio desde las 15 horas, en una columna independiente de toda expresión política de los partidos patronales, denunciando la impunidad del genocida Blaquier y exigiendo cárcel efectiva y común.
Como así también, en repudio de la política macrista de atacar la lucha de los organismos de derechos humanos, y en defensa de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia, contra la política negacionista, decimos, son 30.000 detenidos desaparecidos, fue un genocidio.
Nos pronunciamos en contra de la reconciliación con quienes secuestraron, torturaron, desaparecieron y se apropiaron de niños, que impulsa este gobierno de CEOs. Pero también denunciamos la política de reconciliación del kirchnerismo, que tuvo como funcionario al genocida Milani y ahora lo lleva como candidato de Unidad Ciudadana, su negación a abrir los archivos de la dictadura, el espionaje a organizaciones sindicales, sociales y de izquierda aplicando con su gendarmeria el llamado Proyecto X, y el rol ante la desaparición de Julio López y su política de criminalización de la protesta social.
Actualmente junto con senadores de Cambiemos, el FPV, donde figuran los jujeños, Liliana Fellner, Walter Barrionuevo, han votado a los jueces promotores del 2x1 para los genocidas, y llevan adelante políticas de ajuste y represión a la par del Macrismo, y de sus gobernadores, en Santa Cruz o Tierra del Fuego.
El mejor modo de homenajear a los compañeros y compañeras desaparecidas por el golpe genocida, es luchar contra la impunidad de ayer y de hoy, de modo independiente de quienes sostienen esta impunidad desde el gobierno, el congreso y el poder judicial, y apoyar con todas nuestras fuerzas las luchas obreras en curso, como la pelea que vienen dando los obreros de PepsiCO contra los despidos, el desalojo y la represión.
En esta batalla en defensa de los puestos de trabajo se juegan los intereses de todo el pueblo trabajador, así lo marcaron los 30 mil trabajadores, estudiantes y jóvenes,
que fueron parte de la jornada de lucha en apoyo a los obreros y las obreras de PepsiCO, el pasado martes 18 de Julio en la Ciudad de Buenos Aires y en muchas otras ciudades del pais. Libremos esta batalla en unidad y al grito de "Familias en la calle NUNCA MAS".